Globalización - Internacional

LA CRISIS ESTRUCTURAL NECESITA DE UNA TRANSFORMACIÓN ESTRUCTURAL

Cuando se enfatiza la necesidad de una transformación estructural radical debe quedar claro desde el principio que ello no es un llamado a una Utopíano realizable. Al contrario, la característica distintiva primaria de las utopías modernas era precisamente la proyección de que la mejoría pretendida en las condiciones de vida de los trabajadores podía ser alcanzada en el ámbito de la base estructural existente de las sociedades criticadas. Así, Robert Owen de New Lanark, por ejemplo, que tenía una sociedad comercial básicamente insustentable con el filósofo liberal utilitarista Jeremy Bentham, intentó con ese espíritu la realización general de sus esclarecidas reformas sociales y educacionales. Ella pedía lo imposible. Como también sabemos, el altisonante principio moral “utilitarista” “el mayor bien para el mayor número” se redujo a la nada desde su defensa por Bentham. El problema para nosotros es que, sin una evaluación adecuada de la naturaleza de la crisis económica y social de nuestros días –que ya no puede ser negada por los defensores del orden capitalista, aun cuando ellos rechazan la necesidad de una transformación mayor–, la probabilidad de éxito a este respecto es insignificante. El fin del “Welfare State”, en el pequeño número de países privilegiados donde una vez fue instituido, ofrece una lección que nos hace reflexionar sobre ello.

Crisis ecológica: Una crisis del capital

Sin lugar a dudas uno de los problemas más serios que enfrenta la humanidad en estos momentos es la crisis ecológica, desatada a su vez por la crisis económica y financiera. Por tanto puede considerarse que la crisis ecológica tiene poca relación con los problemas naturales y que en cambio, depende directamente del capital.
Este artículo presenta un análisis, de forma breve en cuanto a la creación del concepto de Desarrollo Sustentable hasta la forma en que el materialismo histórico lidia con esta propuesta de desarrollo.
Una importante fuerza en el movimiento ambiental y que de hecho es utilizada y promovida como forma válida de desarrollo, definiendo incluso el marco ideológico de muchas de las más grandes y más influyentes organizaciones de movimientos ambientales, es hoy por hoy la tesis del desarrollo sustentable.

Revolución y destotalización. Una aproximación a Agrietar el capitalismo de John Holloway

 
 
I
Agrietar el capitalismo. El hacer contra el trabajo de John Holloway es un libro cuyo principal objetivo es pensar la revolución hoy. Si el paradigma teórico de la revolución durante más de siete décadas fue el ¿Qué hacer? de Lenin, el libro de Holloway, que continúa las reflexiones de su Cambiar el mundo sin tomar el poder. El significado de la revolución hoy, bien podría ser nombrado como el Anti ¿Qué hacer? Sus principales tesis son una crítica radical al leninismo como teoría y práctica revolucionarias. Actualizar el concepto de revolución, para Holloway, no sólo implica destacar la necesidad de superar el capitalismo sino el tipo de praxis política derivada de la concepción leninista de la revolución. Su idea de sujeto revolucionario es una antítesis de la elaborada por Lenin en aquella memorable obra. Un argumento central es que no puede haber una revolución radical, comunista, reproduciendo la escisión sujeto-objeto (en términos de partido/clase, vanguardia/masas, estado/sociedad) característica del leninismo, el cual, desde esa perspectiva, resultó ser paradójicamente una expresión de la forma burguesa de lo político, aunque conscientemente hubiera pretendido encarnar la superación de la misma. De allí, que el pulso de la obra esté marcado por la pregunta de cómo superar lo político como forma de la dominación del capital. Estos temas, por supuesto, ya estaban planteados en el texto anterior, pero en esta obra el autor nos entrega una reflexión sistemática a partir de un lugar poco frecuentado, mejor dicho, casi invisible, de la lucha de clases: en la terminología el autor, el antagonismo entre el hacer y el trabajo. Lugar de reflexión casi invisible decimos, porque es de la pluma de Holloway que nos acercamos a él y porque el centro del análisis en el marxismo tradicional ha sido el de la contradicción capital/trabajo, como lo apunta. De esa contradicción más esencial, por lo común ignorada en el análisis tradicional, el autor deriva una idea del sujeto revolucionario en íntima relación con la vida cotidiana, entendida ésta como expresión viva del antagonismo social.

La lucha de clases en Europa y las raíces de la crisis económica mundial

               (version française)

Después de haber sido presentada durante mucho tiempo como “deuda de los Estados”, la crisis de los bancos europeos y del euro se desarrolló con rapidez creciente a partir de octubre (2011). Su marco es la crisis económica y financiera mundial en curso desde hace más de cuatro años y constituye un momento de la misma en el terreno específicamente financiero. En las primeras fases de la crisis, el epicentro de la misma estuvo en Wall Street y la City. La dimensión y alcance del shadow banking system y la debilidad de las medidas de seguridad introducidas después de las declaraciones del G20 de Londres en mayo 2009 hacen que estos dos centros neurálgicos de las finanzas, tarde o temprano, marcharán hacia nuevas convulsiones financieras. Por el momento, el escenario está en Europa y la zona del euro. Desde mediados de octubre, para seguir la crisis harían falta un artículo o más por semana. Lo impiden tanto la periodicidad de Carré rouge como los objetivos del colectivo que la edita. Este artículo toma distancia de la situación inmediata. 

Aux racines de la crise économique mondiale

                (versión en español)
 
Après avoir été longtemps maquillée comme dette des Etats, la crise des banques européennes et de l’euro s’est développée depuis octobre à une allure toujours plus rapide. Elle a pour cadre la crise économique et financière mondiale en cours depuis plus de quatre ans. Sur le terrain proprement financier, elle en est un moment. Dans les premières phases de la crise ce sont Wall Street et la City qui en ont été l’épicentre. La dimension et la prégnance du shadow banking system et la faiblesse des mesures de surveillance introduites depuis les déclarations du G20 de Londres en mai 2009, font que ces deux centres névralgiques de la finance mondiale seront tôt ou tard de nouveau en proie à des convulsions financières. Pour l’instant, l’Europe et la zone euro en particulier, en sont le théâtre. Depuis la mi-octobre un article par semaine, sinon plus, aurait été et restera nécessaire pour suivre le cours de la crise. Tant la périodicité de Carré rouge que les objectifs que s’est donné notre collectif l’interdisent. L’article qui suit prend du champ par rapport à la situation immédiate.

Una polémica sobre concepciones y perspectivas acerca de la revolución. Commonwealth y Agrietar el capitalismo. Una lectura mutua

                               (english version)

 

Polémica entre Michael Hardt y John Holloway
 
Michael Hardt y Antonio Negri son autores de Imperio (2000), Multitud (2005) ycompletando la serie– Commonwealth. El proyecto de una revolución del común, publicado en español por la editorial Akal en 2011.
Paralelamente, John Holloway publicó Cambiar el mundo sin tomar el poder (2002), Contra y Más Allá del Capital (2006) y, más recientemente Agrietar el Capitalismo. El hacer contra el trabajo (Ediciones Herramienta, 2011).
Cada una de estas trilogías, por su lado, abrieron polémicas que están lejos de haberse agotado, pues cada título dio nuevos impulsos y tópicos a la discusión.
Ahora, Michael Hardt y John Holloway, con la lectura cruzada de sus últimos libros y el intercambio de cartas que de la misma se derivó, abren un nuevo ángulo de debate que, más allá de coincidencias y discrepancias en sus respectivas posiciones, está referido a las perspectivas y concepciones en torno a la revolución.
Nota de la redacción.
 

 

Creating Common Wealth and Cracking Capitalism. A Cross-Reading

                                            (versión en español)

 

Michael Hardt and John Holloway
 
July 2010
 
Dear John,
One of the things I love about Crack Capitalism, which it shares with Change the World Without Taking Power, is that its argument traces the genealogy of revolt. In other words, you start with the indignation, rage, and anger that people feel but you don't stop there. Your argument leads revolt toward both creative practice and theoretical investigation.
On the one hand, although refusal is essential, perhaps even primary in your argument, especially the break with or exodus from capitalist social forms, every destructive force has to be accompanied by a creative one, every effort to tear down the world around us has to be aimed also toward the creation of a new one. And moreover these two processes, the destructive and the constructive, are not separable but completely embedded or entwined with each other. That is why, as you say, it makes no sense to defer creating a new society until after the complete collapse or demolition of capitalist society. Instead we must struggle now to create a new society in the shell of the old or, rather, in its cracks, its interstices. 
On the other hand, you demonstrate how revolt must lead not only to practical but also theoretical innovation. Although your book starts with an affective state and instances of practical resistance, the central argument involves a conceptual investigation, most importantly, it seems to me, about the role and potential of our productive capacities in capitalist society. I don't mean to pose a separation here between practice and theory. In fact, your argument requires that they too are completely embedded or entwined. In order to change the world we need not only to act differently but also to think differently, which requires that we work on concepts and sometimes invent new concepts.

 

Tres pasos hacia una antropología histórica del neoliberalismo real

               (english version)
 
La antropología del neoliberalismo se ha polarizado entre un modelo económico hegemónico anclado por variantes del dominio del mercado y un enfoque insurgente, alimentado por derivaciones del concepto foucaultiano de gubernamentalidad. Ambas concepciones oscurecen qué es lo “neo” del neoliberalismo: el rediseño y redespliegue del estado como el actor central que impone las leyes y construye las subjetividades, las relaciones sociales, y las representaciones colectivas adecuadas para hacer realidad los mercados. Basado en dos décadas de investigaciones de campo en la estructura, en la experiencia, y en el tratamiento político de la marginalidad urbana en la sociedad avanzada, propongo una vía media entre estos dos enfoques, que interpreta al neoliberalismo como una articulación del estado, el mercado y la ciudadanía que emplea al primero para imponer el sello del segundo sobre la tercera. El concepto de campo burocrático de Bourdieu nos ofrece una herramienta poderosa para diseccionar la renovación del estado como un aparato de estratificación y clasificación conduciendo la revolución neoliberal desde arriba y sirve para proponer tres tesis: 1) el neoliberalismo no es un régimen económico sino un proyecto político de creación de un estado que ponga al “workfare” disciplinario, el “prisonfare”[1] neutralizador y la “responsabilidad individual” al servicio de la mercantilización; 2) el neoliberalismo implica una inclinación derechista de las agencias burocráticas que definen y distribuyen los bienes públicos y genera un estado-centauro que practica el liberalismo en la cumbre de la estructura de clases y el paternalismo punitivo en base; 3) el crecimiento y la glorificación del ala penal del estado es un componente integral del Leviatán neoliberal, de modo que en la antropología política del dominio neoliberal se deberá introducir a la policía, los tribunales y las cárceles.

Una crisis sin fondo

Autor(es)

En el momento en que se está redactando este artículo, dos grandes crisis sacuden al capitalismo y hunden a las Bolsas: crisis de la deuda soberana en Europa, suspense sobre el techo de la deuda en los Estados Unidos. Es probable que los gobiernos afectados consigan recuperarse del golpe, justo al borde del abismo. Pero estas tensiones extremas muestran que la crisis, tres años después de su estallido, está lejos de haber terminado y que su factura, después de haber sido transmitida a los presupuestos públicos, se presenta hoy a los pueblos. La intención de este artículo es repasar la trayectoria reciente del capitalismo y examinar sus implicaciones en el período abierto por la crisis. 

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