Economía

Robo organizado contra Grecia

El FMI y los gobiernos de la UE quieren que Grecia sirva “de lección” europea

 
El “plan de rescate” adoptado por la Unión Europea (UE) y el FMI pretende poner durante tres años a Grecia al abrigo de la especulación de los mercados financieros e impedir su “quiebra”. Pero el yugo “euro-FMI” impide los debates y medidas democráticas que hay que imponer en Grecia y en toda Europa: apertura de los libros de cuentas (de los Estados, de los bancos, de las empresas) y balance del fracaso de la UE neoliberal que atestigua el recurso al FMI.
Georges Panpandreu ha aceptado un plan de austeridad sin precedentes: en contrapartida a una ayuda de 100 mil millones de euros en tres años, el Estado se compromete a realizar 30 mil millones de euros de economía. ¡Los beneficios y mercados financieros ni se tocan mientras que los servicios públicos y los asalariados deben pagar los platos rotos!

Los límites del crecimiento chino

Autor(es)

                                 (version française)

Introducción

Es importante estudiar el proceso de acumulación de China con el fin de percibir mejor los límites con los cuales el crecimiento económico chino corre el riesgo de tropezar en el futuro. Según algunos economistas, China presenta una tasa de inversión muy alta que podría afectar la continuidad del proceso de acumulación. Diversos estudios tratan de explicar los problemas con los que ha tropezado el país en lo referente a las inversiones, pero aquí consideramos esencial, sobre todo, retomar los instrumentos de análisis que nos suministra la teoría de la tendencia decreciente de la tasa de ganancia. Esta teoría, planteada hace más de un siglo por Karl Marx, parece efectivamente capaz de explicar la situación que atraviesa hoy en día el gigante económico asiático. 

Les limites de la croissance chinoise

Autor(es)

                            (versión en castellano)

Introduction
Il est important d’étudier le processus d’accumulation de la Chine afin de mieux appréhender les limites auxquelles la croissance économique chinoise risque de se confronter à l’avenir. Selon certains économistes, la Chine présente un taux d’investissement trop élevé qui risquerait de léser la poursuite de son processus d’accumulation. De là, différentes études cherchent à expliquer les problèmes rencontrés par le pays dans son rapport à l’investissement, mais il est surtout essentiel de revenir ici aux outils d’analyse que nous fournit la théorie sur la baisse tendancielle du taux de profit. Cette théorie, mise en évidence il y a plus d’un siècle par Karl Marx, semblerait en effet expliquer la situation expérimentée aujourd’hui par le géant économique asiatique.

Significado de la actual crisis capitalista

Autor(es)

¿De qué hablamos cuando hablamos de la crisis capitalista? La crisis es una relación socialdeterminada. Para comprenderla, debemos partir de la transformación profunda que significó la Revolución Industrial en la Historia. 
 
Antes de la Revolución Industrial, la historia humana es la historia del "estado de carencia", es decir, de un estadio en que las necesidades humanas no eran ni podían ser plenamente satisfechas por la producción de bienes. La humanidad no podía satisfacer todas las necesidades de su vida en forma plena porque su desarrollo productivo era insuficiente. En esas condiciones, vivir y ser miserable era más o menos lo mismo, era la propia condición humana. Cierto es que había clases ricas, pero incluso ellos estaban sometidos, aunque en un grado diferente, a las condiciones de la miseria de la vida (precariedad, enfermedades, catástrofes de la guerra).

“Socialismo o barbarie”: las nuevas dimensiones de una alternativa

(version française)

En el sitio web de Contretemps puede leerse un capítulo del último libro publicado por Isabelle Stengers: Au temps des catastrophes. Résister à la barbarie qui vient [“En tiempo de catástrofes. Resistir la barbarie que se aproxima”].[1] Pasados más de dos meses de subido, ese capítulo (de lectura libre) no había merecido comentarios, ni había recibido muchas visitas. En general, el libro parece haber provocado pocos artículos polemizando con las posiciones expuestas y, hasta donde yo sepa, ninguno proveniente de los anticapitalistas. Sin embargo, el libro se dirige a ellos, diría que en primer lugar. La escasa reacción parecería confirmar el temor manifestado por la autora. Ella anticipa que frente a la amenaza climática “se proponen llamados a la Unión Sagrada” por el capital bajo las imágenes de “el Empresario”, “el Estado” y “la Ciencia”, con “las acusaciones de traición que automáticamente acompañan esas convocatorias”. Pero lo que más teme Isabelle Stengers es 

Que esto sólo incite a quienes resisten a constatar de labios para afuera que el calentamiento es efectivamente un “problema nuevo”, constatación inmediatamente seguida de la demostración de que ese problema, como todos los demás, debe ser cargado en la cuenta del capitalismo y luego por la conclusión de que lo importante es mantener el rumbo, sin dejarse confundir por una verdad que no debe perturbar las perspectivas de lucha.[2]

Sería efectivamente desastroso que la crisis por el cambio climático y sus implicaciones tengan tal gravedad que los habituales lectores de estos temas vacilen en sacar las debidas conclusiones o se callen después de la lectura. Porque puede haber discrepancias, como más adelante se verá, sobre algunas propuestas de Isabelle Stengers a nivel de la acción política en general. Pero en tal caso hay que expresarlas, para que sea posible iniciar un debate.

"Socialisme ou barbarie": les nouvelles dimensions d'une alternative

Publié sur Contretemps (http://contretemps.eu)

Cela fait environ deux mois qu’on peut lire sur le site de Contretemps un chapitre du dernier livre d’Isabelle Stengers, Au temps des catastrophes. Résister à la barbarie qui vient. Le livre a été publié en mars 2009 par les Editions Les Empêcheurs de penser en rond/La Découverte. Le chapitre disponible en lecture libre n’a pas fait à ce jour l’objet de commentaires sur le site. Il a même reçu assez peu de visites (il y en a eu 323 au moment où je termine ce texte, dont deux qui me sont imputables !). De façon plus générale, le livre semble avoir suscité assez peu d’articles discutant les positions présentées[1] [1] et au moins à ma connaissance, aucun du côté des anticapitalistes. C’est pourtant à eux que son livre s’adresse, je dirais même en premiers. Le peu de réactions confirmerait alors ce qu’elle dit redouter. Elle anticipe que face à la menace climatique « des appels à l’union sacrée soit proposés » par le capital sous les figures de « l’Entrepreneur », de « l’État » et de « la Science », avec « les accusations de trahison qui accompagnent automatiquement de tels appels». Mais ce que Isabelle Stengers craint surtout, est « que cela n’incite ceux qui résistent, à constater du bout des lèvres seulement que le réchauffement est en effet un ‘problème nouveau’, ce constat étant suivi immédiatement par la démonstration de ce que ce problème, comme tous les autres, est à mettre au compte du capitalisme, puis par la conclusion qu’il s’agit donc de maintenir le cap, sans se laisser troubler par une vérité qui ne doit pas déranger les perspectives de la lutte » (p.69). Il serait effectivement désastreux que la signification de la crise du changement climatique et ses implications soient si lourdes de conséquences que ceux qui liraient normalement un essai sur un tel sujet hésitent à le faire, ou alors l’ayant lu gardent le silence. Il peut y avoir désaccord, comme on le verra plus loin, sur certaines des propositions faites par Isabelle Stengers sur le plan de l’action politique au sens large. Mais alors il faut les exprimer, de façon à permettre au débat de s’ouvrir.

Capitalismo en el País de las Maravillas

En un ensayo reciente, “Economics Needs a Scientific Revolution” publicado en Nature, una de las principales revistas científicas, el físico Jean-Philippe Bouchaud, investigador para un banco de inversión, preguntó retóricamente “¿Cuál es el logro distintivo de la economía?” y respondió: “Sólo la recurrente incapacidad de predecir y advertir las crisis.” [1]  Aunque su discusión se centra en la actual crisis financiera mundial, la observación se aplica igualmente bien a los enfoques económicos predominantes respecto del medio ambiente­ -según los cuales, por ejemplo, selvas antiguas son vistas como bienes no productivos a ser liquidados, y el aire limpio y el agua son bienes de lujo para que el adinerado compre indiscriminadamente.

¿No hay alternativa frente al ajuste? Crisis, competitividad y opciones populares en Argentina

Autor(es)

Introducción

La ideología dominante es la ideología de la clase dominante. Esa idea, enunciada por Marx y Engels, resume una de las principales dificultades que enfrentan los sectores populares organizados: producir a partir de su práctica un discurso que realice, a la vez, una crítica del mundo social, prefigure una política transformadora y se imponga como discurso contra-hegemónico. En el marco de la actual coyuntura argentina (crisis económica a escala global, derrota electoral de la alianza gubernamental, relativa debilidad organizativa de los sectores populares) las consecuencias de este problema se potencian, en tanto el país parece atravesar la crisis de la coalición política en el gobierno pero no la crisis política del proyecto dominante. Situación que se manifiesta en avances de los sectores políticos más conservadores junto a la reactualización de un discurso de política económica explícitamente ortodoxo.
El discurso dominante en la sociedad tiende a imponer una determinada lectura de la situación (causas y consecuencias de la crisis) que conduce a propuestas de acción, para el Estado y los actores sociales, que no impugnen el modo de reproducción social predominante. Frente a la crisis económica las opciones más difundidas y debatidas en ámbitos académicos o políticos así como en los encuentros empresariales, plantean la profundización de una forma de desarrollo basada en una modalidad de capitalismo mundialmente periférico y regionalmente subordinado. Si durante la etapa expansiva del ciclo, tras la crisis política de 2001/2002, los sectores dominantes en Argentina se sirvieron de un discurso y un práctica neodesarrollista para avanzar en la reproducción ampliada de sus intereses, en la crisis presente ese discurso recupera sus rasgos neoliberales.

 

Terremoto en el mercado mundial. Sobre las causas subyacentes a la crisis actual de los mercados financieros.

 

La crisis de los mercados financieros internacionales ya está transformándose en una crisis del mercado mundial y la mayoría de economistas y comentaristas la adjudican a la especulación desenfrenada que, especialmente se desencadenó en los EE.UU. En consencuencia, están en la mira los bancos y fondos de inversión como los agentes principales de esta especulación; aunque también se apunta a los gobiernos y los bancos centrales (en primer lugar, al gobierno de los EE.UU y la Reserva Federal), que serían quienes facilitaron e impulsaron esta situación. Ahora, quienes desde hace años ven en la especulación la principal causa de todas las fallas socioeconómicas actuales, tales como cesantía generalizada, descenso del salario, competencia agudizada y quiebre del sistema social, se sienten confirmados en sus apreciaciones y difunden que la clave para solucionar estos problemas está en la regulación y el control de los mercados financieros.

En la ruta de la decadencia. Hacia una crisis prolongada de la civilización burguesa

 

1. La decadencia del Imperio

Salto al vacío

La recesión se instaló en los Estados Unidos hacia fines de 2007, se fue agravando durante 2008 y en el último trimestre se produjo la entrada en depresión con una caída del Producto Bruto Interno superior al 6 %. Las informaciones económicas al comenzar 2009 demuestran que el proceso tiende a radicalizarse.

Se despliega ante nuestros ojos el final de lo que deberíamos mirar como el primer capítulo de la declinación del Imperio norteamericano (aproximadamente 2001-2007) y el comienzo de un proceso turbulento disparado por el salto cualitativo de tendencias negativas que se fueron desarrollando durante un largo período.

De todos modos las malas noticias económicas y militares (fracaso evidente de las guerras coloniales en Asia) no parecen bloquear las rutinas imperiales de Washington, Obama anuncia la retirada gradual de Irak pero al mismo tiempo decide ampliar la ofensiva bélica en Afganistan (y en Pakistán) hostilizando así a Rusia y China y preservando los megagastos parasitarios del Complejo Industrial Militar (mas de un millón de millones de dólares) y, en consecuencia, agrandando un súperdéficit fiscal insostenible.

La incapacidad para cambiar de rumbo, la rigidez en el comportamiento del sistema de poder, es una clara muestra de decadencia.

En la cúpula del sistema reina la incertidumbre que se va convirtiendo en pánico; el fantasma del colapso comienza a asomar su rostro. Mientras tanto las autoridades económicas inyectan masivamente liquidez en el mercado, otorgan subsidios fiscales e improvisan costosos salvatajes a las instituciones financieras en bancarrota, intentando suavizar la recesión, sabiendo que de ese modo están construyendo una gigantesca bomba de tiempo inflacionaria y condenando al dólar a una declinación segura.

La palabra "colapso" fue apareciendo con creciente intensidad desde fines de 2007 en entrevistas y artículos periodísticos muchas veces combinadas con otras expresiones no menos terribles, en algunos casos adoptando su aspecto más popular (derrumbe, caída catastrófica...) y en otros su forma rigurosa, es decir como sucesión irreversible de graves deterioros sistémicos, como decadencia general.

Paul Craig Roberts (que fue en el pasado miembro del staff directivo del Departamento del Tesoro de los Estados Unidos y editor de Wall Street Journal) publicó el 20 de marzo de 2008 un texto titulado “El colapso de la potencia americana”, donde describe los rasgos decisivos de la declinación integral de los Estados Unidos[1]; el 27 de marzo The Economist titulaba “Esperando el armagedon” a un articulo referido a la marea irresistible de bancarrotas empresarias norteamericanas. El 14 de abril Financial Times publicaba un articulo de Richard Haass, presidente del Consejo de Relaciones Exteriores de los Estados Unidos donde señalaba que “la era unipolar, periodo sin precedentes de dominio estadounidense, ha terminado. Duro unas dos décadas, algo más de un instante en términos históricos”.[2]

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