DOSSIER: DEBATE SOBRE EL TRABAJOEl tema es apasionante, porque el trabajo, o su carencia, es central en la vida de cada uno. Su crisis nos involucra a todos porque lo que está en juego es más que los padecimientos de los explotados, ya que, al hambre y a las enfermedades que hoy sufren millones de seres humanos, se le suma la supervivencia del planeta amenazada por la voracidad del llamado “progreso” a que nos empuja el capitalismo.
Marx aborda el tema del trabajo abstracto en el capítulo I de El capital, y apenas se refiere a él en los posteriores. Su concepto de trabajo abstracto es ambivalente. Lo define en términos fisiológicos, sin vincularlo con lo social, e insiste en que es una forma de trabajo específicamente capitalista. Sostiene que el trabajo abstracto es una “realidad puramente social” que sólo puede aparecer en las relaciones sociales “entre mercancías” (Marx, 1983: 54), y lo define también en términos fisiológicos como “el gasto productivo de cerebro, nervios y músculos del hombre” (ibíd.: 51). Las consecuencias políticas de estas definiciones particulares son tremendas. La tradición marxista ortodoxa ‑desde la segunda y la tercera internacionales hasta los intentos actuales por convertir la crítica de la economía política de Marx en una ciencia económica marxista‑ en general acepta la definición fisiológica de trabajo abstracto. En cambio la tradición crítica marxista, que se guía por el redescubrimiento post 1968 de la teoría del valor hecho por Rubinstein, considera que el trabajo abstracto es una forma de trabajo específicamente capitalista. Sostengo que la categoría de trabajo abstracto es histórica. Las conclusiones que se derivan de esta postura tienen implicancias políticas
Nadie, hasta ahora, había puesto de relieve críticamente este doble carácter del trabajo representado por la mercancía. Y como este punto es el eje en torno al cual gira la comprensión de la economía política, hemos de detenernos a examinarlo con cierto cuidado.[2]
del mundo, ya que permanecen en el subsuelo de la Historia.
Este trabajo hace una genealogía de los planteos que postulan la necesidad de estudiar el trabajo y, al mismo tiempo, trascender el trabajo abstracto. Estos trabajos parten de determinadas definiciones del trabajo abstracto y de los procesos de valorización que, ancladas en el Marx de El Capital o de los Grundisse, dialogan con los debates clásicos y recientes sobre el estallido de la ley del valor y la necesidad de la abolición del trabajo alienado. Se revisan los textos clásicos de Rubin y Shön Rethel, así como textos más recientes de Holloway, Negri y Postone, para dar cuenta de la importancia política del debate del trabajo abstracto en la coyuntura del capitalismo actual.