Revista Herramienta Nº 21

Octubre de 2002

Presentación de Herramienta Nº 21

Cuando esta revista llegue a sus lectores, hará ya más de un año desde que Bush declaró la "guerra contra el terrorismo". La forma metafórica de la proclama (evocando "guerras" de imprecisos contornos y enemigos, como la "guerra contra la pobreza" o "guerra contra las enfermedades", etcétera ) no debiera impedirnos advertir que conlleva muy concretas y terribles agresiones. La fantasmática amenaza se concretó ya en el indiscriminado bombardeo de Afganistán, y amenaza ahora corporizarse en una carnicería de proporciones aún mayores en Irak. A este problema dedicamos la sección internacional . El reconocido filósofo y portavoz de la ética de la liberación Enrique Dussel nos ha enviado una contundente denuncia de la razón cínica que pretende fundar este "estado de guerra permanente". Convergentemente, Andrés Rosero apunta que la guerra imperialista expresa una peligrosa crisis de la civilización del capital.

La compleja confrontación social y política que se desarrolla en Venezuela justifica que en la sección Latinoamérica volvamos sobre la situación en ese país, ahora con el análisis de los procesos hegemónicos y contrahegemónicos que realiza el politólogo venezolano Vladimir Aguilar Castro.

El 11 de septiembre. Guerra Imperialista Y Crisis De La Civilización Del Capital

Autor(es)

Primavera- Verano 2002/2003

"Guerra es sinónimo de terrorismo, magnificado cien veces."

(Howard Zinn, historiador estadounidense)

¿Quiénes son los terroristas?

Hay que condenar el terrorismo. Pero todo terrorismo. Tanto el producto de acciones individuales, de fundamentalistas u organizaciones aislados, como el más brutal y masivo, el terrorismo de Estado. Aquél requiere de gente dispuesta a inmolarse convertida en una máquina de asesinar. Éste, más sistemático y atroz, con la bendición del imperio, se enseña, se planifica y se practica desde aparatos estatales o paramilitares (legales o no) transformados en dispositivos diabólicos de muerte.

Humanamente hirió profundo la matanza de más de 3.000 personas, muchas de ellas migrantes de 60 países, incluso ecuatorianos. Como seres humanos nos solidarizamos con los y las trabajadores(as) injustamente asesinados(as), y con el pueblo norteamericano, con los y las bomberos(as) y voluntarios(as) que dieron muestras de entrega ejemplar. Pero cuando se desató la manipulación informativa que creó la histeria patriotera y aupó la sed de venganza; cuando se desplegaron los portaaviones, las fuerzas especiales; cuando se relegitimó la "comunidad de inteligencia" con la CIA y el FBI a la cabeza (pese a su evidente fracaso el 11 de septiembre); cuando se bombardeó a un pueblo inocente, indudablemente "algo huele mal (y muy mal) en Dinamarca". La conflagración emprendida en Afganistán, al contrario de una operación de "Justicia Infinita" o de "Libertad Duradera" (como la bautizó el Pentágono), fue un esfuerzo de guerra destinado a favorecer al capital monopólico (en especial al sector armamentista y al petrolero) y una operación punitiva para reafirmar el hegemonismo norteamericano.

"Estado de guerra" permanente y razón cínica

Autor(es)

En ocasión del ix Seminario de Diálogo filosófico Norte-Sur, con la presencia de mis colegas Karl-Otto Apel, Franz Hinkelammert, Georges Labica y tantos otros amigos, desearía presentar a la discusión algunas tesis que se me imponen ante la gravedad de la situación mundial, que nos interpela como filósofos, y en especial en el nivel de la ética y filosofía política.

Algo de geopolítica después del 1989

Desde el “derrumbe de la Unión Soviética” la humanidad, como un todo, vive una experiencia geopolítica de la que los filósofos parecieran no haber comprendido su importancia estratégica, teórica, ética. Por primera vez en la historia mundial sensu strictu, y aún más, por primera vez desde que la especie homo adoptó la forma erecta hace millones de años, el globo terráqueo, nuestro pequeño planeta Tierra, se encuentra bajo el poder militar de una sola potencia. Su hegemonía no es cultural ni política, y aun en la economía su poder va proporcionalmente en declive, pero militarmente, desde 1989, tiene una indiscutida primacía, que se ha manifestado en tres guerras situadas en el Tercer Mundo, ya que Europa Oriental se ha “tercermundizado”. Los Estados Unidos tienen, después de esa fecha, clara intención de constituir al mundo cuasi periférico socialista de la ex Unión Soviética en su propia periferia capitalista.

La tortuosa configuración hegemónica en Venezuela

Resumen

El presente artículo forma parte de un conjunto de reflexiones que hemos venido haciendo en distintos trabajos, foros y congresos internacionales (España 2000, 2002; Estados Unidos y Perú 2001), que han pretendido dar cuenta de la evolución política de Venezuela luego de 1999, con la llegada de Hugo Chávez Frías a la Presidencia de la República. Este nuevo intento busca enmarcar el contexto dentro del cual, en mi opinión, se dan los eventos del 11 de abril de 2002, con el supuesto golpe de Estado. Pido de antemano disculpas por lo que pueda ser una redundancia ante la posibilidad que existan ideas y frases que se repitan.

La teoría económica y la política: más allá del capital

1. La suerte de algunas influyentes teorías económicas

Desearía comenzar con dos casos contrastantes, que ilustran la suerte –no muy afortunada– de algunas influyentes teorías económicas.

El primer caso se desprende de una cita tomada de un reciente editorial de The Economist de Londres:

Gramsci, Arendt y la revolución (segunda parte)

Autor(es)

Arendt, revolución y totalitarismo

Hannah Arendt afrontó, no sólo el tema específico de la Revolución de Octubre, sino esta revolución como fundamento teórico político del estalinismo. Y también como incorrecta conclusión de las grandes revoluciones, comenzadas con la norteamericana y la francesa, en el ámbito de la reconsideración de la obra de Marx.

Arendt había proyectado un libro referido a las "raíces teóricas e intelectuales del totalitarismo soviético. Pero el proyectado volumen nunca fue concluido ni enviado a publicar" (Forti, 1995). De tal proyecto, el último capítulo es el epílogo de Los orígenes del totalitarismo (Ideología y terror), en tanto que los primeros dos capítulos son parte del ensayo "El concepto de historia: en la antigüedad y hoy", en Entre el pasado y el futuro. Otras partes fueron utilizadas para la realización de Vita activa. La condición humana. La sección central, hasta ahora inédita (Forti, 1995, págs.41-93) del libro jamás escrito se compone de dos partes: "Carlos Marx y la tradición del pensamiento político" y "Carlos Marx y la tradición del pensamiento político occidental".

Si sistematizamos los papers arendtianos publicados en italiano en el contexto de la producción de esta pensadora, tendremos el siguiente recorrido: 1951: Los orígenes del totalitarismo; 1953: el texto sobre Marx; 1958: Vita activa. La condición humana; y 1963: Sobre la revolución.

Se intentará analizar la relación Arendt-Marx, o mejor Arendt-Revolución, teniendo como referencia constante el marco de las obras que la pensadora dedicó (o en las que hay mayores referencias) a nuestro problema específico. Esto no como concesión a un método historicístico que muchos querrían hoy relegar a las polvorientas estanterías en las que se amontonan los libros obsoletos, sino para no reducir a cifras exclusivamente hermenéuticas un análisis que requiere verificar la trama completa de la relación que asume Arendt ante el grande de Tréveris. Ningún texto, aunque fuese de extraordinaria claridad argumentativa, puede agotar un punto de vista que, como se tratará de demostrar, sufrió diversas y consistentes modificaciones en su recorrido. Por eso, las reflexiones explícitamente dedicadas por Arendt a Marx están insertas en el contexto de la historia de las relaciones entre ambos pensadores.

Crítica a El Estado y la revolución

Autor(es)

Por muchos años El Estado y la revolución (en adelante, EyR) de Lenin sirvió como fuente principal  de la comprensión marxista del Estado por fuera de los círculos académicos. Esta obra ha formado a generaciones de marxistas con lo que parecía ser el análisis básico del Estado y una concepción definitiva del comunismo. Otras obras que le siguieron caen dentro de dos categorías. En primer lugar, tenemos trabajos complejos pero a menudo académicos y  no accesibles al nivel popular, tales como los de Pashukanis, Poulantzas, el debate alemán sobre el Estado (con autores como Offe, von Braummueller, Hirsch y otros), Bob Jessop, John Holloway, Werner Bonefeld, Simon Clarke y otros más.

En segundo lugar, tenemos trabajos de alcance más popular, pero que realmente no van más allá de EyR, o ni lo alcanzan, como la obra de Ralph Milliband y  la de cuasi-marxistas como William Domhoff. Raramente en los trabajos más elaborados encontramos una crítica directa de la obra de Lenin y su relación con Marx. Poca gente ha avanzado en tales críticas, y a menudo el debate ha quedado entre marxistas académicos. Por ejemplo, el debate entre Poulantzas y Milliband generó toda una revitalización del análisis sobre el Estado en el marxismo, pero el centro de atención recayó en ellos mismos. Más tarde, se dio el debate alemán  sobre el Estado a partir de la revisión del libro de Evgeny Pashukanis, El Marxismo y la Ley, de 1924, pero éste no parece acercarse a Lenin más que la mayoría de las otras discusiones. Algo de esto tiene que ver con que muchos marxistas académicos han hallado tosco y simplista a EyR. De todas maneras, esta apreciación deja de lado dos puntos importantes. Primero, que Lenin no es tan tosco como muchos piensan. Su obra representa uno de los más elaborados desarrollos del marxismo sobre el Estado en ese período. Sólo Reforma o revolución de Rosa Luxemburgo, y algunas polémicas de Anton Pannekoek contra Kautsky y Bernstein representan un enfoque casi tan elaborado sobre el Estado en ese período, pero con un alcance mucho más limitado. Segundo, sólo  Lenin reflexiona sobre el problema de la dictadura del proletariado, la Crítica del Programa de Gotha (en adelante nos referiremos a él como la Crítica de Gotha) y la Comuna de París de forma tan detallada. El libro de Lenin tiene también el mérito de enunciar el enfoque más libertario que los que en adelante él mismo sostendría sobre el Estado.

Que se vayan todos... los representantes. Reflexiones acerca del orden, la participación, la representación, el gobierno y la democracia

Si empujamos...

“En los seminarios suelo explicar de esta manera: un niño aprende a que empuja algo y se mueve. Empujé y se movió. Es una constatación de un acto. Pero después aprende, sin empujar: si lo empujo, entonces se mueve. Vio que le ponen un vaso en su mesita y él sabe que si lo empuja se puede volcar, y goza mucho hasta que llega la mamá y lo castiga. El pasar del “empujé y se movió” a “si lo empujo se mueve” es pasar de una constatación a una inferencia. Y esa inferencia es la raíz misma de la lógica. Es una implicación, pero una implicación entre acciones, no entra todavía el lenguaje, no entran las proposiciones. Entra la acción solamente. Lo fundamental acá es que en la acción empieza a haber implicaciones, empieza a haber relaciones, antes del lenguaje, antes de las proposiciones.”

Rolando García “Piaget, las ciencias y la dialéctica”, entrevista de Antonio Castorina en revista Herramienta, Buenos Aires, N° 19, Otoño 2002, Pág. 163.

Complejidad I

Es después, cuando somos adultos, que aprendemos que no necesariamente todo lo que empujamos se mueve y que no necesariamente todo lo que se mueve lo empujamos nosotros. Pero existe al menos algo que si empujamos se mueve. El asunto es qué es ese algo y en qué condiciones y hacia dónde, si lo empujamos, se mueve.

Porque las cosas no son simples sino complejas y algo complejo requiere una lógica, una razón, compleja. La nuestra es una sociedad compleja que, quizá, no pueda ser abordada con una racionalidad simple, reductiva a elementos simples, unitarios, a actos únicos, a monocausas. Porque la sociedad es compleja y, probablemente, no se hallen aún bastante maduros los instrumentos de una razón compleja, es que Amartya Sen propone categorías ambiguas, porque los fenómenos son ambiguos. La ambigüedad es un primer paso hacia la complejidad.

Porque la nuestra es una sociedad compleja, la política no puede ser reducida a aquello que gira alrededor del Estado. La política, lo público, lo común, se despliega en áreas, en subsistemas, en relaciones sociales alejadas del Estado o, para mejor decir, de los órganos y mecanismos políticos. De modo que podríamos ir diciendo, para eludir ambigüedades, que hay un sentido restrictivo y otro amplio de la política. El primero referido al sistema jurídico-estatal-institucional, el otro es el que se nos está descubriendo y que tiene que ver con la dominación o la capacidad de tomar decisiones que ordenan o afectan conductas de grandes grupos humanos.

Desde este punto de vista podríamos afirmar que aquello que denominamos revolución puede tener un significado político restringido y estaríamos en presencia de una revolución política. Pero, si aceptamos el criterio de que existe un concepto extendido (o amplio) de política, existe la probabilidad de que haya revoluciones políticas no necesariamente referidas al Estado.

Propuestas para un Nuevo Sistema Financiero

Autores: EDI (Economistas de Izquierda)

Marco general

El sistema bancario ha quedado totalmente destruido por la fuga de capitales, el corralito y la devaluación. La enorme proporción de los medios de pagos continúa atrapada y en la Argentina no funciona el sistema de préstamos. Por lo tanto, las empresas no cuentan con crédito para pagar insumos y salarios y el producto nacional cae estrepitosamente.

La experiencia de la convertibilidad determinó las dos crisis bancarias más grandes de los últimos tiempos, la de 1995 y la de 2002. La primera provocó la desaparición de la mitad de los bancos (bajaron de 200 a 100 entidades), la extranjerización del sistema y una propagación cada vez mayor de la dolarización de depósitos y préstamos, cuyas consecuencias catastróficas se comprobaron después de la devaluación de enero pasado. Cabe destacar que buena parte de los bancos públicos fueron privatizados, con algunas excepciones como el Banco Nación, el BICE, el Provincia de Buenos Aires, el Ciudad y alguno de provincias pequeñas.

En los últimos tiempos, el sistema monetario se desenvolvió en un contexto altamente volátil. Tanto la "tablita cambiaria" como el régimen de convertibilidad han pasado a ser ejemplos clásicos de libros de texto de funcionamiento especulativo e inestable de una economía. En el primer caso, el sistema monetario generó un déficit enorme, de características inéditas a nivel internacional y que equivalió durante la década del ochenta a un PBI entero.

Además, este tipo de políticas nos condujo a la hiperinflación y a la desaparición de la moneda. Con la convertibilidad, la Argentina vivió la crisis bancaria más importante de su historia y una destrucción de ahorros sin precedentes. En todas estas experiencias, la banca tanto pública como privada constituyó un engranaje que fogoneó los procesos de fugas de capitales. Hoy los capitales de la burguesía territorializados en el exterior totalizan 120.000 millones de dólares, una suma varias veces superior al tamaño del actual sistema bancario argentino.

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