Herramienta web 2

Septiembre de 2009

Los orígenes de las expresiones dramáticas libertarias en Córdoba

Autor(es)

A diferencia de los centros portuarios del país, que fueron objeto de un explosivo crecimiento demográfico determinado por la inmigración, la provincia de Córdoba, como otras mediterráneas, sufrieron este fenómeno pero en virtud de un proceso paulatino. En 1882 aparecía una obra teatral de Alberto Stirner, inmigrante alemán, afincado en las cercanías de Villa Allende. Comedia en dos actos que bajo el título de El orden familiar nos entregaba una pincelada de la sociedad de la época. Allí, en su escena segunda, Alberto, criado de la hacienda, decía a su patrón: “Así están las cosas señor; para algunos la opulencia y la holgazanería y para otros la agitación.” A esto respondía el interlocutor: “Me parece adivinar en tus palabras demasiada tendencia al razonamiento y sobre todo a quejarte de tu suerte”. Este lejano antecedente encuentra marco orgánico en la última década del siglo XIX, cuando comienzan a estructurarse los gremios locales en torno a la seccional de Obreros Tipógrafos de la capital provincial. En un periódico de efímera vida perteneciente al círculo ácrata, “La antorcha”, aparece una pequeña pieza dramática que culminaba en el siguiente monólogo rimado: “Amemos la lucha compañeros / luchemos que la lucha regenera / la vida de su cauce verdadero / se aparta si el dolor no impera.”

El “metafísico” y el “filósofo de sociedad”: Leopardi y Gramsci frente a la modernidad.

Premisa

La relación posible entre Antonio Gramsci y Giacomo Leopardi, el más grande poeta y pensador italiano del siglo XIX, se torna dificultosa por las numerosas interpretaciones que se han sedimentado sobre la obra de los dos pensadores (recuerdo que Leopardi después de Dante Alighieri es el literato italiano sobre el que más se ha escrito). Además, la relación ha sido bastante tratada, si se observa la presencia de Leopardo en Gramsci: me refiero al óptimo análisis realizado por Sebastiano Timpanaro.[1] También a la luz de ese análisis se reconoce lo poco eficaz de la comparación sobre el uso y la interpretación que Gramsci hizo de Leopardi, si no es con el fin de buscar algún aspecto del desarrollo del pensamiento gramsciano. Son posibles otras líneas de comparación, como bien evidencian algunos escritos y, en particular, aquellos surgidos del Encuentro de Recanati (Italia) de 1988: se pueden relacionar las metodologías de pensamiento y escritura, con un acercamiento entre el Zibaldone y los Cuadernos de la cárcel, y se puede advertir el espacio ocupado por la metáfora en ambas escrituras[2]

«Voluntarios de Argentina en la Guerra Civil Española», de Lucas Gonzalez, Jerónimo Boragina, Gustavo Dorado y Ernesto Sommaro

Autor(es)

Centro Cultural de la Cooperación, Buenos Aires, 2008, 227 páginas  -  Lucas Gonzalez,  Jeronimo Boragina,  Gustavo Dorado y Ernesto Sommaro.

La historiografía argentina siempre ha estado intrincada con la política. Así, desde las historias de Belgrano y San Martín en adelante, las escuelas de la historia se han vinculado con los contextos políticos, sucediéndose los tiempos de los historiadores positivistas, de los liberales y de los revisionistas, con los diferentes gobiernos: liberales conservadores, radicales, peronistas o militares.
La salida de la dictadura cívica militar de 1976, planteó para la historiografía un cambio de rumbo. De 1984 en adelante la escritura y la investigación de la historia quedo en manos de los académicos integrados a las Universidades Nacionales (donde el radicalismo desde 1984 contaba con una amplia hegemonía), al Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología  y a las agencias privadas de becas. Este grupo de historiadores se auto impuso el nombre de nueva historiografía. De esta manera creció en el país un tipo de historia y de intelectual híbrida y aséptica, alejada de las pasiones que despertase el momento político nacional. La fuerte oferta de libros y papers que desde la historia se publicaron en los 90, estuvo fuertemente asociado a las ideas culturales, económicas y políticas del neoliberalismo en sus dos vertientes: la menemista y la de “la Alianza”. 

Convocatoria de intelectuales italianos: llamamiento a todos los demócratas antifascistas y antirracistas.

Europa e Italia han tornado quizá, en diversos tiempos y modos, a los síntomas de la crisis cultural y política que en la entreguerras del siglo veinte engendró el fascismo y el nazismo. Italia, nuevamente, se encamina a la cabeza por la vía de un racismo que, en el siglo pasado, ha afligido a Europa.

Cada uno de nosotros cultiva sus propias ideas de sociedad y de convivencia civil, algunos con elecciones maduradas o experimentadas, pero todos entendemos que no es posible una confrontación entre idearios y tradiciones político-culturales diversas y aun opuestas en la irrenunciable liza democrática, si los movimientos sociales y políticos democráticos no encuentran un común denominador antirracista; no una tregua que suspenda sus divergencias polémicas y hasta enfrentamientos, sino una común y pacífica rebelión contra la propagación de un nuevo racismo, que en Europa es una creciente amenaza y en Italia es, desgraciadamente, una fuerza de gobierno. 
Distribuir contenido