Cultura

La Elegía y el tango

El Diletante fue un programa de radio que duró tres años. Su última emisora fue la frecuencia de FM Patricios y era conducido por Marcelo Claros acompañado de Eduardo Gómez (más conocido entre sus amigos por el apodo de Gardel). Compusieron una dupla entrañable que generó inmenso placer y orgullo a todos los que tuvimos la oportunidad de seguir sus audiciones.

Producción de conocimiento, ciencia y mercado capitalista. Consideraciones acerca de los estudios sobre sociedad-naturaleza.

La ecología es el eco
producido por el estruendo
con que el capitalismo destruye el mundo.
Pues, independientemente de lo que diga la Universidad,
la ecología más que una ciencia es
un discreto velo, un ungüento lubricante y,
en el mejor de los casos.
una aspirina científico-técnica.

Roque Dalton

En el estado actual de la sociedad capitalista, donde los procesos de alienación social y cultural son tan profundos que hasta el propio concepto de alienación ha desaparecido de toda consideración intelectual y aún es calificada como solo una rémora del pasado, pensar y producir conocimiento teórico critico para discutir y debatir también dentro del ámbito académico y científico, constituye una tarea que, claramente, no cuenta con los aplausos de la mayoría.

Lo nacional en los dramas de Friedrich Schiller, Heinrich von Kleist y Franz Grillparzer

Autor(es)

La nación no es una estructura eterna, sino propia de determinada fase del desarrollo histórico-social. No hay naciones en el orden esclavista de la Antigüedad, ni en el orden feudal. Las naciones surgen consustanciadas con el orden burgués. Siendo reemplazado este por estructuras socialistas, la nación subsiste por un tiempo, prolongado incluso. Y constituye un error admitir que la identidad nacional desaparece en cuanto la burguesía pierde la hegemonía en la sociedad. Se trata de un error que, como se sabe, fue cometido en un pasado no muy remoto con consecuencias graves. Sin embargo, la transformación socialista implica en principio, desde sus inicios, una marcada tendencia a la superación de las divisiones nacionales y al surgimiento de estructuras de orden superior y más amplias. Previendo eso, el movimiento político que propicia la transformación socialista está impregnado, desde su origen, de una definida orientación internacionalista.

Pabellón de rurales

El que rompa el silencio tendrá que hacerlo
con alguna palabra maravillosa.

Horacio Rega Molina

Mi biografía docente se iniciaba en un Instituto de Artes Plásticas de un pueblo llamado ciudad. Ese primer año de 1985 tuve, entre otros alumnos, a Rubén, una suerte de animalito del monte a fuer de tanto cohibirse por su entrada primeriza al urbanismo. Desde entonces, y hasta hoy, Rubén es mi alumno. Convengamos que no es frecuente tener un educando por diecisiete años. De modo que quiero contar esta historia de una larga relación pedagógica, basada en la búsqueda común de la palabra maravillosa, la que rompa el silencio en un territorio educativo de los despojos. O contar cómo un cementerio se transformó en el patio de los jóvenes y otras tantas cosas...

Las fuerzas productivas estéticas

 

Los que están dormidos son compañeros de
trabajo de aquello que en el mundo se produce.

Heráclito de Efeso (Fragmento 75)

Es habitual, en los estudios marxistas, que el concepto de fuerzas productivas sea determinado como una categoría vinculada a la estructura económica de la sociedad, a la base real que condiciona la vida política e intelectual. La presumible fuente de esa determinación es, verosímilmente, el conocido prefacio a la Contribución a la crítica de la economía política que Marx redactó en enero de 1859. La autoridad de ese antecedente dificultó las posibilidades de aplicación del concepto al ámbito de las producciones estéticas. No obstante, algunos autores pertenecientes a la tradición marxista se abocaron a explorar esas posibilidades. En el trabajo que aquí presentamos se tratan algunas de esas exploraciones, y se propone una contribución en esa dirección que pretende colaborar para la constitución de una estética materialista.

Rodrigo, Favaloro y la chica.

Decía Jean Paul Sartre que los ídolos encarnan no lo que la sociedad es, sino lo que a la sociedad le falta. Llenan con su imagen el vacío.

El ídolo Rodrigo murió como naciera, rápido. Antes de un viaje mío a España, en el mes de marzo, no lo conocía. Cuando dos meses después regresé, me hablaron de Rodrigo como el Gardel de la posmodernidad. El mercado lo había disparado a las estrellas, y él continuaba la acelerada ruta de vuelo con una camioneta Explorer roja. Demasiado impulso como para no estrellarse. Y sobre todo en la noche, en esa autopista helada, sin guardarrailes de afecto protectivo. La Explorer superó la velocidad de los cohetes y el organismo del chico no aguantó la gravedad, (Los expertos dijeron que bajo la inercia que traía, su peso salió despedido con 3.000 kilos cuando la Explorer pasó, con el choque, a velocidad cero.)
Estaba cantado el suicidio de Rodrigo. Quería andar más rápido que el modelo de reconversión económica y del imaginario que proyecta, y el modelo lo aplastó.

La cultura obrera argentina como base de la transformacion social (1890-1940).

 
                                     “No es cierto que el socialismo surgirá automáticamente
                                       de la lucha diaria de la clase obrera. El socialismo será
                                       consecuencia de las crecientes contradicciones de la
                                       economía capitalista y la comprensión por parte de la
                                       clase obrera de la inevitabilidad de la supresión de
                                       dichas contradicciones a través de la transformación
                                       social”.
 
                                                                     Rosa Luxemburgo
                                                                 (“Reforma y Revolución”)

RESUMEN: La cultura obrera entre fines del siglo XIX y la mitad del siglo XX constituyó un elemento sustancial de la lucha de clases. Impulsada por anarquistas y socialistas contribuyó a desarrollar la conciencia de los trabajadores, no solo en lo pedagógico sino en la determinación de su propia liberación y del conjunto de los explotados. Sobre las razones de la desaparición de esa cultura popular se han ensayado varias tesis que se expondrán, pero lo cierto es que los partidos revolucionarios y los reformistas abandonaron esa práctica social. En los años sesenta menospreciaron y consideraron anacrónico las redes de universidades obreras, escuelas, sociedades filarmónicas, coros, conjuntos artísticos. El cielo estaba por ser tomado por asalto. Pero ese asalto no se produjo. En cambio, la derrota político-ideológica ha producido consecuencias nefastas. Conocer esa historia, o parte de ella, nos ayudará a refundar el socialismo en la Argentina.

 

La cultura como verdad: pobreza latinoamericana.

Resumen.
Las sociedades latinoamericanas se constituyen sobre la base material de un desarrollo desigual en que la distribución de la pobreza y la marginalidad se combina con la identidad étnica. Es así que la pobreza pone su marca específica en las formaciones culturales del continente, otorgando un carácter histórico-concreto a la articulación entre cultura dominante de identificación, cultura popular y cultura de la pobreza.
Cultura y pobreza se alojan en el punto preciso donde convergen estructura (sobredeterminación) e Historia (acontecimiento), teoría y práctica.

Estética y Política. El compromiso del artista de los '60 a los '90.

El alistamiento en las filas de los movimientos revolucionarios de una gran cantidad de intelectuales, escritores y artistas sensibles a las injusticias sociales fue, como es sabido, una de las características de la vida política en los años sesenta. Impulsados por la necesidad de una perentoria transformación de la sociedad que perpetuaba las desigualdades, y guiados por el viejo principio iluminista, retomado por la izquierda, según el cual los intelectuales son la vanguardia de la historia, muchos hombres de letras y artistas de entonces decidieron tomar parte en la lucha política contra el sistema. En ese contexto algunas teorías estéticas comenzaron a defender una fuerte convicción con rasgos de imperativo moral: los artistas comprometidos debían constituirse, a través de su propio quehacer específico, en vanguardia política de las masas. Para avalar esa convicción los marxistas de esos años solían apelar a un prestigioso antecedente estético-político: la teoría y práctica brechtiana sobre el teatro.

El sistema de los Talk-shows. TV, Sociedad y Régimen Político en la Argentina.

 (A mis hermanos)

 
Un ritual expiatorio en la era de la globalización
 
En los años recientes la televisión argentina ha sido inundada por programas basados en testimonios de vida de personas que establecen un “diálogo” con panelistas, animadores y televidentes que se comunican por teléfono al aire o por escrito. Para el espectador es difícil imaginar un espacio televisivo en donde más actores sociales participen y dialoguen de igual a igual. Un programa más humanitario, solidario y comprensivo que el talk-show.
¿Pero un análisis de sus códigos, sus mensajes y del sistema en su conjunto confirma estas apreciaciones de superficie?
Nos proponemos demostrar:

 

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