[...] nuestra física data del día en que supimos aislar sistemas, considerándolos independientemente del mundo a que pertenecen, aislar una causa de un cambio de estado e identificar este cambio como efecto necesario de dicha causa.
I. Prigogine, Naturaleza y Creatividad
La ciencia moderna nace cuando Galileo, analizando el movimiento de los cuerpos, separa conceptualmente el cambio de estado, asociándolo a causas externas al objeto, en una relación que se puede matematizar. Esta abstracción requirió simplificar al "objeto", despojándolo de toda característica superflua desde la perspectiva considerada, eliminando incluso todos los procesos que afecten intrínsecamente a los cuerpos, y que evidencian una actividad espontánea de dichos cuerpos. El éxito de tal descripción del mundo en cuestiones tales como el cálculo de las órbitas de los planetas lleva a concebir al universo todo como un mecanismo perfectamente determinista, en el cual el estado de cada una de sus partes en un instante dado es consecuencia necesaria del estado en el instante inmediatamente anterior, y sólo la imposibilidad práctica de conocer la posición y movimiento de cada partícula impide predecir el comportamiento de un sistema, dando esa "aparente imprevisibilidad" a sistemas complejos como los organismos vivos. El costo de este desarrollo científico es que los fenómenos complejos, los organismos vivos, la sociedad humana, son excluidos de la mira de la física en tanto no se ajustan a sus postulados básicos.