Debate sobre 'Cambiar el mundo'

Comentarios al libro de John Holloway

Cambiar el mundo sin tomar el poder
(Comentarios al libro de John Holloway)

Carlos Figueroa Ibarra

Estamos hoy celebrando en el centro de trabajo de John Holloway, la edición de su libro Cambiar el mundo sin tomar el poder. Y digo que estamos celebrando la edición aquí, en nuestro Instituto, en la casa de John, porque entiendo que ha habido y habrán otras presentaciones  del libro: en Buenos Aires, en Rosario, en la ciudad de México.

El grito de nosotros que todavía queremos vivir una vida humana

Gerardo Ávalos Tenorio

Comentarios al libro de John Holloway, Cambiar el mundo sin tomar el poder. El significado de la revolución hoy, Buenos Aires: Herramienta / Universidad Autónoma de Puebla, tr. Marcela Zangaro, 2002, 320 pp.

 

Presentación de "Cambiar el mundo sin tomar el poder"

PRESENTACION

Revista La Guillotina

“Cómo hacer la revolución sin tomar el poder” de John Holloway es un texto que ha sido una verdadera invitación a discutir alternativas tras el fracaso de los socialismos reales y la incapacidad de las izquierdas políticas, sean reformistas o revolucionarias, para responder a las expectativas de cambio social.

Holloway nos ha provocado al poner en tela de juicio los aprioris políticos de los discursos marxistas, como la lucha por la conquista del poder estatal como condición indispensable para la transformación social; a priori que ha devenido en una visión fetichizada del Estado, que ha vaciado de contenido la lucha de múltiples expresiones que insisten en proclamarse herederos históricos de las luchas socialistas.

¿La revolución sin el poder?

Acerca de un libro reciente de John Holloway

La Imprenta del Infierno

Autor(es)

Una respuesta a Joachim Hirsch

I Escribiendo desde el infierno: la Crítica Corrosiva

Tomo posición en la imprenta del infierno, Joachim Hirsch no. Esa es la diferencia entre nosotros.

En la imprenta del infierno, de acuerdo con William Blake, los diablos imprimen “en el método infernal, usando corrosivos que en el infierno son saludables y medicinales, haciendo desaparecer las superficies aparentes y descubriendo el infinito que tenían oculto" (2000, 36). El  grito con que mi libro empieza, es un grito desde el infierno. Introduce una gramática negativa, un movimiento-contra teórico que apunta a corroer, a destruir “todas aquellas relaciones en que el hombre es un ser humillado, sojuzgado, abandonado, y despreciable” (Marx 1982, 497). Esto, con el propósito de mostrar el infinito que estaba oculto, el poder social del hacer humano.

The Invisibility of Struggle

Robert Allen

THERE is no economic crisis, no crisis of capital, no crisis of parliamentary politics ? and if there is a problem, our bureaucrats, politicians, statespeople, scientists and technocrats will fix it. There is nothing to worry about. So rest easy. The bombers have gone to kill the nasty babies to make the world safe for our children to grow up in. And democracy will ensure that fascism and totalitarianism never return to our societies.

This is now a refrain of the world we live in, a world where one billion people (one in six of the global population) do not know where their next meal is coming from, where poverty affects one in three of the global population, where homelessness, alienation, unemployment, illiteracy, ill-health, crime, racism, sectarianism and death are daily companions ? and where one in six are over-nourished, 300,000 alone dying every year from obesity in the USA.

Una crítica a Holloway

Octavio Rodríguez Araujo

Comencé a leer con seriedad y respeto el más reciente libro de mi amigo John Holloway hasta que llegué a las páginas 41 y 42. Me refiero a su libro titulado Cambiar el mundo sin tomar el poder, publicado por la Universidad Autónoma de Puebla y la revista Herramienta del Partido Autodeterminación y Libertad, que dirige Luis Zamora en Argentina.

Al llegar a las páginas mencionadas me dije que tenía que escribir sobre el tema. No puede uno pasar por alto a un autor, aunque sea mi amigo, que se siente el sumo pontífice al decir, así sin más, que "el desafío revolucionario de comienzos del siglo veintiuno" es "cambiar el mundo sin tomar el poder". No es una hipótesis, es una afirmación. Y su punto de partida, el dato importante, es que el objetivo de la revolución es "crear una sociedad basada en el reconocimiento mutuo de la dignidad de las personas". Lo que no nos dice Holloway es cómo y a partir de qué y con quién se va a crear esa sociedad basada en el reconocimiento mutuo de la dignidad de las personas. ¿De qué personas está hablando el autor? ¿De las que vemos en la calle avasallando a otras? ¿De las que regatean en los mercados, incluso a los indios que venden con grandes dificultades sus artesanías? ¿De las que tratan de ganar la delantera en un crucero de calles o que no respetan la fila para abordar un autobús? ¿De qué personas y de dónde habla Holloway?

Entrevista con Guillermo Almeyra

Poder, anti-poder y contrapoder

Jaime Leroux y Octavio Moreno
Revista La Guillotina, México.

No cabe duda de que estamos en el comienzo de una revaloración profunda de lo que implica la lucha social y política. Por una parte nos enfrentamos a un profundo desgaste de la izquierda, concepto que está hoy en cuestión, sobre todo por el papel que han jugado las izquierdas vanguardistas y partidarias, con su concepción organizativa, jerárquica y autoritaria, cuyo objetivo fundamental era la transformación social a través de la toma del poder. Por otro, presenciamos la emergencia en el mundo de movimientos de izquierda, que sin reclamarse socialistas ni aceptar la idea de luchar por el poder mediante la organización partidaria, están haciendo política, como es el caso del EZLN, el MST brasileño o el movimiento Pacachutik de Ecuador. Es en esta encrucijada en la que por fin se está planteando una discusión sobre cómo lograr los objetivos liberadores, anticapitalistas, más allá de los viejos moldes y los fracasos históricos, lo que puede confirmarse con el revuelo que ha causado la publicación del libro Cómo hacer la revolución sin tomar el poder de John Holloway, que se presenta como un intento serio de cuestionar la historia de las izquierdas y preguntarnos cuáles son los fines y cuáles los medios idóneos para llevar a cabo la transformación social.

La Révolution sans le pouvoir ?

A propos d’un récent livre de John Holloway

Conduce tu carro y tu arado sobre los huesos de los muertos

Autor(es)

“Conduce tu carro y tu arado sobre los huesos de los muertos.”[2]

 

Esta es mi respuesta a aquéllos[3] que critican mi libro[4] por ser anti-histórico. Este artículo no es una defensa de mi libro: no puedo pensar en nada más aburrido. Necesitamos llevar los argumentos hacia adelante, no hacia atrás. Los libros, como las revoluciones, no pueden ser defendidos: avanzan hacia adelante o mueren.

I.Conduce tu carro

Escupe a la historia. La historia es la historia de la opresión narrada por los opresores, una historia de la cual desaparece convenientemente la opresión, una historia de Héroes, de Grandes Hombres.

Escupe a la historia. La historia, incluso nuestra historia, es una historia en la que la lucha contra la opresión es invadida por las categorías de los opresores, y ella también se convierte en una historia de Héroes, de Grandes Hombres, de Marx, Engels, Lenin, Trotsky, Stalin, Mao.

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