Entre el 13 y 26 de setiembre visitó la Argentina invitado por nuestra revista el reconocido intelectual revolucionario norteamericano James Petras.
Esta actividad, organizada por Herramienta, contó con la colaboración de la Cátedra Libre “Derechos Humanos y Poder Económico” de la Facultad de Ciencias Económicas, la Comisión de Cultura del Centro de Estudiantes del Instituto del Profesorado “Joaquín V. Gónzalez”, el Departamento de Historia de esa institución, el colectivo “Praxis” de Córdoba y la Revista “Topía”.
En este reconocimiento queremos rescatar una primera experiencia de trabajo común y respetuoso en la organización de las conferencias, las distintas actividades y su financiación, que abre hacia el futuro la posibilidad de encarar iniciativas similares.
La actividad fue intensa tanto en Buenos Aires como en las ciudades de Córdoba y Rosario.En Buenos Aires
El 14 de setiembre, Petras se presentó en el Aula Magna de la Facultad de Ciencias Económicas invitado por la Cátedra Libre “Derechos Humanos y Poder Económico”. Allí, precedido por la presentación de Nora Cortiñas, desarrolló el tema Imperialismo y Globalización.
Al día siguiente, la actividad continuó en el Instituto Superior del Profesorado “Joaquín V. González” y la exposición, presentada por la Directora del Departamento de Historia, licenciada Ana María Rocchietti, estuvo centrada en el análisis de los Nuevos Movimientos Sociales Latinoamericanos, en particular, el Movimiento de los Sin Tierra (MST), de Brasil. Un hecho para destacar fue la presencia mayoritaria de jóvenes estudiantes que al finalizar la conferencia plantearon gran cantidad de preguntas.
El viernes 17, en el marco de la Cátedra Libre de “Derechos Humanos” de la Facultad de Filosofía y Letras, se desarrolló el tema Transiciones Democráticas y Neoautoritarismo. La presentación estuvo a cargo del escritor Osvaldo Bayer.
El sábado, especialmente invitado por Hebe de Bonafini, Petras expuso en la Librería de las Madres.
Estas cuatro actividades alcanzaron una concurrencia de alrededor de 1.500 participantes, reafirmando que la presencia de Petras se constituyó en un importante acontecimiento intelectual y político que se reflejó en el interés de radios, revistas y diarios, entre ellos Página 12 y Clarín.En el interior
La segunda semana, invitado por el colectivo Praxis de Córdoba, Petras brindó dos conferencias. La primera, en la Facultad de Ciencias Económicas, y al día siguiente, ante el Movimiento de Autoconvocados, nucleamiento que agrupa centros vecinales de la ciudad.
El miércoles 22, la ciudad de Rosario sirvió de marco para la presentación de su último libro editado en nuestro país: América Latina. De la globalización a la revolución.De regreso en Buenos Aires
Los últimos días permitieron desarrollar una serie de nuevas actividades.
El viernes 24, Petras participó de un almuerzo en la sede de la Sociedad Argentina de Escritores (SADE), invitado por su Comisión Directiva.
Por la noche, la revista Topía organizó una charla que contó con la presencia de destacados profesionales e intelectuales vinculados a las Ciencias Sociales y la Psicología.
El sábado fue el turno del Consejo de Redacción de nuestra revista. El encuentro permitió un riquísimo intercambio de ideas que concluyó con la invitación a Petras de formar parte del futuro Consejo Asesor de Herramienta, contando con su aceptación, que se suma a las anteriores de Ricardo Antunes y Renán Vega Cantor. También encontramos una respuesta positiva a nuestro pedido de autorización para editar las conferencias y videos de su actividad en la Argentina que encararemos próximamente.
Por la tarde, y cerrando su intensa actividad en nuestro país, James Petras retomó el debate sobre la globalización y el rol de los intelectuales en la Facultad de Ciencias Económicas.Los temas de Petras
Hay un hilo conductor que recorre su pensamiento y le permite explicar que en el debate intelectual y político actual se impongan categorías tales como globalización o transiciones democráticas: la hegemonía cultural conquistada por el imperialismo entre los intelectuales, incluidos los de izquierda.
Esa perspectiva condiciona la agenda de temas y el lenguaje que va a dar cuenta de la realidad. Las consecuencias para la izquierda, que acepta estos parámetros, es el alejamiento de la comprensión del mundo real.El debate sobre la globalización
Petras sostiene que la concentración de poder en las empresas norteamericanas y europeas manejadas desde los centros imperiales es cada día mayor, y la globalización no es otra cosa que este desarrollo de la estructura imperialista apoyada en sus respectivos estados nacionales.
El centro decisorio tiene nombre y apellido: Estados Unidos, pero los intelectuales de izquierda no lo ven así porque la dominación ideológica del imperialismo los desorienta y siembra confusión en su pensamiento, llevándolos a generar un divorcio entre teoría y realidad.
Para Petras el concepto de globalización es impreciso. El capital tiene nacionalidad y el Estado es la estructura de poder institucional en el que se inserta su producción y circulación.
El hecho decisivo que originó la mal llamada globalización no fue el cambio tecnológico, sino la caída de la tasa de ganancia y la sobreacumulación de capitales hacia fines de los ’60 y comienzos de los ’70. Pero, para abrir los países a nuevas inversiones de capital, se hacía necesario un cambio político.Las derrotas
La consolidación de los regímenes y planes económicos neoliberales fueron producto de las derrotas políticas en el Tercer Mundo, la destrucción de las revoluciones en Centroamérica y Sudáfrica y el control impuesto a las mal llamadas transiciones democráticas en América Latina.
El papel jugado por los gobiernos de Ronald Reagan en EE.UU. y Margaret Thatcher en Inglaterra, no son suficientes para explicar el triunfo del capitalismo en su versión más descarnada.
Tampoco el desarrollo de las nuevas tecnologías fue decisivo, aunque facilitaron el proceso globalizador.
Para comprender la nueva ola imperialista debemos sacar todas las conclusiones del ciclo de victorias capitalistas que se completan con la caída del “campo socialista” en el Este de Europa, el retorno al capitalismo en China y la asimilación de la socialdemocracia europea a las recetas propuestas por el neoliberalismo.
Fueron estas derrotas políticas las que abonaron el terreno de la llamada “globalización”.Contratendencias
Las tendencias que se oponen a esta dinámica en América Latina son –entre las más importantes- los nuevos movimientos sociales desarrollados en el campo en Brasil, México, Colombia, Ecuador y otros países, que han recuperado importante terreno a nivel territorial y político, poniendo límites a la política neoliberal.
Son movimientos de resistencia y a la vez futuros núcleos para aglutinar y catalizar movimientos urbanos.
Si a esta perspectiva se sumara un proyecto político común estaríamos a las puertas de una nueva ola revolucionaria.Transiciones democráticas y neoautoritarismo
La hegemonía intelectual de la ideología imperialista también se da en el análisis de los cambios políticos que en Latinoamérica han recibido el nombre de transiciones democráticas. De acuerdo a esta perspectiva, elecciones y alternancia son condiciones suficientes para el funcionamiento de la democracia independientemente de la concentración de poderes que es lo que define las estructuras políticas. No estamos asistiendo a transiciones sino a transacciones entre las viejas y nuevas elites que conforman un sistema híbrido, electoral y autoritario, al que Petras ha definido como regímenes electorales neoautoritarios.
Latinoamérica
La situación latinoamericana ocupó un lugar importante en sus reflexiones.
Refiriéndose a Colombia descartó la posibilidad de una intervención directa de tropas estadounidenses por considerar que la sociedad norteamericana no está preparada para ver soldados de su país muriendo en la selva. Más bien se inclinó por la hipótesis de que EE. UU. prestará apoyo logístico, sobre todo aéreo, con presencia de asesores y tratará de involucrar a otros ejércitos latinoamericanos como los de Perú y Ecuador.
Frente a la nueva situación política abierta en Venezuela consideró al chavismo como un movimiento que maneja un mensaje confuso y, salvo las críticas moralizantes al sistema anterior, no define con claridad qué quiere hacer. Aunque sugirió no dar un juicio definitivo sobre esta experiencia, alertó contra los que creen estar en presencia de un nuevo caudillo de izquierda.
Frente a la proximidad de las elecciones en Argentina, sostuvo que la Alianza abraza un programa abiertamente reaccionario: "Un candidato de la oposición juega generalmente la carta populista, critica al neoliberalismo, dice que va a reemplazar los ajustes por una nueva política social. De la Rúa es el conservador más honesto que conozco, dice anticipadamente a los jubilados que no tiene nada que ofrecer y, al resto de la población, que va a recortar los programas sociales. O está muy seguro de su triunfo o bien está mirando a los grandes capitales y no le importa lo que piensen los de abajo".
Paralelamente, llamó su atención la participación en sus actividades de gente moderada, de centroizquierda, con mucho interés y críticas. "No digo que ya estén radicalizados, pero sí atentos y respondiendo favorablemente a las críticas. Eso es nuevo. Si los sindicatos críticos dejan de apoyar a la Alianza y definen un proyecto propio, de clase, aunque sea reformista, pueden ayudar a aglutinar estos sectores sociales y abrir caminos para que la izquierda revolucionaria y radical pueda dialogar y analizar los límites de un proyecto reformista".
También se mostró sorprendido por la creación de gran cantidad de instituciones populares -cafés, librerías, bibliotecas-, pero que carecen de una política nacional que les permita agruparse.El rol de los intelectuales.
Planteó la necesidad de definir las cosas más claramente, utilizar conceptos que reflejen la realidad. “El uso de la palabra ajuste o flexibilización nos lleva a utilizar el lenguaje del enemigo. Otra cosa sería ponerlas entrecomillas. No es un ajuste eliminar programas sociales o concentrar la riqueza. Eso es una contrareforma, es concentrar el poder en los capitalistas. No hay que caer en la trampa lingüística que nos coloniza mentalmente. Debemos preguntarnos, ¿por qué y cómo surge esta hegemonía ideológica y por qué la izquierda la asume y la consume?”.
Para dar respuesta a este interrogante propuso realizar un debate junto a otros destacados intelectuales sobre el imperialismo cultural en el mundo contemporáneo como una buena forma de poner sobre la mesa todas las críticas y marcos analíticos actuales, exponiendo casos concretos y utilizando las categorías marxistas para entender el mundo actual.Palabras finales
En apretada síntesis quisimos dejar planteados los ejes del debate iniciado por Petras. La próxima publicación de sus conferencias permitirá ahondar en estas diversas problemáticas, las cuales apoyándose en una rigurosa investigación empírica son la base de sus teorizaciones más generales, que no persiguen un objetivo meramente académico, sino servir a los procesos de lucha en curso contra el capitalismo contemporáneo.
El esfuerzo que significó para Herramienta la presencia de Petras, se vio enormemente recompensado con la participación de centenares de intelectuales, militantes de izquierda y jóvenes estudiantes, que participaron en las distintas actividades, posibilitando el auspicioso comienzo de una reflexión común sobre algunos de los grandes temas por los que pasa la reconstrucción de una izquierda revolucionaria en nuestro país y el mundo.