Detalles del acuerdo por Vaca Muerta

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El acuerdo anunciado comprende numerosas modificaciones que no están nucleadas en un solo documento. A modo de síntesis propia, compartimos las principales modificaciones y nodos problemáticos sobre los que se pactó entre los diferentes actores.
 
A diferencia del esquema anterior, el Estado ya no dirige, sino que se sitúa en un rol de coordinación y creación de acuerdo a largo plazo. A pesar de las ​probadas consecuencias y resistencia​por parte de la población, los esfuerzos en desarrollar el proyecto continúan.
 
 
Compromisos estatal: transferencias y desregulación
 
 
Ante la baja de precios a nivel internacional y el avance sobre los costosos yacimientos no convencionales, las petroleras han logrado incrementar las ​transferencias y la cantidad de subsidios que reciben, contabilizados en más de US$ 21,5 millones para el período 2008-mediados 2016. En 2015, las transferencias llegaron a representar el 48% de la facturación del sector.
 
Si bien tienen un origen anterior, el cambio sustantivo radicado con el cambio gubernamental nacional es quién paga, ya no será el Estado sino quienes usan y consumen energía. De esta forma, como se viene registrando en el conjunto de los servicios públicos energéticos y de todo tipo, las naftas sufrieron un nuevo aumento en enero, ​hecho que se repetirá en otras dos instancias en el año vigente. Mismo camino se seguirá en el ​segmento del gas donde, si bien se mantendría el subsidio Gas Plus hasta 2020, los mayores precios serán absorbidos por usuarios y usuarias. En el caso residencial, mediante un ajuste semestral se pasará de US$1,6 (enero 2010) a US$6,8 el MMbtu (octubre 2019), tomando en este último caso como referencia el precio de gas natural licuado importado, la fuente más cara y con fuertes oscilaciones, que también se verán reflejadas en las boletas. Al mismo tiempo, las tarifas se han dolarizado, lo que implica que toda variación en la tasa cambiaria ​deberá reflejarse en la boleta final​, ensanchando los beneficios de las petroleras en cada medida devaluatoria. Seguidamente, como decíamos hace unas líneas, el traspaso del costo de los subsidios a quienes usan energía no implicó a corto plazo una reducción de los aportes estatales: para el presupuesto 2017, crecieron un 62% y pasaron de $8.733 mil a $14.182 mil millones. Sin quitar la posibilidad a otras modificaciones sobre la marcha, como la que tuvo lugar en los últimos días de diciembre, donde se transfirió a distribuidoras casi $3.500 millones para "reparar el atraso tarifario".
 
Por otro lado, el aumento del precio de las naftas se combinó con la eliminación de las retenciones a las exportaciones de petróleo que, si bien su incidencia fiscal actual era baja por la caída del precio internacional, es una de las medidas que permite al Estado capturar renta y regular el flujo externo del recurso estratégico. Esta medida fue central en desacoplar el precio interno del externo en buena parte del kirchnerismo, época que el barril superó los US$ 100.
 
Finalmente, Macri anunció otras dos medidas que pretenden estimular las inversiones. Por un lado, el compromiso de Neuquén de congelar cambios tributarios a futuro, una medida siempre reclamada por las empresas y que ya había sido plasmada en el convenio entre YPF y Neuquén, previo traspaso del 50% a manos de la offshore controlada por Chevron. Y, por otro, la inversión en infraestructura entre Neuquén y Nación, siendo un nodo central para la baja de costos en el conjunto de los proyectos y también mencionada en dicho acuerdo. En el nuevo paradigma no convencional, la logística es de muchísima mayor relevancia debido a la escala mayúscula de traslado de materiales y trabajadores, siendo la principal hoy en día los camiones. Nuevos puertos, ferrocarriles y caminos son una vieja demanda del sector petrolero que extenderían el alcance del megaproyecto a numerosas provincias, incluidas aquellas donde se extrae arena para el fracking en la actualidad, como Entre Ríos y Chubut.
 
En su conjunto, las medidas se asientan sobre un sostenido proceso de desregulación del sector, objetivo explícito del gobierno. Los hechos repercuten en la toma de decisiones y afectan a gran parte de la población. Las principales beneficiarias son las empresas energéticas que, a la par de mantener e incrementar su cuota de subsidios, incrementan su autonomía frente a cualquier control y logran sintonizar precios nacionales con internacionales.
 
Compromiso sindical:
 
flexibilización al convenio colectivo de trabajo para no convencionales
 
Con meses de negociación, la flexibilización del convenio colectivo de trabajo específico para Vaca Muerta y otros no convencionales se terminó de ​concretar​.Este es uno de los puntos centrales para bajar costos y estimular la explotación de las nuevas fronteras. Los puntos acordados son: jubilación en forma anticipada a todo aquel que cumpla los requisitos, capacidad de reubicar a los trabajadores de acuerdo a las necesidades de las empresas, posibilidad de realizar operaciones simultáneas en yacimiento, permitir el montaje y desmontaje en horario nocturno, solo la empresa y ya no el sindicato podrá suspender el trabajo por condiciones climáticas y vientos fuertes, instrumentación de nuevos mecanismos de control para reducir ausentismo, las cuadrillas podrán trabajar a pesar de estar incompletas, modificación de la jornada laboral y no se contará como parte de ella las horas de descanso entre actividad y actividad y, finalmente, se eliminarán las horas ‘taxi’ (tiempo de viaje hasta el yacimiento).
 
Desde principio de 2016 las ​suspensiones y despidos fueron la amenaza con que las compañías presionaron al sindicato que, hasta el momento, había dejado pasar ​la precarización y el ajuste como ​garantía de puestos de trabajo​. A pesar de mantener cierta “paz social” en uno de los momentos más críticos de la industria a escala global, el anuncio de YPF a principios de diciembre sobre la ​baja de 33 equipos y el despido de 1700 trabajadores fue la gota que rebalsó el vaso e impulsó un paro total de trabajadores en la Cuenca Neuquina. Más allá de la aceptación de la cúpula sindical, cómo repercutirá hacia el conjunto de los trabajadores es una incógnita.
 
Por último, es importante notar que la adenda flexibiliza uno de los sectores más críticos en materia de seguridad laboral, dentro de lo que se incluyen ​los daños por la exposición constante en campo. Como antecedentes, distintas ​investigaciones en EE.UU. encontraron altas concentraciones de benceno en la orina, particulares afecciones por la exposición a arena de sílice y diversos riesgos ocupacionales, como lesiones en la cabeza, accidentes de tráfico, contusiones, quemaduras, exposición a sustancias químicas tóxicas, entre otros. El conjunto de cuestiones resultó en que la tasa de mortalidad promedio de la industria fuera siete veces mayor que sobre el resto de los trabajadores, como ​concluyó la institución pública Centro para el Control y Prevención de Enfermedades. En el norte de la Patagonia, la reciente oleada ya cobró la vida de al menos ​cinco trabajadores​entre 2012 y 2015.
 
El caso fue presentado por el presidente como paradigmático y ejemplificador para el conjunto de los sectores, siendo el camino a seguir de cara a las próximas paritarias.
 
Compromiso corporativo: refuerzo del capital extranjero
 
Incluida YPF, el conjunto del sector invertiría US$ 5 mil millones en 2017, escalando a US$ 15 mil millones por año a partir de 2018. En esta línea, ​Shell, antiguo patrón del ministro de Energía y Minería Aranguren, ​anunció en los últimos días inversiones por US$300 millones por año hasta 2020. Con una inyección cautelosa, el objetivo es, entre otros puntos, estudiar y asegurar su participación en Vaca Muerta a largo plazo. Hoy en día, YPF comanda las únicas áreas en explotación, una con Chevron y otra con Dow. Otras diecisiete están en etapa de pilotos o exploración avanzada, donde se encuentran Shell, Total, Petronas, ExxonMobil, BP, CNOOC, Wintershall, entre otras.