Globalización - Internacional

La crisis

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El crack global del crédito se ha convertido en las últimas semanas en una crisis que abarca al capitalismo a nivel mundial. Los gobiernos de muchos países han tratado de salvar a sus principales bancos mediante inyecciones masivas de capital, mientras que muchos mercados de valores se han derrumbado a niveles no vistos en más de dos décadas. ¿Qué está pasando?

Codicia, regulación o capitalismo

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El agravamiento de la crisis ya forma parte del paisaje cotidiano. Los informativos invariablemente incluyen el desmoronamiento de algún banco, el desplome de las Bolsas y anuncios de despidos masivos. La intensidad del temblor está a la vista, pero sus causas permanecen en la oscuridad. Las explicaciones neoliberales y keynesianas que ocupan la primera plana, no aportan respuestas significativas.

¿Estamos realmente ante el fin del neoliberalismo?

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¿Marca esta crisis el final del neoliberalismo? Yo creo que depende de lo que se entienda por neoliberalismo. En mi interpretación, el neoliberalismo ha sido un proyecto de clase camuflado bajo una proteica retórica sobre la libertad individual, el albedrío, la responsabilidad personal, la privatización y el libre mercado. Pero esa retórica no era sino un medio para la restauración y consolidación del poder de clase, y en este sentido, el proyecto neoliberal ha sido todo un éxito.

Uno de los principios básicos que quedaron sentados en los años setenta fue que el poder del Estado tenía que proteger a las instituciones financieras, costara lo que costara. Ese principio fue puesto por obra en la crisis de Nueva York de mediados de los setenta, y fue internacionalmente definido por vez primera cuando se cernía sobre México el espectro de la bancarrota, en 1982. Eso habría destruido los bancos de inversión neoyorquinos, de modo que el Tesoro estadounidense y el FMI actuaron de consuno en rescate de México. Mas, al hacerlo, impusieron un programa de austeridad a la población mexicana. En otras palabras, protegieron a los bancos y destruyeron al pueblo; no otra ha sido la práctica regular del FMI desde entonces. El presente rescate es el mismo viejo cuento, una vez más, sólo que a una escala ciclópea.

La recesión mundial: el momento, las interpretaciones y lo que se juega en la crisis

El aceleramiento de la crisis mundial hace imposible correr tras la actualidad en un artículo de este tipo. Hay que seleccionar entonces algunas cuestiones y elijo las que tienen relación con preguntas y preocupaciones expresadas en reuniones y debates de los que participé y con algunas interpretaciones difundidas en publicaciones militantes.

1968-2008. Constelación y lucha de clases, las esperanzas del pasado en el presente.

Constelación y renovación de la esperanza.

 
La fecha de 1968 en el 2008 puede ser otra cita del pasado con el presente, un ir más allá del tiempo de los vencedores, una mirada de esperanza del hombre inacabado. En ese pasado se encuentran imágenes dialécticas, una lucha contra los dioses del poder mercantil, mito terrorífico de la barbarie del capitalismo. En este sentido, la mirada melancólica del ángel de la historia de Walter Benjamin (Sobre el concepto de historia, Tesis IX)[1] nos recuerda que la acción revolucionaria puede detener el tiempo del reloj del Capital. Este ángel lucha contra el viento del progreso que, a pesar de todo, canta nuevas promesas para la redención de las historias y muertos del pasado. El ángel anuncia las posibilidades del cambio, una necesidad inscrita en la historia de los vencidos, esos millones de partículas luchando o emigrando en búsqueda de bien-estar.

El fin de un ciclo. Alcance y rumbo de la crisis financiera

La marcha de la crisis financiera que estalló en el sector de préstamos hipotecarios de los Estados Unidos en agosto del año pasado no es lineal. Los momentos de regreso a una calma relativa se alternan con expresiones más visibles de crisis, a veces espectaculares. El estallido de esta crisis representa un giro en el curso de la economía mundial.

En primer lugar, marca el fin del ciclo económico estadounidense iniciado con la recuperación de comienzos de 2003. Ya en este sentido su alcance es mundial, pues el consumo interno norteamericano representó, entre 2003 y 2006, la principal salida para la oferta de mercancías producidas en los otros países. Y hay más: aún antes de que la demanda interna de los Estados Unidos sufriese todos sus efectos, la crisis hipotecaria comenzó a propagarse casi en todo el mundo, mediante los mecanismos propios del sistema financiero globalizado, hacia los bancos y las sociedades de colocación financiera (los mutual funds, los hedge funds y las sociedades especializadas en préstamos hipotecarios). No son afectados sólo los países fuertemente interconectados con las finanzas estadounidenses. Lo son también los que tienen monedas más expuestas a los efectos de la caída del dólar. Por lo tanto, los niveles de actividad económica, de empleo y de disposición al consumo o la inversión en un conjunto de países pueden disminuir a consecuencia de lo que ocurre en los Estados Unidos. Son de prever interacciones a este nivel, pues la OCDE precisó que la desaceleración había comenzado entre los países miembros antes del inicio de la crisis financiera.[1]

La Reforma Económica china en debate. Notas sobre la globalización y la autonomía del Estado

Hemos asistido últimamente a la producción de numerosos trabajos sobre los recientes desarrollos económicos de China, y sobre la inserción del país en la economía mundial. Muchos de estos trabajos constituyen exposiciones críticas y radicales de la Reforma Económica, que cuestionan tanto la naturaleza del proceso cuanto sus perspectivas futuras. La Reforma sería francamente reaccionaria, asentada cada vez más en la explotación intensiva del trabajo como forma de postergar las contradicciones estructurales de un sistema que hace pelear a los países del Asia Oriental por "una porción cada vez más pequeña del valor agregado."[1] Todo esto a su vez no responde más que a una dinámica dictada por la evolución del capitalismo a escala global, que gobierna la evolución de los procesos políticos y económicos al interior de China, en complicidad con una "pequeña élite" local beneficiaria de las migajas del proceso.

Las contradicciones y antagonismos del capitalismo mundializado y sus amenazas a la humanidad

Tres ideas que pueden ayudar a pensar este momento histórico

La primer idea está tomada del Libro III de El capital, donde Marx escribe que

"La producción capitalista aspira constantemente a superar estos límites inmanentes a ella, pero sólo puede superarlos recurriendo a medios que vuelven a levantar ante ella estos mismos límites, todavía con mayor fuerza."[1] Las raíces de este movimiento de superar-volver a levantar están en las contradicciones consustánciales a la valorización del dinero devenido capital, a través de la producción de valores de cambio fundada en la compra de fuerza de trabajo y su explotación - todos factores indisociables de la propiedad privada de los medios de producción.

Guerra y Militarismo en el Siglo XXI. Algunas consideraciones desde Latinoamérica

Introducción

En el marco general del trabajo colectivo de elaboración teórico-política sobre la actualidad del comunismo (o socialismo) que comenzó a ponerse en marcha desde París en enero de 2006, se delimitaron también (en Nyon, Suiza, en mayo de 2006) dos cuestiones sobre las cuales se ha propuesto concentrar, inicialmente, la discusión: la auto-actividad en las luchas actuales, y los desafíos que plantea al combate emancipador la cuestión de la guerra.[1]

La mundialización desequilibrada

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La mundialización capitalista apunta esencialmente a la constitución de un mercado mundial y a poner a los trabajadores en competencia directa. La tendencia es al establecimiento de normas universales que actúen a la vez sobre los salarios y la rentabilidad. Poner en competencia a los trabajadores ejerce una presión para igualar a la baja sus condiciones de existencia. Los proyectos de inversión sólo son realizados si la rentabilidad a ellos asociada se encuadra también en las normas establecidas en el nivel mundial.

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