«Hacia una democracia inclusiva. Un nuevo proyecto liberador», de Takis Fotopoulos

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Autor(es): Galafassi, Guido

Montevideo, Nordan Comunidad, 2002, 325 págs., ISBN: 9974-42-098-9

La traducción al castellano por Nordan Comunidad de la obra de Takis Fotopoulos Towards an Inclusive Democracy. The Crisis of the Growth Economy an the Need for a New Liberatory Project, editada originalmente por Cassell (Londres y Nueva York) en 1997, constituye, sin dudas, un aporte muy valioso en la renovada discusión actual en torno a las estrategias de liberación social y política.

Esta obra aborda de una manera integral la compleja problemática de la sociedad moderna con su economía de mercado y sus diversas y variadas formas políticas de dominación (incluyendo también al "estatismo socialista"). Sin lugar a dudas, que este tratamiento abarcador de la complejidad de la sociedad moderna, es uno de los más destacados méritos de este trabajo. Habituados al nunca detenido reduccionismo (de fuerte matriz positivista y objetivista) de casi toda la ciencia moderna que mayoritariamente sólo es capaz de ver uno, o unos pocos, de los aspectos del problema (dado que esto garantiza, según se arguye, el conocimiento verdadero en base exclusivamente al criterio de identidad y adecuación), el libro de Fotopoulos, en cambio, rescata toda la riqueza generada por el pensamiento crítico, de base dialéctica no objetivista.

El trabajo de Fotopoulos es imposible encasillarlo dentro de una determinada disciplina científica en particular. Por el contrario, se nutre y abre la discusión desde una mirada pluridisciplinaria. Es que precisamente el mayor interés del autor radica en desentrañar las complejas relaciones de la realidad contemporánea y plantear alguna forma de salida al proceso de explotación y dominación ejercido por los poderes concentrados de la sociedad moderna. Así, la mera discusión interna dentro de los límites de una disciplina, esa que privilegia abiertamente la mirada parcial y reduccionista (es decir, miope) de la realidad, está por fortuna ausente, construyéndose, por el contrario, un discurso rico en el análisis de las interrelaciones. Es esta característica la que hace que el trabajo de Fotopoulos pueda ser tomado como un aporte fundamental a la hora de definir la batalla contra el orden social y científico dominante, pues solamente desde una mirada integral es posible plantear críticamente un proyecto liberador. No es casualidad que el inmenso conjunto de científicos "unidisciplinares" (considerados de alto prestigio académico) sólo estén interesados por descubrir y acumular nuevo conocimiento para mantener, directa o indirectamente, el status quo, y se despreocupen por cualquier compromiso de transformación de las reglas de dominación vigentes. Es que la mirada unidisciplinar imposibilita absolutamente cualquier abordaje crítico de la realidad.

La noción de Democracia Inclusiva, desconocida como tal en nuestros países del hemisferio sur latinoamericano, puede ser asociada en parte (pero sólo en parte) a las nociones de democracia directa y participativa, que han empezado a discutirse en los últimos años, aunque estos dos últimos conceptos tengan un alcance mucho más restringido. El debate sobre nuevas formas de democracia verdadera (dado, por ejemplo, por Toni Negri, John Holloway, Werner Bonefeld, etcétera) que supere por un lado la ficción planteada por el liberalismo dominante y que ocupe un lugar auténtico en los proyectos de liberación una vez caído el muro de Berlín, está sin dudas, en auge en los últimos años. La irrupción de los movimientos antiglobalización y la profunda crisis en la que ha entrado nuevamente el capitalismo a nivel mundial, ha permitido hacer resurgir, hacia fines de los años noventa, la utopía del cambio social radical luego de la dominación ideológica ejercida por el posmodernismo conformista e intelectualmente mediocre de los ochenta y buena parte de los noventa (y que aún continúa en muchos ámbitos). Pero el libro de Takis Fotopoulos puede considerárselo como uno de los primeros de este nuevo debate (aunque el propio autor no se considere parte de esto) pues no olvidemos que su edición original en inglés data de 1997. Basado en una clara filiación libertaria, manifestada desde las primeras páginas del libro (por lo cual, y lamentablemente, desconoce todo este nuevo debate recién mencionado), este trabajo profundiza las nuevas visiones de la liberación individual y colectiva en el sentido de alcanzar una autonomía plena (reconociendo como antecedentes, entre otros a Murray Bookchin y Cornelius Castoriadis). Esto último, coloca a este trabajo, (aunque, repetimos, el autor no lo reconozca como tal), en los renovados senderos explorados en los últimos años, que aproximan nuevamente los ideales de la democracia radical socialista con el socialismo libertario, y en donde la salida no está ubicada en la fortaleza del Estado, sino en la autonomía de los seres humanos, respecto de cualquier forma de concentración del poder. Una vez sucumbido el "estatismo" del así llamado "socialismo real" y una vez desaparecida su pesada influencia sobre el pensamiento occidental, el proyecto liberador por una sociedad libre e igualitaria, se va permitiendo una búsqueda más profunda de las raíces que originan y mantienen los mecanismos de dominación, acercándose de esta manera, a muchos de los problemas planteados por la tradición libertaria, de la cual, como se dijo, Fotopoulos es uno de los actuales exponentes.

La necesidad de construir una Democracia Inclusiva, es vista por el autor como la salida a la crisis crónica que plantea la política de crecimiento económico dominante. Para ser más preciso, es vista como la única salida, ya que la crítica hacia lo que el define como marxismo-leninismo, es muy fuerte, por su adhesión a la lógica del crecimiento y su propuesta de la etapa transicional (dictadura del proletariado) antes de la llegada plena a la democracia comunista. Es que Fotopoulos se nutre de forma importante de las concepciones ecologista y alternativas de las últimas décadas, que dirigen su crítica no sólo al capitalismo, sino incluso a ciertos pilares básicos de la modernidad. Y la salida a la crisis, la ve regenerando las tradiciones libertarias y democráticas, y planteando explícitamente la integración de la sociedad con la política, la economía y la naturaleza. Esta crisis que es definida como multidimensional por el autor, es debida fundamentalmente a la lógica del crecimiento infinito que subyace en la sociedad contemporánea. De ahí que su crítica no sólo está dirigida a la sociedad capitalista, ya sea esta liberal o socialdemócrata, sino también al socialismo real, pues todos estos han asumido a la lógica del crecimiento, que conlleva inevitablemente a la concentración del poder, como el principio rector. Dice el autor en el prólogo: "Hay luego del colapso del estatismo socialista, ya sea en la forma de socialismo real o en la forma de socialdemocracia, hay una oportunidad histórica para la regeneración del socialismo libertario y de las tradiciones democráticas (…). Pero es la crónica concentración del poder (el resultado inevitable de la separación de la sociedad de la política y la economía que introducida a lo largo y ancho del mundo en los últimos siglos dentro del marco de la economía de mercado y la democracia representativa), lo que es la última causa de la crisis multidimensional actual. En efecto, dentro de la economía de mercado internacionalizada presente, los controles para la protección de la sociedad y de la naturaleza de los trabajos del mercado, no son factibles ya más. A la vez, la internacionalización de la economía de mercado misma es irreversible ya que ello representa el resultado inevitable de la dinámica de crecer-o-morir" (pág. 15).

El libro está organizado en tres partes. La primera parte está enteramente dedicada a analizar la crisis de la economía del crecimiento. Tras analizar la economía de mercado, el estatismo socialista y el desarrollo en el Sur, dedica el último capítulo a la ya mencionada "crisis multidimensional". A esta se la define como de carácter universal, lo cual le otorga un carácter determinante para diferenciarlo de otras crisis anteriores. Esta crisis "pone en tela de juicio prácticamente todas las estructuras y significaciones en que se apoyan las sociedades jerárquicas contemporáneas de Oriente y Occidente, del Norte y del Sur" (pág. 135).

La segunda y tercer partes son, sin dudas, las porciones más sustanciales del texto, pues en ellas Fotopoulos desarrolla en detalle el proyecto libertario de Democracia Inclusiva. Luego de analizar las diferentes conceptos de democracia vigentes hasta hoy y la relación negativa de estos con la economía de crecimiento, se dedica de lleno a desarrollar su propuesta, advirtiendo sobre la situación actual y las condiciones que esta impone para la posible aplicación inmediata de un modelo de democracia inclusiva. Así, en las condiciones actuales, una democracia inclusiva sólo se puede conformar a partir de una confederación de comunidades y más precisamente una democracia económica federal donde la asignación de recursos no debería ser ni la determinada por el mercado ni la determinada por la planificación central, sino la propuesta por la planificación participativa. A partir de aquí, se podría comenzar a desarrollar "una estrategia de transición que conduzca a un estado en el que el proyecto democrático pase a ser el paradigma social dominante" (pág. 245). De esta manera una nueva estrategia política y económica crearía una nueva estructura institucional apta para una democracia inclusiva.

El libro termina discutiendo el indispensable cambio de racionalidad para hacer posible una democracia inclusiva. La objetividad modernista (positivista y dialéctica) tanto como la subjetividad posmodernista son fuertemente cuestionadas. Por lo tanto, el proyecto liberador sólo podrá basarse en un racionalismo democrático que trascienda el cientificismo y el irracionalismo, así como el relativismo general. Porque si se definen a la libertad y al proyecto liberador en términos de la exigencia de autonomía social e individual, entonces se la define como una manera responsable de elección de la autonomía y su expresión en la democracia. Es decir que el camino elegido es el del racionalismo democrático, "a saber: un racionalismo fundado en la democracia como estructura y un proceso por el cual la sociedad se instituye a si misma" (pág. 304). Sólo así será posible llegar a una síntesis de las tradiciones autónoma-democrática, socialista libertaria, verde radical y feminista, tal como la que propone Takis Fotopoulos en este libro.

Guido Galafassi (CONICET, Universidad Nacional de Quilmes y Buenos Aires) E-mail: ggalafassi@unq.edu.ar