Opinión

Artículos de opinión de lectores de Herramienta.

Confío en la Justicia

Confio en la Justicia.
Para que se cumpla una norma reparadora. Para que las cosas vuelvan a un supuesto orden. Una ley.
Y enciendo una vela. Porque le ruego o le exijo a alguien que la ley se cumpla. Alguien que la puede hacer cumplir porque tiene la fuerza. No hay ley sin sanción y de eso decimos que es derecho. Que algunos hombres administran. Los jueces.
Por eso Vizcacha aconsejó, al segundo hijo de Fierro, hacéte amigo el juez.
Menem era más ladino que el Viejo, pero Néstor le pisó el poncho. Jueces presuntamente amigos. Al Turco le salió bien al Lupo más o menos. Éste nombró, de los siete, cuatro. En la cancha se ven los pingos, y algunos se hacen mañeros. Para eso está la independencia del poder judicial, con sueldo sin rebajas ni despido mientras dure su buena conducta.
Pero se trataba de jueces honorables, dijo Cristina al asumir en 2007: "saldamos una deuda que teníamos con los argentinos: dar una Corte Suprema de Justicia a los argentinos que no los avergonzara, honorable." Dejaron de serlo, tienen mala conducta. En penitencia.

Tres hipótesis y una realidad

23/12/12

Perfil.com
 
Cuesta reflexionar sobre la ola de saqueos que ha recorrido el país en estos últimos días y no quedar preso de las imágenes y las declaraciones de coyuntura. Sin embargo, sin contar con un panorama del todo claro al respecto, hay por lo menos tres hipótesis interpretativas sobre las cuales me gustaría detenerme un momento.
Hay una primera hipótesis, que podemos llamar “catastrofista”, que suele asociar los saqueos al fin de época. Así ocurrió en 1989, cuando la hiperinflación arrasaba con el país, y lo mismo sucedió en 2001, cuando la desocupación y el hambre se conjugaron explosivamente con medidas restrictivas (el corralito). En la Argentina de hoy, las brechas de la desigualdad continúan siendo enormes y el deterioro de la situación socio-económica, en amplias franjas de los sectores populares, es mucho mayor que el que el Gobierno nacional estaría dispuesto a reconocer, cualquiera fuera la circunstancia. Pero 2012 no es 2001 ni tampoco 1989. No estamos viviendo un “fin de época”, pero tampoco un “freno a la paz social”, como declaró el funcionario Abal Medina. Tampoco éstos son, como se ha leído por ahí, los “saqueos de la abundancia”. Estos, como los dichos poco afortunados del funcionario más arriba citado, constituyen un insulto a la inteligencia, además de un acto de ceguera política.

Saqueos, pobreza y disputa política

de Attac Argentina, el domingo, 23 de diciembre de 2012

En esta semana se conmemoraron las jornadas del 19 y 20 de diciembre del 2001, y se cruzaron en el análisis con los episodios de saqueos a mercados producidos en el Gran Buenos Aires, Santa Fe, Río Negro, o Neuquén.

 Los hechos generaron discusiones políticas y análisis diversos. Las primeras definiciones y calificaciones llegaron desde el gobierno nacional responsabilizando a los organizadores de la movilización de trabajadores organizada por la CTA y la CGT el pasado 19 de diciembre. La réplica fue inmediata por parte de los principales dirigentes de ambas centrales sindicales, desligándose de la metodología del saqueo y la violencia, señalando como responsable de los hechos a la propia política oficial.

La Fogata

Cualquier intento de colocarnos en la contradicción, inherente a la política y el desenvolvimiento del poder, es posible que frustre el pensamiento, porque la parcialidad nos pone sus límites, pero quien no la tiene?
Si intentamos salirnos?, Es posible observar que hay situaciones que desencuadran y desestructuran los caminos discursivos establecidos. Se podría intentar?

LA FURIA DE LOS DESAPARECIDOS SOCIALES DESOCUPADOS Y MARGINADOS

  "Hay una fuerza motriz más poderosa que el vapor, la electricidad y la energía atómica: la voluntad."

Albert Einstein
 
LA FURIA DE LOS DESAPARECIDOS SOCIALES
DESOCUPADOS Y MARGINADOS
Juan Carlos Cena y Elena Luz González Bazán MONAREFA
23 de diciembre del 2012 / modificado el 24 de diciembre a las 18.34
 
Las crisis en el sistema político tienen dos dimensiones principales: por un lado pueden implicar solo los mecanismos y los dispositivos jurídicos y constitucionales del sistema, es decir, el régimen político. Así el paso de una monarquía absoluta a una monarquía constitucional, como también, el paso de una monarquía constitucional a la república y el paso de una república parlamentaria a una república presidencial, son todas crisis que encierran solo mutaciones del régimen…
Diccionario de política de Norberto Bobbio y Nicola Matteucci (Siglo XXI editores-México - 1981) Página 455

 

Gaza: el medio y el mensaje

Gaza no es un país ni parte de una nación ni una franja de tierra y mucho menos un conjunto de seres humanos: es una simple inversión. Israel -lo digo sin un ápice de ironía- no está aplicando una política genocida en Palestina: quiere matar unos cuantos niños, pero no a todos los niños; quiere destruir escuelas y hospitales, pero no impedir radicalmente la supervivencia; quiere que adelgacen sus habitantes, pero no matarlos de hambre. No olvidemos que fue Sharon, el mismo que jugó durante meses al gato y el ratón con Arafat en la Muqata, quien aplicó el llamado “plan de desconexión” en 2005 para convertir Gaza en una gran pequeña Muqata de 1.500.000 habitantes. Gaza es muy importante para Israel. Es el orinal donde los gobiernos sionistas desahogan sus más bajos instintos; es el hermano pequeño y desarmado al que golpean cuando querrían golpear al hermano fuerte; es el basurero donde sus políticos entierran sus miserias; es el muro donde embadurnan su propaganda electoral; es su vídeo-juego militar; es el escaparate de su mercado de seguridad; es el rehén de toda negociación; es la condición misma -un complicado sistema de respiración asistida- de conservación del Estado. Como repite el escritor libanés Elias Khoury, “Israel compra tiempo a cambio de sangre” y los gazatíes son los que hacen el gasto. Gaza es el banco central de Israel; su reserva de divisas. Es imprescindible. “Desconectada”, bloqueada, descascarillada, a veces golpeada, pero imprescindible. Israel no quiere ni destruir Gaza ni asesinar a todos sus habitantes. Puede parecernos que está bombardeando sus edificios y matando a sus niños, pero en realidad está “cuidando” su herramienta favorita, afinando sus instrumentos, aquilatando su musculatura. Está “mimando” Gaza, sacándole todo su partido, rentabilizando todas sus “prestaciones”.

A propósito de la nueva agresión de Israel a la Franja de Gaza. Sobre el antisemitismo como chantaje político

Autor(es)

Quienes condenen la nueva agresión perpetrada por Israel en la Franja de Gaza se exponen a recibir una reiterada descalificación: “antisemita”. Para esos inveterados racistas cualquier crítica a las políticas genocidas del estado de Israel, cualquier denuncia de sus atrocidades y de su barbarie sólo puede nacer de un intenso odio al pueblo judío. Tamaña confusión entre pueblo y régimen político no es casual ni gratuita. Constituye, en cambio, el absurdo chantaje metódicamente utilizado por la derecha reaccionaria israelí y sus aliados en el imperio para desacreditar cualquier denuncia de los crímenes del estado de Israel y de su suicida curso de acción que, en el largo plazo, tendrá como víctima al propio pueblo judío. Esta postura para nada es exclusiva de los fascistas israelíes: recuerda la que adoptaban sus congéneres argentinos cuando calificaban de “campaña anti-argentina” las críticas que desde dentro y fuera del país se dirigían en contra de la dictadura terrorista cívico-militar que sembró destrucción y muerte en la segunda mitad de los años setentas. Ellos también equiparaban maliciosamente pueblo y gobierno -como hoy lo hacen los racistas judíos- para desvirtuar cualquier ataque contra el estado terrorista como si fuera una agresión al pueblo argentino. En ambos casos lo que se pretende es defender a un régimen político nefasto que, en el caso de Israel, ha sido denunciado por eminentes personalidades de la comunidad judía, dentro y fuera de ese país. Son conocidas –pese a ser silenciadas oficialmente- las dudas que Albert Einstein y el gran filósofo judío Martin Buber abrigaban en relación a la forma concreta que estaba tomando la creación del estado de Israel ya en sus primeros años de vida. Poco antes del desencadenamiento de la operación “Pilar Defensivo” Noam Chomsky informaba sobre lo que pudo ver en su en su reciente visita a la Franja de Gaza, y sus críticas fueron demoledoras. Puede accederse al video correspondiente en: http://www.democracynow.org/2012/11/14/noam_chomsky_on_gaza_and_the.

Centenario de la Casa del Obrero Mundial

1912-22 de septiembre-2012

Por: Raúl Jiménez Lesca
 
I.
Me encontré, por primera vez, con ésta señora llamada Casa del Obrero y, luego, Casa del Obrero Mundial, en la Lagunilla mi barrio, luego tomando café en la Casa de los Azulejos en la enorme ciudad de México, hace ya tres décadas y 3 años, cuando corría el año de 1979 y soplaban vientos de cambio en Nicaragua y El Salvador, en el atormentado Istmo de Centroamérica.
Años después me la volví a encontrar, en el testimonio elocuente de Don Jacinto Huitrón, uno de los fundadores de la Casa, aquella soleada mañana del domingo  22 de septiembre de 1912 en la calle Matamoros, bautizada así en honor al brazo derecho del Generalísimo Morelos. El relato dormía profundamente en la enorme biblioteca de la Universidad Obrera de México “Vicente Lombardo Toledano” y, lo desperté, con una pregunta de sobresalto: Dime Chinto: ¿Cómo 8 obreros se convirtieron con el paso de cuatro años en 90 mil sindicalistas?
Chinto, explícame: ¿Cómo un cantero, un sastre, un carbonero, un herrero, un mecánico, un carpintero, un mesero español y un ex militar colombiano, todos anarquistas, pusieron en el orden del día de la Revolución Mexicana el tema obrero?

PEDAGOGÍA PARA EL SOCIALISMO CIENTÍFICO

Claves teórico conceptuales para una pedagogía desde la clase trabajadora.

  
 
M. c s. Profesor Rodulfo Humberto Pérez Hernández
Profesor a Dedicación Exclusiva
Universidad Bolivariana de Venezuela
rodperezh@hotmail.com
 
 
 
1.- Introducción:
Ha sido recurrente en procesos de cambios políticos en nuestra América que las dirigencias se sientan atraídas por el espejismo que ofrece la huida del marxismo y la seguridad que otorga el reformismo, la socialdemocracia y sus consecuentes manifestaciones de populismo. La lucha de clases impuso esa situación. Durante siglos las luchas revolucionarias se desarrollaron en condiciones muy desfavorables para los sectores revolucionarios y absolutamente favorables para las oligarquías y el imperialismo.
En siglo XX se desarrolló con mucha fuerza el anticomunismo y el capital auspició fuertes tendencias reformistas en las que se refugiaron quienes no pudieron ni comprender la esencia de la sociedad de su tiempo, ni mantener las perspectivas de las luchas que permitieran superar la explotación que caracteriza a la sociedad capitalista.
Hoy las condiciones históricas han cambiado, el desarrollo del capitalismo ha generado profundas crisis en nuestra América, a las que los pueblos han respondido con luchas y como derivación de estas se han producido importantes desarrollos de la conciencia de los pueblos. La lucha y la conciencia han permitido que surjan gobiernos populares que tienen diversos fundamentos.
En el caso venezolano hemos tenido un proceso de lucha que se ha ido radicalizando. Desde los tiempos bisoños en los que se proponía un capitalismo con rostro humano hasta la definición del socialismo científico actual, pasando por el indefinido socialismo del siglo XXI que tanto le atrae a la pequeña burguesía.

Venezuela. El chavismo después de octubre

Cuando alguien alguna vez ideó el apotegma según el cual “en política, dos más dos nunca da cuatro” no se equivocó y Venezuela es una muestra. Los resultados de las elecciones presidenciales del 7 de octubre son, en esa medida, paradójicas, multisémicas, sus mensajes se vuelven contradictorios si cada uno por su lado tomara vuelo propio y se potenciara a su máxima expresión. Allí está lo interesante, pero también sus riesgos, tratándose de un complejo proceso social de más de 20 años, basado en el esfuerzo y sacrificio de millones de trabajadores y pobladoras, miles de militantes, cuadros y dirigentes de la izquierda socialista, quienes junto al inspirado líder bolivariano Hugo Chávez dieron a luz la llamada “revolución bolivariana”.
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