Revista Herramienta Nº 32
Junio de 2006

Internacional
La mundialización desequilibrada
Michel Husson
El 1º de mayo en los Estados Unidos. Migración, movimientos, salario y guerra en las Américas: razones para la unidad en el 1º de Mayo de 2006... y después
Midnight Noters y amigos
América Latina
Bolivia. Estrategias de poder en una trama colonial
Jorge Lora Cam
El mundo del trabajo
Transformaciones del trabajo en la era de la "modernidad líquida" y el trabajo "inmaterial"
Javier Hermo y Agustín Wydler
Epistemología
Epistemología y teoría del conocimiento
Rolando García
Cultura y política
Poesía y política cultural en la Nicaragua sandinista
José Antonio Cedrón
Teoría marxista
Gramsci y la educación del educador
Marcos Del Roio
Democracia y dictadura: medios y fines del Estado
Werner Bonefeld
El marxismo y la democracia: itinerario reflexivo desde Marx hasta Mariátegui
José Antonio Soto Rodríguez
Ensayo
Pasado y presente del reformismo
Claudio Katz
Libros
La ragazze del secolo scorso, de Rossana Rossanda
Antonino Infranca
Táctica y ética - Escritos tempranos (1919-1928), de György Lukács
Martín Salinas
El presente histórico y la historia universal. Otro paso para salir de los túneles del viejo topo, de José Vazeilles
Francisco T. Sobrino
La mundialización capitalista apunta esencialmente a la constitución de un mercado mundial y a poner a los trabajadores en competencia directa. La tendencia es al establecimiento de normas universales que actúen a la vez sobre los salarios y la rentabilidad. Poner en competencia a los trabajadores ejerce una presión para igualar a la baja sus condiciones de existencia. Los proyectos de inversión sólo son realizados si la rentabilidad a ellos asociada se encuadra también en las normas establecidas en el nivel mundial.
Migración, movimientos, salario y guerra en las Américas: razones para la unidad en el 1º de Mayo de 2006... y después
Somos testigos de un momento aparentemente sin precedentes en las Américas, tanto del Norte como del Sur. Por una parte, millones de trabajadores indocumentados -los menos visibles y más reprimidos- se han manifestado repetidamente en las ciudades de los Estados Unidos, junto con compañeros de trabajo que los apoyan, contra una resolución del Congreso que los criminalizaría simplemente por estar, sin los papeles correspondientes, en los Estados Unidos, y criminalizaría a los ciudadanos del país que los ayudaran.
"Ante el acceso al gobierno de alternativas políticas vinculadas al proceso de lucha popular , los movimientos sociales debemos mantener nuestra autonomía política y programática, impulsar la movilización social para avanzar en la consecución de nuestros objetivos y presionar contra cualquier adaptación de estos gobiernos al modelo neoliberal"
Llamamiento de las Asamblea de movimientos sociales. FSM-2006
El presente trabajo está relacionado con el proyecto de investigación "Transformaciones del trabajo y la subjetividad de los actores en la era de la modernidad líquida y el trabajo inmaterial" que se está desarrollando en la Universidad de Buenos Aires. El mismo se propone abordar dimensiones relativas a la constitución de subjetividad -y, por tanto de sujetos- en relación con el trabajo, asumiendo como punto de partida la centralidad del "nuevo" trabajo "inmaterial" [1] en la era de la "modernidad líquida"[2], post-industrial o como se prefiera denominar. En este artículo se intentará profundizar en los aspectos teórico-conceptuales que suponen esta situación y cuáles son las características del trabajo inmaterial y la tendencia predominante.
La introducción de la última obra filosófica que publicó Bertrand Russell, sin duda una de las grandes cumbres de la filosofía del siglo XX, comienza así:
Para el sentido común científico es obvio que sólo se conoce una parte infinitesimal del universo, que hubo épocas incontables en las que no existió ningún conocimiento y que, probablemente, habrá incontables edades futuras sin conocimiento; cósmicamente y causalmente, el conocimiento es un elemento sin importancia en el universo. Una ciencia que omitiera mención de su ocurrencia sólo padecería, desde el punto de vista impersonal, de una insignificante imperfección.
El estudio de palabras escritas tiene sus ventajas. A diferencia de las personas, el hecho de que sean observadas no las influye.
Morton Schatzman; El asesinato del alma
Cuando el editor me ofreció un lugar en la mesa para presentar este libro (Los poetas y el poder, de Klaas Wellinga), sin decirlo expresamente, me advertía de la selección que todo poder, de cualquier signo, hace con sus creadores.
Con la fundación de la revista L’Ordine Nuovo -que pasó por fases diversas-, Gramsci intentó desarrollar una teoría y una práctica política que tenía en el problema de la educación un elemento constitutivo esencial. Desde entonces, en 1919, hasta el momento de su encarcelamiento, en 1926, atravesó por tres diferentes momentos de elaboración y que serán objeto de esta exposición. Un primer momento en el cual Gramsci prioriza la escisión, el antagonismo y la auto-actividad de los trabajadores frente al capital en el propio proceso productivo capitalista en ciernes. Educación se confunde con auto-educación. El momento siguiente es el de la necesidad de educar al partido comunista, recién fundado, particularmente su dirección. El tercer momento es pensado como necesidad de educar al educador de las masas, reflexión que aparece en la acción de la resistencia antifascista, como una posible síntesis, pero que sería madurada en los Cuadernos de la Cárcel, tópico que ya no hace parte de este texto.
I
El propósito del "gobierno militar es proteger el bienestar de los gobernados" - está "inspirado por consideraciones humanitarias" (Friedrich, 1968, Pág. 547).
Hacia fines del siglo XIX, el coautor del Manifiesto Comunista de Marx, Friedrich Engels, pareció distanciarse de la idea memorable del Manifiesto de que el estado capitalista es el comité ejecutivo de la burguesía En su Prefacio a la edición inglesa del volumen I de El capital, Engels (1886/|1983, pág. 17) observaba que en Inglaterra las condiciones eran tales que "la revolución social podría hacerse por ... medios legales".
Marx y Engels no abordaron de forma particular, en tratado aparte, el problema de la democracia; sin embargo, en sus trabajos tempranos y maduros aparecen análisis importantes sobre la misma, que se proyectan en tres dimensiones esenciales. En primer lugar, la crítica a la falsedad de la democracia burguesa, que quiere presentarse como la abanderada de la igualdad, de los derechos de los ciudadanos y de la libertad. En segundo lugar señalan los límites de la democracia burguesa como escenario de lucha del proletariado. En tercer lugar destacan las características de la democracia socialista cuya esencia es significativamente la dictadura del proletariado.