A 30 AÑOS DE LA MUERTE DE ERNESTO GUEVARA
Entrevista a Ricardo Napurí*
El 8 de octubre próximo se cumplirán 30 años de la muerte de Ernesto Guevara.
En todo el mundo se han lanzado decenas de nuevas biografías y se están reeditando las
antiguas, respondiendo a un renovado interés por la vida y la obra del Che.
El cine y el teatro no han estado ausente de este revival. No escasean las mesas
redondas y seminarios sobre el tema. Confinada a los posters y las remeras, la imagen
del Che es la de alguien respetado por su fidelidad hasta la muerte a sus principios.
Sin embargo, se lo considera un utópico, un romántico que creía sinceramente en sus
ideales, cuya temprana muerte le ahorró ver el fracaso de los mismos.
Hay una evidente necesidad, sobre todo por parte de las nuevas generaciones,
por conocer el pensamiento y la vida de Guevara, a la luz de los acontecimientos de la
última década, rica en crisis y virajes históricos imprevistos.
Existe una enorme deuda pendiente. Falta todavía una lectura profunda de sus
escritos y una evaluación objetiva de su trayectoria política para llegar a un análisis
preciso del lugar de la utopía del Che en la teoría y la práctica revolucionaria
en la segunda mitad del siglo XX. Para ello es esencial también el análisis de
las vivencias de quienes lo conocieron y lucharon a su lado. Dentro de los numerosos
testimonios, hay por lo menos uno que ha sido ignorado: el del peruano Ricardo Napurí,
un testigo privilegiado de los primeros años del Che Guevara en La Habana,
con quien colaboró en sus esfuerzos por extender la revolución al resto del continente.
Con el siguiente reportaje, realizado por José Bermúdez y Luis Castelli, queremos
compartir con nuestros lectores al menos parte de ese importante testimonio.