Opinión

Artículos de opinión de lectores de Herramienta.

La coyuntura argentina

Al cumplir una década de gobiernos kirchneristas, la política
económica se ejerce desde la intencionalidad de mantener el nivel de
actividad ante la desaceleración económica; la disputa con los
empresarios por el control de los precios; la captura de dólares para
cancelar deuda y la factura de combustibles; junto a problemas
estructurales que definen el modelo productivo y de desarrollo.

El chavismo después de Chavez

Ilustración Joaquin Zelaya. 
 
El sistema político institucional de Venezuela se ordenó y organizó alrededor de la figura de Hugo Chávez Frías. Con su muerte se abre una nueva etapa en el país caribeño.
Con la desgraciada expiración de Hugo Chávez desaparece, también, un sistema político en Venezuela.
La trascendencia de su obra política, como en pocos casos en la historia política contemporánea, trascendió las fronteras nacionales y se proyectó y arraigó en mecanismos y subjetividades en medio planeta, aunque sea en escalas desiguales.

La muerte de un revolucionario de Nuestra América

"La muerte no es verdad cuando se ha cumplido bien la obra de la vida."
José Martí

El martes 5 de marzo de 2013 quedará en la historia de este continente como el día en que falleció el comandante Hugo Chávez Frías, presidente constitucional de Venezuela, un revolucionario a carta cabal de nuestra América, cuya imagen, ideal, y proyecto ya forman parte de la legendaria constelación de luchadores antiimperialistas y anticapitalistas de este lado del planeta. 

En esta hora de profundo dolor para los luchadores del mundo, es necesario recordar el carácter revolucionario de la vida y obra de este líder de Venezuela, con independencia de las incertidumbres políticas que el futuro inmediato le depare a ese país y a toda Latinoamérica, por la temprana desaparición física de este notable personaje.

El liderazgo irrepetible de Hugo Chavez

Hugo Chávez ha luchado tenazmente por su vida. Tras el el desenlace fatal, se abre el postchavismo en Venezuela y en toda América Latina. 

El vacío político existente desde el Caracazo y el consiguiente desenmascaramiento de los viejos partidos (Acción Democrática y Copei) como instrumentos de la oligarquía y del capital financiero internacional y el fracaso del efímero auge de Causa Radical fue llenado por el golpe fallido que convirtió en héroe popular a un joven militar nacionalista que hasta entonces contaba sólo con el apoyo de un grupo de seguidores en las Fuerzas Armadas. 

Hugo Chávez o el testimonio de una batalla inconclusa

Autor(es)

Hugo Chávez está bienaventuradamente muerto para el imperialismo y sus animales dóciles desparramados por todo el orbe, esos mismos que ya habían escrito su muerte en 2002, esos que nunca se cansaron de prodigarle insultos y odio de clase en sus versiones más descarnadas.
El comandante Hugo Chávez está desoladoramente muerto para el pueblo pobre, para los oprimidos, los luchadores, los soñadores, de Venezuela y Nuestra América. El desamparo se puede leer en sus rostros, en sus ojos empozados de tristeza.   
Sus ampulosidades verbales, sus contradicciones, sus transacciones (algunas inevitables para quien ejercía el gobierno de un Estado periférico en este contexto histórico), las coexistencias pactadas que toleró, los funcionarios y figuras indefendibles que buscaron anular toda praxis antisistémica de los y las de abajo y que él, en ocasiones, arropó equívocamente, no deberían ocultarnos las porciones de Chávez más nuestras: los puntos de fisura en la dominación que él hizo posible, los ejercicios de des-alienación y las experiencias de contra-hegemonía que alentó (directa o indirectamente), las porciones de patria que puso a disposición de hombres y mujeres del pueblo que nunca habían tenido patria, el “nosotros” libertario que ayudó a fundar con cascadas de palabras y de acciones, su histórica contribución a la diversificación y enriquecimiento del campo popular en Venezuela y en Nuestra América.

Sobre escraches y agresiones

Comenzaron allá por 1998, los escraches de H.I.J.O.S,  fueron una forma novedosa de la militancia política,  una visión activa,  frente a un Nunca más pasivo que empezaba a ser solo recuerdo histórico.  Fundados en la exigencia de justicia,  allí encentraron su razón de ser.  No pedían una solución al poder constituido, no hablaban solo de las víctimas. Desarrollaron una idea diferente de la justicia formal,  que no se agotaba en la ley.  Experimentaron una nueva praxis,  proclamaron que mientras haya un genocida o sus cómplices civiles libres,  habrá escrache.  No pensaron con la lógica de la negociación que prima en la democracia representativa.  Constituyeron una forma de resistencia y creación,  de rebeldía juvenil ante una justicia de clase,  que permito el indulto,  la obediencia debida y el punto final.  Actuaron contra la mimesis,  para exponer a quienes habían usado todo el poder del Estado para secuestrar,  torturar,  asesinar y apropiarse de los hijos de los desaparecidos y replegados,  pretendieron esconderse entre la gente común.  La consigna fue:  hay un genocida en el barrio,  y para cumplirla bajaron al llano,  lejos de los pasillos y estrados de los tribunales esquivos y de la declamación de la palestra política.  Los fueron a buscar,  allí donde parece que todos se parecen,  al vecino del edificio o de la casa de la otra cuadra,  el que almuerza o toma un café en el boliche de la esquina,  donde casi son como uno más,  ahí los encontraron para escracharlos,  desnudando la impunidad de los criminales,  reivindicando una historia de lucha popular,  rompiendo el silencio,  haciéndose escuchar,  gritando no olvidamos,  no perdonamos,  no nos reconciliamos.
 

Grecia. Equilibrio precario y grandes riesgos

A l'encontre/La Breche
http://alencontre.org/

Publicado y traducido por Viento Sur
http://www.vientosur.info/

En Grecia, una previsión "económica" que no corre el riesgo de ser desmentida por lo que vaya a ocurrir, es la del paro. El Instituto de Estadística heleno (ELSTAT) acaba de publicar los "resultados" del mes de octubre: el número oficial de gente en paro es de 1.345.715 personas; es decir, un incremento de 36.000 en un mes. Recordemos que en 2007, en ese mismo mes, la cifra era de 398.085 personas; en 2008, 375.528; en 2009, 498.211; en 2010, 694.508 y en 2011, 977.614. Esto quiere decir que en el último año el paro se ha incrementado en 368.701 personas.

Confío en la Justicia

Confio en la Justicia.
Para que se cumpla una norma reparadora. Para que las cosas vuelvan a un supuesto orden. Una ley.
Y enciendo una vela. Porque le ruego o le exijo a alguien que la ley se cumpla. Alguien que la puede hacer cumplir porque tiene la fuerza. No hay ley sin sanción y de eso decimos que es derecho. Que algunos hombres administran. Los jueces.
Por eso Vizcacha aconsejó, al segundo hijo de Fierro, hacéte amigo el juez.
Menem era más ladino que el Viejo, pero Néstor le pisó el poncho. Jueces presuntamente amigos. Al Turco le salió bien al Lupo más o menos. Éste nombró, de los siete, cuatro. En la cancha se ven los pingos, y algunos se hacen mañeros. Para eso está la independencia del poder judicial, con sueldo sin rebajas ni despido mientras dure su buena conducta.
Pero se trataba de jueces honorables, dijo Cristina al asumir en 2007: "saldamos una deuda que teníamos con los argentinos: dar una Corte Suprema de Justicia a los argentinos que no los avergonzara, honorable." Dejaron de serlo, tienen mala conducta. En penitencia.

Tres hipótesis y una realidad

23/12/12

Perfil.com
 
Cuesta reflexionar sobre la ola de saqueos que ha recorrido el país en estos últimos días y no quedar preso de las imágenes y las declaraciones de coyuntura. Sin embargo, sin contar con un panorama del todo claro al respecto, hay por lo menos tres hipótesis interpretativas sobre las cuales me gustaría detenerme un momento.
Hay una primera hipótesis, que podemos llamar “catastrofista”, que suele asociar los saqueos al fin de época. Así ocurrió en 1989, cuando la hiperinflación arrasaba con el país, y lo mismo sucedió en 2001, cuando la desocupación y el hambre se conjugaron explosivamente con medidas restrictivas (el corralito). En la Argentina de hoy, las brechas de la desigualdad continúan siendo enormes y el deterioro de la situación socio-económica, en amplias franjas de los sectores populares, es mucho mayor que el que el Gobierno nacional estaría dispuesto a reconocer, cualquiera fuera la circunstancia. Pero 2012 no es 2001 ni tampoco 1989. No estamos viviendo un “fin de época”, pero tampoco un “freno a la paz social”, como declaró el funcionario Abal Medina. Tampoco éstos son, como se ha leído por ahí, los “saqueos de la abundancia”. Estos, como los dichos poco afortunados del funcionario más arriba citado, constituyen un insulto a la inteligencia, además de un acto de ceguera política.

Saqueos, pobreza y disputa política

de Attac Argentina, el domingo, 23 de diciembre de 2012

En esta semana se conmemoraron las jornadas del 19 y 20 de diciembre del 2001, y se cruzaron en el análisis con los episodios de saqueos a mercados producidos en el Gran Buenos Aires, Santa Fe, Río Negro, o Neuquén.

 Los hechos generaron discusiones políticas y análisis diversos. Las primeras definiciones y calificaciones llegaron desde el gobierno nacional responsabilizando a los organizadores de la movilización de trabajadores organizada por la CTA y la CGT el pasado 19 de diciembre. La réplica fue inmediata por parte de los principales dirigentes de ambas centrales sindicales, desligándose de la metodología del saqueo y la violencia, señalando como responsable de los hechos a la propia política oficial.
Distribuir contenido