Observatorio Latinoamericano de Geopolítica[1]
Aunque parece ya lejano porque ocurrió en marzo 2008, el ataque presuntamente colombiano a Ecuador en la provincia de Sucumbíos marcó el inicio de un nuevo ciclo dentro de la estrategia estadounidense de control de su espacio vital: el continente americano. No se trató de un hecho aislado sino de una primera piedra de un camino que continúa abriéndose paso.
En aquel momento se desplegaban iniciativas de creación de plataformas regionales de ataque bajo el velo de la guerra preventiva contra el terrorismo. Pero si en Palestina y el Medio Oriente había ya costumbre de recibir las ofensivas del Pentágono desde Israel, y aderezadas con sus propósitos particulares, en América no había ocurrido un ataque unilateral de un Estado a otro “en defensa de su seguridad nacional”.
El ataque perfiló las primeras líneas de una política de Estado que no se modificó con el cambio de gobierno (de Bush a Obama) sino que se adecuó a los tiempos de la política continental que, en esa ocasión, dio lugar a un airoso reclamo de Ecuador, secundado por la mayoría de los presidentes de la región en la reunión de Santo Domingo.

Supongo que no deberíamos tomar a mal el otorgamiento a Barack Obama de su Premio Nobel de la Paz, a pesar de que representa una ruptura radical con la tradición, porque el hombre apenas ha tenido nueve meses para cumplir con sus deberes imperiales –más concretamente, con la utilización de explosivos de gran potencia en Hindu Kush—, mientras que otros premiados como Henry Kissinger estuvieron masacrando gente por doquiera y con superlativa diligencia años y años.
La amplitud y la rapidez de las destrucciones de empleos, es una de las características de la recesión mundial presente. Y las marcas distan mucho de alcanzarse. Así a principios del mes de marzo - según New York Times y Wall Street Journal - las grandes y medianas empresas industriales así como las de los servicios que se conectan con ellas, lo mismo que la rama de la construcción, son los sectores que suprimen más empleos.
El sector bancario y financiero contribuye también al aumento de las personas despedidas. Pero, además: escuelas, administraciones públicas y bibliotecas, despiden asalariados/as en este sector público. Son California, Illinois, Pensylvania, Georgia y Massachusetts que están en primera fila. La reducción de los “gastos públicos” es la causa.
En la industria, una empresa tan prestigiosa como United Tecnologías - un conglomerado transnacional, asentado en Connecticut y activo en la aeronáutica (los helicópteros Sikorsky, los motores Pratt & Whitney) o en los ascensores Otis, sistemas antifuego, etc. - anunció, a principios de marzo, 15.000 “reducciones de empleos” en Estados Unidos.
Introducción
En el marco general del trabajo colectivo de elaboración teórico-política sobre la actualidad del comunismo (o socialismo) que comenzó a ponerse en marcha desde París en enero de 2006, se delimitaron también (en Nyon, Suiza, en mayo de 2006) dos cuestiones sobre las cuales se ha propuesto concentrar, inicialmente, la discusión: la auto-actividad en las luchas actuales, y los desafíos que plantea al combate emancipador la cuestión de la guerra.[1]
Migración, movimientos, salario y guerra en las Américas: razones para la unidad en el 1º de Mayo de 2006... y después
Somos testigos de un momento aparentemente sin precedentes en las Américas, tanto del Norte como del Sur. Por una parte, millones de trabajadores indocumentados -los menos visibles y más reprimidos- se han manifestado repetidamente en las ciudades de los Estados Unidos, junto con compañeros de trabajo que los apoyan, contra una resolución del Congreso que los criminalizaría simplemente por estar, sin los papeles correspondientes, en los Estados Unidos, y criminalizaría a los ciudadanos del país que los ayudaran.
El huracán Katrina voló los techos de las casas y, al hacerlo, dejó a la intemperie -a la vista de todos- el capitalismo depredador.
¿Qué forma tiene lo que dejó al descubierto? ¿Es un monstruo? Algo irreconocible en todo caso, como en las películas de terror: la violencia. Ninguna consecuencia más definitoria del neoliberalismo que la violencia dejada al descubierto.
Tampoco cualquier violencia, sino la más honda y feroz de las conocidas, la de transformar una catástrofe natural en una calamidad social.
4 de noviembre
Cumbre de presidentes en Mar del Plata - Argentina
LOS ARTISTAS, INTELECTUALES Y ESCRITORES REPUDIAMOS LA PRESENCIA DE BUSH EN LA ARGENTINA
Decimos NO a los responsables del genocidio en Irak, culpables del hambre y la miseria en el mundo.
El señor Bush, en nombre de la paz, invade territorios, crea bases militares en el continente americano y quiere concretarlas también en nuestro país. Los Estados Unidos y sus aliados están llevando a cabo el exterminio del pueblo iraquí. Ante estos hechos, los gobiernos cómplices del continente latinoamericano hacen silencio, reprimen las protestas populares, entregan nuestros recursos naturales a los asesinos, y envían sus ejércitos a pacificar Haití.