Reseñas de libros

György Lukács e i problemi del novecento, de Guido Oldrini

 

Nápoles, La città del sole, 2009, 550 páginas.
 
En el final del tercer capítulo de György Lukács e i problemi del marxismo del novecento, Guido Oldrini cuenta una anécdota en la que descifra la intención de Lukács de clausurar un período intelectual, de “cancelarlo, si era posible, incluso en la memoria”. Se trata del episodio de la valija con papeles de Heidelberg, depositada en un banco en 1918 y para siempre “olvidada” allí. Sin embargo, el libro de Oldrini, que abarca la totalidad de la producción intelectual lukácsiana, con sus transiciones y cesuras, es menos fiel a esta interpretación parcial, que subraya el ánimo de cortar lazos con el pasado, que a una segunda interpretación posible y no dicha de esta anécdota; una interpretación que privilegiaría la responsabilidad subyacente al acto de desprenderse de un bagaje convertido en carga inútil, de un patrimonio ineficaz para dar cuenta del presente. Porque, como el mismo Oldrini explica en su libro, las rupturas de Lukács con su pasado nunca supusieron su olvido, sino su honesta reconsideración: un meticuloso inventario de lo superado y de lo conservable en un contexto nuevo y superador. Y también porque estas rupturas, que implican la renuncia a un capital –el sacrificio de parte de lo aprendido, el abandono de los confortables esquemas de pensamiento familiares–, son inseparables de la aguda conciencia, por parte de Lukács, de lo que él llamó la “responsabilidad social del filósofo”; de la certeza de que el filósofo debe hacerse cargo del impacto objetivo de lo pensado en la corriente sociohistórica en la que se inscribe ese pensar; de que debe hacerse cargo incluso de la valija de lo olvidable con la que ya no carga. De allí que el libro se detenga, no sólo en los momentos y giros del pensamiento de Lukács considerados por sí mismos, sino también en los juicios que estos momentos y giros inspiraron al filósofo en tanto responsable de su obra. Así, el libro recorre con este doble gesto el abandono de la visión pantrágica, indirectamente apologética de lo existente, de los escritos de juventud; el reemplazo del punto de vista metafísico por el histórico a mediados de la década de 1910; la adopción del marxismo y el alejamiento progresivo de la disposición “anticapitalista-romántica” después de 1917; la sustitución de Kant por Hegel en Historia y conciencia de clase (1923); el cuestionamiento de los aspectos sectarios y utópicos de este libro en la década siguiente –ante todo, la identificación mecánica de conciencia del proletariado y necesidad histórica–; y la centralidad que las categorías de objetividad y esencia genérica asumen a partir del treinta.

Protesta y Organización: Los trabajadores desocupados en la provincia de Neuquén, de José Bonifacio

El Colectivo: Buenos Aires, 2011, 295 páginas
 
Desde la “Colección Orlando Fals Borda”, la editorial “El Colectivo” busca establecer un vínculo entre la producción científica y el compromiso intelectual, como expresión de una ciencia emergente, en contraposición con las producciones académicas dominantes. Protesta y Organización… recoge la apuesta, y el resultado final es una excelente herramienta para comprender la conflictividad social en la provincia de Neuquén durante la segunda mitad de la década del noventa y la primera de nuestro siglo, y un valioso aporte al estudio de la acción colectiva y los movimientos sociales contemporáneos.
            A lo largo de los siete capítulos que conforman el libro, José Luis Bonifacio da cuenta del proceso de conformación de un nuevo actor político y social, los trabajadores desocupados, y de las modalidades de lucha y organización que dicho actor adopta. De hecho, el libro demuestra que la singularidad e importancia de Neuquén, en el marco de las transformaciones políticas, económicas y sociales ocurridas durante la década del noventa, radica en la duración y firmeza de las luchas sociales, y especialmente en que en esta región se inicio el movimiento que habría de dar la batalla más importante contra el neoliberalismo: el movimiento piquetero. Para esto, se analizan con suma atención tres momentos constitutivos de este nuevo actor, como lo son la formación de la Coordinadora de Desocupados de Neuquén Capital en 1995, las puebladas de Cutral-Có y Plaza Huincul de 1996 y 1997, y la acción y consolidación de las organizaciones piqueteras post crisis 2001 en dicha provincia. Durante estos años, se produjo un ciclo de protesta en el cual los trabajadores desocupados neuquinos fueron el sujeto central de las luchas sociales, resignificando repertorios de protesta propios de la clase trabajadora como el piquete, y organizándose, primero, en torno a las coordinadoras barriales de desocupados; luego de las puebladas de 1997, pero especialmente después de la rebelión popular del 19 y 20 de diciembre del 2001, en torno a las emergentes organizaciones piqueteras. De esta manera, Bonifacio estudia este proceso mostrando cuáles fueron las relaciones entre los trabajadores desocupados y el resto de las clases subalternas, y sus enfrentamientos y tensiones con las clases dominantes, representadas principalmente en Movimiento Popular Neuquino. Quizás la síntesis de este ciclo de luchas pueda observarse en el grito inicial durante las puebladas de 1996: “...Que venga Sapag…”, que terminó gestando a los posteriores movimientos sociales que habrían de irrumpir durante 2001 al grito de “…Que se vayan todos…”.

Teoría Política Latinoamericana Cicero Araujo y Javier Amadeo, compiladores

Ediciones Luxemburg, Buenos Aires, 2010, 304 págs.

 
La publicación de este libro es importante para quienes forman parte de la corriente contrahegemónica en el campo de la ciencia política y para el público interesado en la teoría política y en la producción teórica latinoamericana.
Como afirma Feres Jr., no podemos ignorar que la ciencia política como disciplina académica moderna e institucionalizada es un invento norteamericano. Imposible negar la influencia de Easton como expresión de la “revolución comportamentalista”, desde inicios de la década del ’50 del siglo pasado, con su esfuerzo por elaborar un programa para la ciencia política que torne su producción objetiva, adaptándola a los moldes de las ciencias naturales. Esta visión se tornó hegemónica. Este modelo de ciencia política será considerado el único verdaderamente científico, separándola de la historia del pensamiento político y de las teorías políticas normativas. Actualmente, en el ámbito académico planetario, por “decreto” de los cientistas políticos “cuantitativistas” –los herederos neopositivistas de Easton– la teoría política se mantiene en general como una subárea de la ciencia política, aislada y colocada lo más lejos posible de los problemas de la realidad, un área de conocimiento periférica.

"Bei mir ist jede Sache Fortsetzung von etwas". Georg Lukács. Werk und Wirkung, de Bauer, Christoph J. y otros (eds.)

 

Bei mir ist jede Sache Fortsetzung von etwas”. Georg Lukács. Werk und Wirkung.
Bauer, Christoph J. y otros (eds.)
Duisburg, Universitätsverlag Rhein-Ruhr, 2008, 250 págs.
 
A la figura de Georg Lukács y a su obra suelen aproximarse dos tipos de actitud. La primera considera la producción temprana del pensador húngaro como si ésta fuera una formulación teórica, en parte prehistórica y en parte puntapié inicial, de la teoría marxista occidental, a cuya cabeza se posicionarían los integrantes de la Escuela de Frankfurt. La segunda actitud resulta de una lectura aún más cuestionable de la obra de Lukács que resalta en ella los momentos dogmáticos y esquemáticos y la articula, casi arbitrariamente, dentro de la baja producción intelectual del totalitarismo staliniano. 

Historia. Las últimas cosas antes de las últimas, de Siegfried Kracauer

 

Traducción de Guadalupe Marando y Agustín D’Ambrosio
Buenos Aires, Las cuarenta, 2010, 271 páginas
 
En el capítulo titulado “La estructura del universo histórico”, de Historia. Las últimas cosas antes de las últimas, Siegfried Kracauer llama la atención acerca del carácter restrictivo que opera en la delimitación conceptual de los periodos históricos. La tendencia homogeneizadora que lleva al pensamiento sistemático a identificar el orden cronológico del tiempo con el tiempo de la historia supondría, por un lado, una construcción a posteriori que, lejos de dar con la especificidad del material histórico que intenta configurar, desatiende aquellos aspectos que pudieran amenazar su homogénea plenitud de sentido, por otro, la postulación de una teleología histórica que, o justifica periodos históricos pretéritos, o los relega a un estado de innominación, en función de un objetivo histórico trascendental.

Siegfried Kracauer: un pensador más allá de las fronteras, de Carlos Eduardo J. Machado / Miguel Vedda (eds.)

 

Siegfried Kracauer: un pensador más allá de las fronteras
Carlos Eduardo J. Machado / Miguel Vedda (eds.)
Buenos Aires, Gorla, 2010, 256 págs.
 
El libro organizado por Carlos Eduardo Jordão Machado y Miguel Vedda es una compilación de artículos escritos por historiadores, teóricos de la literatura y del cine, filósofos, analistas políticos y de las ciencias sociales. Se componede dieciseis textos, organizados en tres partes: Un intelectual extraterritorial, Pensamiento en imágenes. Reflexiones sobre estética, cultura y sociedad y El ensayista como crítico. Se traza un perfil del autor de El ornamento de la masa, un intelectual atento a las transformaciones culturales propias de la Modernidad. Su atención volcada hacia el arte como fuente para la crítica de la cultura es objeto de todos los trabajos que componen la colección. 

Memoria y utopía en México. Imaginarios en la génesis del neozapatismo, de Fernando Matamoros Ponce

Buenos Aires, Herramienta, 2009, 384 págs.

En Teoría de la novela, György Lukács presentó a la novela como el género literario expresivo de una época –la Modernidad– marcada por la escisión y la ruptura de los lazos entre individuo y comunidad. En el mundo moderno ya no hay una totalidad espontánea del ser. No hay ya un sentido inmanente de la vida, una coincidencia entre esencia y vida empírica. Precisamente por ello, algunos de los movimientos y de las luchas sociales modernas en busca de una genuina comunidad humana del futuro, reconocieron en la memoria de las comunidades del pasado una fuente de inspiración utópica inagotable, cuya rememoración simbólica ayuda a las luchas del presente contra la civilización capitalista. La memoria del pasado emerge, entonces, no como una nostalgia regresiva –que alienta un retorno imposible–, sino como combustible utópico de las luchas pro la emancipación humana futura.

Lucha de clases, guerra civil y genocidio en la Argentina 1973 – 1983: antecedentes, desarrollo, complicidades, de Inés Izaguirre y colaboradores

Buenos Aires, EUDEBA, 2009 (461 pág.)

Este libro es el resultado del trabajo de un equipo de investigadoras/es de las ciencias sociales dirigido por Izaguirre. Ineludible es la referencia a otros tres libros de publicación previa en los que esta investigación se apoya: Los hechos armados (J. C. Marín); Orígenes y desarrollo de la guerra civil en la Argentina 1966-1976 (P. Bonavena y otros) y Los desaparecidos: recuperación de una identidad expropiada (de la misma Izaguirre).

Me es imposible comentar aquí, ni siquiera de modo sucinto, el conjunto de los temas abordados en el libro. Por tal motivo, me detendré sólo en tres capítulos que, a mi entender, hacen importantes aportes en relación a temas muy polémicos en las investigaciones científicas sobre los setenta en Argentina.

Lucha de clases, guerra civil y genocidio… comienza polemizando con la “teoría de los dos demonios”, por ser una interpretación que niega lo político de la disputa desarrollada en nuestro país. Vale decir, no les reconoce a los sectores en pugna representación de intereses, proyectos ni estrategias. Nos presenta la causa del enfrentamiento como una vocación, inexplicable, hacia la violencia. El trasfondo ideológico de aquella teoría es su defensa del orden social establecido como natural y como el único posible. Por eso mismo, es incapaz de reconocerle identidad política a cualquier personificación que pretenda subvertirlo. 

Venezuela 10 años después. Dilemas de la Revolución Bolivariana, de Modesto Emilio Guerrero

Buenos Aires, Ediciones Herramienta, 2009 (256 págs.)

 
Las verdaderas complejidades y los desafíos del proceso
 
El proceso popularmente denominado Revolución Bolivariana es fuente de innumerables y diversos trabajos alrededor del mundo. Sin embargo, inclusive para la militancia de izquierda, este proceso es sumamente desconocido fuera del país.
Existe una clara tendencia, dentro del análisis de procesos latinoamericanos como Venezuela o Bolivia, a hacer énfasis en la construcción de arriba hacia abajo. Es decir, se personaliza o se toma al proceso meramente en sus instituciones y gobiernos, muchas veces relegando el papel de los movimientos populares y los sectores subalternos a un rol pasivo o secundario, despreciando los verdaderos protagonismos, potencialidades, o incluso contradicciones evidentes o latentes, las cuales forman parte de todo proceso vivo. Dichos movimientos constituyen aspectos insoslayables de todo análisis rico de estos procesos de cambio y, lo que acaso es más importante, del único análisis que contribuya a fortalecer una teoría ligada a una práctica emancipatoria y a la construcción de poder popular.

Nosotros los indios, de Hugo Blanco

Autor(es)

Buenos Aires, Herramienta, 2010, 224 págs.

 
Durante la década del noventa, unos sujetos aparentemente olvidados por la historia, excluidos por el sistema hegemónico capitalista-neoliberal e incluso negados muchas veces por las corrientes críticas de la modernidad, resurgieron en la escena social y política latinoamericana al tiempo que los intelectuales del sistema hegemónico pregonaban el “fin de la historia”. Estos sujetos renacidos de las cenizas de la historia fueron los indígenas y los campesinos.
Venciendo las profecías por derecha y por izquierda, que aseguraban su más lenta o más rápida desaparición, los campesinos e indígenas de América Latina se empeñaron en resistir y sobrevivir por más de quinientos años para estallar en todo el continente. Los sin tierra de Brasil, los nuevos zapatistas en México, los levantamientos indígenas de Bolivia y Ecuador, las luchas de los mapuches de Chile y Argentina son sólo algunas de las acciones colectivas paradigmáticas de los movimientos sociales de América Latina. Este libro de Hugo Blanco nos narra algunas de estas luchas que se desarrollaron en el Perú desde mediados del siglo XX hasta nuestros días.
El texto nos asombra por su vigencia donde, en un círculo temporal que remite a las tradiciones indígenas, se enlazan las luchas campesinas de La Convención (Cusco) de los años sesenta con las luchas indígenas y campesinas del Perú actual, incluyendo la reciente masacre de Bagua de los indígenas amazónicos. En el libro resuenan también las luchas indígenas y campesinas de México, Ecuador, Bolivia y de todo el continente.
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