Revista Herramienta Nº 33
Octubre de 2006

Internacional
Líbano. La guerra de los 33 días y la resolución 1701 del Consejo de Seguridad
Gilbert Achcar
Guerra y Militarismo en el Siglo XXI. Algunas consideraciones desde Latinoamérica
Aldo Andrés Casas
América Latina
Constitución, dinámica y desafíos de las "vanguardias" en la revolución bolivariana
Modesto Emilio Guerrero
La disputa por el tiempo - El Pachakuti en marcha en Bolivia
Luis A. Gómez
Cuba: la probable transición y sus políticas
Samuel Farber
Cuba: tres premisas para salvar la Revolución, a la muerte de Fidel
Heinz Dieterich
Aniversarios
A 75 años de la instauración de la Segunda República Española
Entrevista a Wilebaldo Solano
La Guerra Civil Española
Marcelo Claros y Eduardo Gómez
Filosofía
Bioética y Ética de la Liberación
Antonino Infranca
El mundo del trabajo
Biopoder y biocapital. El trabajador como moderno homo sacer
Jaime Osorio
Teoría marxista
Karl Marx: la indiscreta fascinación de lo inconcluso
Marcello Musto
¿Qué es revolución? Un millón de picaduras de abejas, un millón de dignidades
John Holloway
La irresistible seducción filosófica del marxismo
Omar Acha
Reseñas y comentarios
«Contra y más allá del capital. Reflexiones a partir del debate sobre el libro Cambiar el mundo sin tomar el poder», de John Holloway
Gustavo Salerno
Globalización totalidad e historia. Ensayos de interpretación crítica, de José Guadalupe Gandarilla Salgado
Genoveva Roldán Dávila
Marx, Lukács: a arte na perspectiva ontológica, de Celso Frederico
Susana Graciela Narvaja
La sugestión de lo concreto. Estudios sobre teoría literaria marxista, de Miguel Vedda
Carlos Eduardo Jordão Machado
Correspondencia 1943-1955. Theodor W. Adorno/Thomas Mann
Martín Salinas
Docentes y Piqueteros. De la huelga de ATEN a la pueblada de Cutral Có, de Ariel Petruccelli
Bruno Galli
La resolución adoptada por el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas el 11 de agosto de 2006 no ha satisfecho ni a Israel ni a Washington ni a Hezbollah. Esto no significa que sea "justa y equilibrada", sino sólo que es la expresión temporal de un impasse militar. Hezbollah no ha logrado infligir una derrota militar mayor a Israel, posibilidad excluida de todas formas por la desproporción de las fuerzas en presencia, igual que había sido imposible a la resistencia vietnamita infligir una derrota militar decisiva a los Estados Unidos.
Introducción
En el marco general del trabajo colectivo de elaboración teórico-política sobre la actualidad del comunismo (o socialismo) que comenzó a ponerse en marcha desde París en enero de 2006, se delimitaron también (en Nyon, Suiza, en mayo de 2006) dos cuestiones sobre las cuales se ha propuesto concentrar, inicialmente, la discusión: la auto-actividad en las luchas actuales, y los desafíos que plantea al combate emancipador la cuestión de la guerra.[1]
Uno de los fenómenos más llamativos y alentadores del proceso revolucionario que vive Venezuela es la emergencia y renovación constante de su base social militante. Por base social militante queremos significar la actividad de cientos de miles de jóvenes, mujeres y hombres que a diario realizan acciones sociales y políticas de diversa índole y maneras. De esa masa, decenas de miles se organizan en forma permanente para la actividad política en diversas agrupaciones de la vida económica, social, política y cultural.
En la historia suceden cosas cuando parece que no está sucediendo nada. Como algunas noches. Sí, la historia tiene noches y días, dijo Murat. ¿Y ahora es de noche? Ahora es de noche; hace bastante tiempo que es de noche. ¿Y duermes?, preguntó Sugus. Estoy impaciente, y a veces en la oscuridad mi impaciencia tiene la voz de un ángel.
John Berger, Lila y Flag
I
Hay una estrella de piedra en la fachada de un edificio en la Normal de Warisata. De cinco puntas, el astro está representado en movimiento, un movimiento abstracto que corre en dirección contraria a las manecillas del reloj.
Si las actuales tendencias mundiales económicas y políticas siguen prevaleciendo, la muerte de Fidel Castro será seguida, quizás tras un corto periodo continuista que dé tranquilidad a cubanos y extranjeros sobre la estabilidad del sistema, por un significativo cambio institucional en la vida económica, social y política cubana. Importantes líderes cubanos han expresado en varias ocasiones su seria preocupación ante la posibilidad de un cambio brusco del curso de la revolución tras la muerte de Fidel Castro.
Fidel plantea la tarea: 17 de noviembre, 2005
El 17 de noviembre de 2005, Fidel advierte en la Universidad de La Habana sobre el peligro de que la Revolución Cubana termine como la soviética. Para impedirlo deja una tarea: "¿Cuáles serían las ideas o el grado de conciencia que harían imposible la reversión de un proceso revolucionario?". Se trata de una invitación al debate mundial, una convocatoria a la solidaridad de la razón. Pero la solidaridad mundial no lo entiende así. Entra en una fase de shock, cuando el Comandante que durante casi cincuenta años ha aseverado que la revolución es invencible, que "el socialismo es inmortal y el Partido eterno", de golpe afirma públicamente lo contrario.
"Con la República se rompía con una tradición histórica, se rompía con los restos del imperio que representaba la monarquía española. Eso es lo que la gente saludaba. ¡La gente estaba tan feliz!".
Éste es el primer recuerdo que destila Wilebaldo Solano de tales acontecimientos. Por aquella época, con tan sólo quince años, Wilebaldo comenzaba a vivir, esperanzado, la revolución en ciernes que estaba protagonizando la sociedad ibérica.
[Edición y puesta en estilo del programa de radio El Diletante, emitido el 14 de agosto de 2003. Preparado para Herramienta por Susana Zadu. Desgrabación de Jorge Pierri. Por razones de espacio no podemos presentar en su totalidad la versión de audio. Publicamos aquí el primero de los dos programas dedicados al tema. (NdE)]
El diletante. La antigüedad y la actualidad, la vida y la muerte, la riqueza y la pobreza, lo público y lo íntimo, la poesía y el mal humor, el diletante palpita todo lo humano y lo divino...
Las reflexiones que se exponen en estas páginas se remiten a una concepción filosófica que no es directamente de matriz europea, la Filosofía de la Liberación. Esta nació a fines de los años sesenta en América Latina, sobre todo gracias a las reflexiones del filósofo Enrique Dussel[1]. De América Latina pasó después a África, Asia y Oceanía, pero también a los países del llamado Primer Mundo, Norteamérica y Europa, tuvo importantes desarrollos. Se trata, entonces, de la primera concepción filosófica que, aun inspirándose en la cultura europea, nace de una realidad cultural, política, social, económica del Tercer Mundo y llega al Primero.