Debate sobre 'Cambiar el mundo'

The Invisibility of Struggle

Robert Allen

THERE is no economic crisis, no crisis of capital, no crisis of parliamentary politics ? and if there is a problem, our bureaucrats, politicians, statespeople, scientists and technocrats will fix it. There is nothing to worry about. So rest easy. The bombers have gone to kill the nasty babies to make the world safe for our children to grow up in. And democracy will ensure that fascism and totalitarianism never return to our societies.

This is now a refrain of the world we live in, a world where one billion people (one in six of the global population) do not know where their next meal is coming from, where poverty affects one in three of the global population, where homelessness, alienation, unemployment, illiteracy, ill-health, crime, racism, sectarianism and death are daily companions ? and where one in six are over-nourished, 300,000 alone dying every year from obesity in the USA.

Una crítica a Holloway

Octavio Rodríguez Araujo

Comencé a leer con seriedad y respeto el más reciente libro de mi amigo John Holloway hasta que llegué a las páginas 41 y 42. Me refiero a su libro titulado Cambiar el mundo sin tomar el poder, publicado por la Universidad Autónoma de Puebla y la revista Herramienta del Partido Autodeterminación y Libertad, que dirige Luis Zamora en Argentina.

Al llegar a las páginas mencionadas me dije que tenía que escribir sobre el tema. No puede uno pasar por alto a un autor, aunque sea mi amigo, que se siente el sumo pontífice al decir, así sin más, que "el desafío revolucionario de comienzos del siglo veintiuno" es "cambiar el mundo sin tomar el poder". No es una hipótesis, es una afirmación. Y su punto de partida, el dato importante, es que el objetivo de la revolución es "crear una sociedad basada en el reconocimiento mutuo de la dignidad de las personas". Lo que no nos dice Holloway es cómo y a partir de qué y con quién se va a crear esa sociedad basada en el reconocimiento mutuo de la dignidad de las personas. ¿De qué personas está hablando el autor? ¿De las que vemos en la calle avasallando a otras? ¿De las que regatean en los mercados, incluso a los indios que venden con grandes dificultades sus artesanías? ¿De las que tratan de ganar la delantera en un crucero de calles o que no respetan la fila para abordar un autobús? ¿De qué personas y de dónde habla Holloway?

Entrevista con Guillermo Almeyra

Poder, anti-poder y contrapoder

Jaime Leroux y Octavio Moreno
Revista La Guillotina, México.

No cabe duda de que estamos en el comienzo de una revaloración profunda de lo que implica la lucha social y política. Por una parte nos enfrentamos a un profundo desgaste de la izquierda, concepto que está hoy en cuestión, sobre todo por el papel que han jugado las izquierdas vanguardistas y partidarias, con su concepción organizativa, jerárquica y autoritaria, cuyo objetivo fundamental era la transformación social a través de la toma del poder. Por otro, presenciamos la emergencia en el mundo de movimientos de izquierda, que sin reclamarse socialistas ni aceptar la idea de luchar por el poder mediante la organización partidaria, están haciendo política, como es el caso del EZLN, el MST brasileño o el movimiento Pacachutik de Ecuador. Es en esta encrucijada en la que por fin se está planteando una discusión sobre cómo lograr los objetivos liberadores, anticapitalistas, más allá de los viejos moldes y los fracasos históricos, lo que puede confirmarse con el revuelo que ha causado la publicación del libro Cómo hacer la revolución sin tomar el poder de John Holloway, que se presenta como un intento serio de cuestionar la historia de las izquierdas y preguntarnos cuáles son los fines y cuáles los medios idóneos para llevar a cabo la transformación social.

La Révolution sans le pouvoir ?

A propos d’un récent livre de John Holloway

Conduce tu carro y tu arado sobre los huesos de los muertos

Autor(es)

“Conduce tu carro y tu arado sobre los huesos de los muertos.”[2]

 

Esta es mi respuesta a aquéllos[3] que critican mi libro[4] por ser anti-histórico. Este artículo no es una defensa de mi libro: no puedo pensar en nada más aburrido. Necesitamos llevar los argumentos hacia adelante, no hacia atrás. Los libros, como las revoluciones, no pueden ser defendidos: avanzan hacia adelante o mueren.

I.Conduce tu carro

Escupe a la historia. La historia es la historia de la opresión narrada por los opresores, una historia de la cual desaparece convenientemente la opresión, una historia de Héroes, de Grandes Hombres.

Escupe a la historia. La historia, incluso nuestra historia, es una historia en la que la lucha contra la opresión es invadida por las categorías de los opresores, y ella también se convierte en una historia de Héroes, de Grandes Hombres, de Marx, Engels, Lenin, Trotsky, Stalin, Mao.

Anti-power versus power

Autor(es)

Change the World Without Taking Power:
The Meaning of Revolution Today

by John Holloway. Pluto, 2002.

El Realismo Irreal de Octavio Rodríguez Araujo

Autor(es)

En su artículo del jueves 7 de noviembre ("Una Crítica a Holloway"), Octavio Rodríguez Araujo intenta cerrar una pregunta que el movimiento mismo de la luchas está abriendo. Esta pregunta es: ¿cómo podemos pensar en cambiar el mundo sin tomar el poder?

La pregunta surge no de un libro, sino de la ola mundial de luchas, que recibe un impulso enorme con el levantamiento zapatista, que sigue con el movimiento anticapitalista ("globalifóbico") mundial y con el zapatismo urbano de la Argentina actual. Es un movimiento confuso y contradictorio, como todo movimiento rebelde, pero tiene una característica que recurre todo el tiempo: el intento de cambiar el mundo sin tomar el poder, el rechazo al partido como forma de organización, la búsqueda de nuevas formas de hacer la política.

Chasing the Tornado

Review by Uri Gordon

The Trajectory of Change
By Michael Albert
Cambridge, MA: South End Press, May 2002

Webs of Power: Notes from the Global Uprising
By Starhawk
Gabriola Island, BC: New Society Publishers, August 2002

Change the World Without Taking Power
By John Holloway
London: Pluto Press, March 2002

In the ever-ticklish relationship between practice and theory, a significant role has always existed for what we can call, for lack of a better name, “movement literature.” Locke’s Two Treatises, Burke’s Reflections, Paine’s response in Rights of Man, Marx and Engel’s Manifesto, Lenin’s What Is To Be Done and Debray’s Critique of Arms-these are only the most famous examples of works that were deeply rooted in their authors’ concrete political activity and which reflected and influenced ongoing processes of social transformation.[1] Not surprisingly, the current upsurge of anti-capitalist struggle is also accompanied by a great bulk of such literature, with the three books reviewed here being merely a selection from the most recent crop. Two of the authors, Michael Albert and Starhawk, are veteran American activists and the third, Holloway is an involved academic closely following the Zapatista rebellion.

Repensando la idea de revolución

Peter Hudis

CAMBIAR EL MUNDO SIN TOMAR EL PODER  por John Holloway, Pluto Press, 2002, 240 pp.

De las muchas cuestiones involucradas en el esfuerzo de repensar la idea de revolución hoy, pocas son más irritantes que la del poder estatal. ¿Se centra la revolución social en la conquista política del poder del estado? Si no es así, ¿qué debe hacerse en su lugar? ¿Puede una revolución transformar las relaciones humanas de un modo tan fundamental que no volvamos a vernos confrontados a una burocracia estatista después del derrocamiento de la anterior?

Por muchos años aun los más grandes revolucionarios tendieron a poner la mira primero y de manera principal en la conquista política del poder del estado, dejando para lo último la cuestión de cómo transformar fundamentalmente las relaciones sociales. Tal enfoque definió la actitud de la generación que hizo la Revolución Rusa de 1917. Como lo notó Lenin después de 1917, hacer la revolución era relativamente fácil; resolver cómo reorganizar las condiciones de vida y de trabajo después de la toma del poder probó ser algo mucho más difícil.

Drive your cart and your plough over the bones of the dead

Autor(es)

"Drive your cart and your plough over the bones of the dead."[2]

That is my response to those[3] who criticise my book[4] for being anti-historical. This article is not a defence of the book: I can think of nothing more boring. We need to drive the argument forwards, not backwards. Books, like revolutions, cannot be defended: they go forward or they die.

I Drive your Cart

Spit on history. History is the history of oppression told by the oppressors, a history from which oppression conveniently disappears, a history of Heroes, of Great Men.

            Spit on history. History, even our history, is a history in which the struggle against oppression is invaded by the categories of the oppressors, so that it too becomes the history of Heroes, of Great Men, of Marx, Engels, Lenin, Trotsky, Stalin, Mao.

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