Ecología y medio ambiente

La minería y la lógica de producción destructiva en la Amazonía brasileña

“La tercera fase, y potencialmente la más letal,
del imperialismo hegemónico global, que está hoy en pleno
funcionamiento, y corresponde a la profunda crisis estructural
del sistema capitalista, como un todo en el plano político y en
el militar, no nos deja espacio para la tranquilidad o la
certeza. Por eso, el siglo que iniciamos será necesariamente
el de ‘socialismo o barbarie’”.
                        Istvan Mészáros
 
Desde la fase de acumulación primitiva y, principalmente, a partir la revolución industrial, la minería ha constituido un factor esencial en la producción de riqueza capitalista. En este contexto, la primera colonización (portuguesa, española, francesa y holandesa) tuvo la función de abastecer el creciente mercado europeo con los bienes naturales saqueados en la región, entre los cuales los minerales ya figuraban como una prioridad. El desarrollo desigual y combinado del sistema socio-metabólico del capital definía así la condición de subalternidad de los países coloniales, países condenados a suministrar bienes primarios para la industrialización inglesa, principalmente. Durante los siglos XIX y XX, la rapiña se intensificó bajo el control de los países neocolonizadores e imperialistas de Estados Unidos, Europa y Asía.

Perú: Volvamos a nuestra economía agrícola. No a la minería colonial depredadora

Autor(es)

El presente texto fue publicado por el autor como un folleto de difusión bajo el título ¡Agua sí! ¡Mina no! (Ediciones Lucha Indígena, 2012). Hugo Blanco, referente histórico de la lucha campesina e indígena del Perú desde fines de los años cincuenta, continúa participando en las movilizaciones populares que enfrentan al proyecto Conga en la región de Cajamarca –ver Herramienta 49 (marzo de 2012), pág. 71–. Su punto de vista refuta la idea de que el Perú es un “país minero”, y defiende la tradición ancestral de la economía agrícola.

Movimientos asamblearios y empresas mineras: la lucha en torno a la megaminería. Entrevista a Sergio Onofrio

 

Mendoza, provincia argentina de la región cuyana, es un territorio mayoritariamente conformado por zonas montañosas y áreas de planicie. Sus características secas y áridas son producto de la escasa cantidad de lluvias, que ronda los doscientos milímetros anuales, son estacionales y se producen predominantemente en el verano. La porción del territorio en la que se realiza la mayoría de las actividades se limita a un 3% del total, y allí se concentra al 90% de la población. Este espacio se abastece del agua que proporcionan tres oasis: la cuenca Norte, conformada por los ríos Mendoza y Tunuyán inferior; la cuenca Centro, alimentada por el Río Tunuyán superior y la cuenca Sur, que es abastecida por los ríos Diamante y Atuel. Estos oasis recorren la provincia de oeste a este y resultan del deshielo de las nieves acumuladas en la cordillera y del aporte de los glaciares. De ahí la importancia del agua en Mendoza: el agua es vida, la historia de Mendoza que va desde las comunidades originarias Huarpes hasta nuestros tiempos se encuentra íntimamente relacionada con este bien natural. Quien lo ponga en riesgo va a encontrar la resistencia de los pueblos porque en Mendoza “el agua vale más que el oro”.[1]
Allí nos encontramos con Sergio Onofrio, sociólogo nacido en Buenos Aires y que hace veintiséis años decidió radicarse en Mendoza. Militante comprometido y activo participante de la Asamblea Popular del Agua que a su vez integra la Unión de Asambleas Ciudadanas[2], nos concedió una extensa entrevista en la que hablamos de la preocupación que tienen los habitantes de la provincia por las consecuencias nocivas derivadas tanto de los proyectos megamineros que se están llevando a cabo desde hace unos años como de otros, que están tratando de implementarse en la actualidad. Conversamos también acerca de las formas de organización que, fuera de los cánones partidarios habituales y recuperando las prácticas asamblearias surgidas en el país en el 2001, generaron los vecinos para decidir y llevar adelante la lucha por el futuro que quieren. Acompañamos la información obtenida en la entrevista con numerosos links en los que se puede ver de qué estuvimos hablando. Y es suficiente ingresar en Google o Youtube los términos que a modo de palabras clave se repiten insistentemente durante la charla: megaminería, San Jorge, potasio, agua pura, etcétera, para ampliar la percepción de estas experiencias.
El texto que presentamos en este número de Herramienta y que da cuenta sólo de una parte de la conversación mantenida en ese encuentro resultó del trabajo conjunto con Sergio y contó con la colaboración de Laura Álvarez, especialista en el tema de la megaminería. El 12 de mayo próximo pasado mientras le estábamos dando los últimos retoques, se produjo en el acceso a Tinogasta, exactamente en la ruta nacional 60, una nueva represión a militantes[3] de los movimientos que se oponen a los emprendimientos extractivistas.

 

Reflexiones en torno a la lucha socioambiental en Argentina

 

El Espacio Chico Mendes se va conformando –no casualmente– desde fines del año 2007 y adquiere constitución formal, adoptando el nombre que lleva hasta hoy, durante el 2008.
Este período resulta clave en la lucha socioambiental en la Argentina, más aún si analizamos hoy las circunstancias que nos interpelaron y dieron origen a este intento particular de intervención en la problemática. Creemos que en un primer momento la respuesta es visceral, producto de las injusticias manifiestas que significa el daño infligido a un hermano, así se encuentre a cientos de kilómetros de distancia. Pasado ese momento primigenio, vale la pena echar una mirada sobre él para extraer conclusiones, valorar debilidades y fortalezas de las respuestas ensayadas, poner en cuestión la idea de ambientalista que surge del sentido común de la sociedad y que se pone en juego en esta lucha. El desafío apremia, teniendo en cuenta que desde los sectores de poder existe un consenso explícito en torno al discurso que reduce lo ambiental a una defensa de lo natural en tanto un complemento externo y exótico, que poco tendría que ver con la vida de los pueblos. Un imaginario que concluye en que el precio a pagar, el llamado costo ambiental, es menor frente al progreso y al desarrollo que redundarían automáticamente en beneficio del conjunto. Hace no mucho tiempo, la presidenta Cristina Fernández de Kirchner, comenzó a apelar a este sentido común contra las diferentes manifestaciones de los vecinos de Famatina, Tinogasta, Andalgalá, Santa María y Belén, en el norte del país. En el mismo sentido, el gobernador de La Rioja Beder Herrera (que accedió a su cargo haciéndose eco de los reclamos de las asambleas antimineras, para luego traicionarlas), fue aun más específico en su caracterización, al acusar a los asambleístas que mantienen el corte en Famatina como “violentos hippies” que “viven gratis y tienen actividades non sanctas”.[1]  

 

Capital transnacional y proyectos nacionales de desarrollo en América Latina. Las nuevas lógicas del extractivismo neodesarrollista

Introducción
En la década de 1970 comenzaron a manifestarse una serie de cambios profundos en la dinámica global de acumulación de capital y en las formas políticas, culturales y estéticas que se habían erigido en dominantes desde la posguerra (Harvey, 1998). Este proceso de cambios se enmarca en la crisis de los proyectos de desarrollo nacionales de posguerra. Tal crisis condujo a una profunda reestructuración de la sociedad capitalista a escala global, un proceso de profunda re-configuración territorial, económica y política que se ha llamado globalización neoliberal y que posee como aspectos más salientes: los elevados niveles de transnacionalización de las empresas capitalistas, la mundialización de las relaciones capitalistas de producción, la reducción de costos de transporte y comunicaciones y el desarrollo y tecnificación del capital ficticio (financiero), entre otros aspectos relevantes (Harvey, 2007).

Marxismo Ecológico: Elementos fundamentales para la crítica de la economía-política-ecológica

1) Introducción 

La crítica situación ecológica global, evidenciada en los procesos de cambio climático, agotamiento de bienes naturales y degradación ambiental, acompañados de crecientes conflictos socio-ambientales, nos sugiere preguntarnos qué relación guarda con los fundamentos del modo de producción y reproducción capitalista.
A través del presente artículo procuramos exponer la relevancia de la teoría marxista para analizar dicha crisis y contribuir a la cimentación de un Marxismo Ecológico (en adelante ME), como una novedosa corriente de pensamiento crítico. A pesar de las experiencias fallidas del denominado “socialismo real” en su relación con la naturaleza y de la propensión del capitalismo a internalizar el discurso ambientalista, creemos posible observar una significativa tendencia de algunos pensadores marxistas a incorporar la ecología y de buena parte de los movimientos ambientalistas a radicalizar su praxis política hacia posiciones anticapitalistas.
De esta manera, nos proponemos rastrear aportes en la obra de Marx y Engels, analizar las críticas al marxismo que se realizan desde la Economía Ecológica y, finalmente, enumerar algunos precursores del ME, junto a algunos conceptos que ayudan a entender la relación entre capital y naturaleza.
No pretendemos agotar el tema aquí sino apenas realizar una contribución crítica, planteando la pertinencia del debate y sus potencialidades para la investigación científica y la actividad política.

Ecología o Capitalismo: dilemas de la Revolución Ciudadana en Ecuador

                            (Versão em português)

 
Introducción
 
Las propagandas de Ecuador como destino turístico realzan la impresionante diversidad de paisajes concentrada en un pequeño país. Un territorio menor que el de Polonia es atravesado por la cordillera de los Andes, salpicando el paisaje de picos nevados y volcanes que separan la Amazonia en el oriente de la costa del Pacífico, donde se localiza el santuario ecológico de Galápagos, atractivo turístico requerido mundialmente. Si en el plano geográfico se destacan la diversidad de paisajes reunidos en un espacio diminuto, el análisis de la coyuntura revela una analogía en el plano político, donde la naturaleza de los problemas concentrados en el país expresa a través de una situación paroxística los dilemas comunes al destino del continente en el siglo XXI.
Por un lado, los desafíos enfrentados por una tímida economía exportadora primaria basada en la explotación de petróleo para superar la dependencia son agravados por la ausencia de una moneda nacional desde la dolarización en 2000, proyectando a un cuadro continental la aspiración de soberanía nacional. Por otro lado, el legado socialmente desintegrador y ambientalmente devastador de la efímera riqueza petrolera de los años 70 está en la raíz de una aguda sensibilidad para la renovada explotación de los recursos naturales en el presente, donde la resistencia indígena y campesina se suma al argumento ambientalista en la presión por un modelo de desarrollo alternativo. La convergencia entre los desafíos de soberanía, desarrollo económico y ecología presionan por un estándar civilizatorio alternativo cristalizado en la noción de raíz aborigen sumak kawsay o “buen vivir”, consagrado en la constitución aprobada en 2007. Los conflictos desatados por la afirmación de este principio y la simultánea profundización de la explotación minera están en la raíz de las contradicciones vividas por el gobierno de Rafael Correa. 

Ecologia ou Capitalismo: dilemas da Revolución Ciudadana no Equador

                             (Versión en español)        

 
Introdução
As propagandas do Equador como destino turístico realçam a impressionante diversidade de paisagens concentrada em um pequeno país. Um território menor do que a Polônia é atravessado pela Cordilheira dos Andes pontuando a paisagem de picos nevados e vulcões, que separam a Amazônia no oriente da costa do Pacífico, onde localiza-se o santuário ecológico de Galápagos, atrativo turístico de apelo mundial. Se no plano geográfico salienta-se a diversidade de paisagens reunidas em um espaço diminuto, a análise da conjuntura revela uma analogia no plano político, onde a natureza dos problemas concentrados no país expressa através de uma situação paroxística os dilemas comuns ao destino do continente no século XXI.
De um lado, os desafios enfrentados por uma acanhada economia exportadora primária baseada na exploração de petróleo para superar a dependência são agravados pela ausência de moeda nacional desde a dolarização em 2000, projetando em um esquadro continental o desígnio de soberania nacional. De outro, o legado socialmente desintegrador e ambientalmente devastador da efêmera riqueza petroleira dos anos 70 está na raiz de uma aguda sensibilidade para a renovada exploração de recursos naturais no presente, onde a resistência indígena e camponesa soma-se ao argumento ambientalista na pressão por um modelo de desenvolvimento alternativo. A convergência entre os desafios de soberania, desenvolvimento econômico e ecologia pressionam por um padrão civilizatório alternativo cristalizado na noção de raiz aborígene do Sumak Kawsay ou “buen vivir”, consagrado na constituição aprovada em 2007. Os conflitos colocados pela afirmação deste princípio e o simultâneo aprofundamento da exploração mineral estão na raiz das contradições vividas pelo governo Rafael Correa.

Luchas socioambientales en México: construcción de subjetividades y lenguajes de valoración anticapitalistas

Resumen

En este trabajo proponemos algunas claves para comprender los modos en los que las luchas socioambientales en México están enfrentando y obstaculizando el despojo de los bienes comunes materiales e inmateriales como parte de la fase de acumulación capitalista actual, al mismo tiempo que están habilitando un nuevo terreno y espacio de emancipación en el que se construyen y reafirman subjetividades y lenguajes de valoración más allá del Estado y del capitalismo.
 

Argentina: ¿Nuevo capítulo de despojo y contaminación

En Entre Ríos es muy probable que haya petróleo, y esa es una industria poderosa con unos vectores de inversión y desarrollo tremendamente importantes. Si le sumamos industria y regalías petroleras a nuestra capacidad especializada para producir agroalimentos, Entre Ríos sí que no tiene techo en su economía y en su desarrollo humano, porque justamente el desafío es que todo eso desarrolle un círculo virtuoso que impacte positivamente en las personas y en las familias.
Declaraciones del gobernador Sergio Urribarri  
(Info Pública, 6/1/10).
 
En febrero de 2010 Entre Ríos dio inicio a un inédito programa de exploración de hidrocarburos en asociación con la multinacional española Repsol-YPF. Más allá de las expectativas económicas que el plan ha generado, el hecho de que la provincia no registre antecedentes en materia de explotación de hidrocarburos, cuente con escasa prospección, y que, a su vez, haya modelado un perfil productivo altamente incompatible con la extracción de gas y petróleo, abre severos interrogantes respecto a la sustentabilidad socio-ambiental del proyecto. La iniciativa no sólo compromete a futuro la gestión económica, social y ecológica de la región, sino que también se cierne como una grave amenaza para el Sistema Acuífero Guaraní, tercer reservorio más importante de agua dulce a nivel mundial.
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