Teoría política

El Movimiento Agrario Misionero en los años setenta. Protesta, movilización y alternativas de desarrollo rural


Introducción

En la provincia de Misiones, así como en el resto de las provincias del nordeste argentino, asistimos en la primera mitad de los años setenta a la aparición de un movimiento agrario de pequeños y medianos productores que comenzaron a movilizarse en defensa de lo que ellos consideraban sus derechos, en el contexto de un capitalismo argentino en transformación hacia lo que luego se identificó como "política de apertura económica", que implicaba, entre otras cosas, una profundización de la crisis en las economías regionales que recaía sobre la clase obrera pero también sobre los estratos más bajos de la burguesía agraria e industrial. El Movimiento Agrario Misionero, tal el nombre del movimiento principal que emerge en 1971, se constituye en el referente provincial de lo que fueron las Ligas Agrarias del Nordeste[1], que constituyeron, sin lugar a dudas, la máxima expresión de la lucha social en el ámbito rural en esa década en la cual parecía estar muy cerca el camino definitivo hacia la revolución social. Además de las diferencias y particularidades estructurales de la economía misionera en relación con las otras provincias del nordeste, el MAM constituyó el único movimiento agrario regional que aún hoy persiste como tal, siendo además por aquellos años el único integrante de las Ligas Agrarias que tuviera a su vez desprendimientos que dieran lugar a la creación de otros movimientos agrarios dentro del ámbito de una misma provincia.

«A la conquista de la clase obrera. Los comunistas y el mundo del trabajo en la Argentina, 1920-1935», de Hernán Camarero

Buenos Aires, Siglo XXI Editora Iberoamericana, 2007, 397 páginas.

Desde fines del siglo XIX y hasta la llegada del peronismo al poder, el movimiento obrero argentino fue protagonista de luchas trascendentales. En aquellos años, este sector se retroalimentó de diversas corrientes políticas que moldearon su ideología e influyeron en su grado de radicalización. Dentro de ese bagaje de ideas que aportaron el anarquismo, el socialismo y el sindicalismo, están también las que animó el comunismo en la primera mitad del siglo XX. Teniendo presente tal contexto histórico, el historiador Hernán Camarero se propone responder básicamente dos preguntas: ¿cuándo y por qué el Partido Comunista de la Argentina (en adelante, PCA) se convirtió en una corriente con peso en el movimiento obrero local? ¿Cómo logró esa inserción? El autor se aboca al estudio del PCA entre 1920 y 1935 y su inserción en la clase obrera, particularmente en el naciente proletariado industrial. El eje de la investigación se coloca en el denominado mundo del trabajo y, en este caso, busca analizar por un lado, la influencia comunista en las luchas obreras por mejoras materiales y en la construcción de herramientas sindicales y, por otro lado, el rol del PCA en la denominada cultura obrera, es decir, aquellas construcciones que si bien parten de lo político, apuntan a la instrucción, la recreación y la sociabilidad de los trabajadores.

Gior­gio Agam­ben pa­ra pen­sar po­lí­ti­ca y de­re­cho. Lo éti­co-po­lí­ti­co

1975. Tres de la mañana. Teléfono. (¿?) Raje. Abogados de La Liga. Beatriz Rajland ordena el desorden: borrarse. Cyro Cacho Eyras: sacate el tegobi. Ofrecen cobijo. David Tute Baigún me guarda en su casona de Belgrano, lejos de Lanús.
No se agradece, es deber de abogados militantes.
Déjenme que les agradezca hoy de esta manera.

¿Por qué Giorgio Agamben?

Mis reflexiones sobre la política y el derecho tienen puntos de partida muy alejados de Agamben.

Filosóficamente mis diferencias son sustanciales.

Dice Agamben: "La política ha sufrido un eclipse perdurable porque se ha contaminado con el derecho".

Yo pienso que la normatividad se ha contaminado con la dominación, una de cuyas formas es la dominación política.

We­ber, Lu­kács y la Es­cue­la de Frank­furt. He­ren­cias no re­co­no­ci­das y di­fe­ren­cias teó­ri­cas des­de una pers­pec­ti­va prác­ti­co-po­lí­ti­ca

Autor(es)

Introducción

Nuestra intención en este trabajo será analizar las relaciones e influencias no siempre reconocidas entre el pensamiento de Max Weber y el de algunos de los autores más importantes y paradigmáticos del llamado "marxismo occidental".

Partiremos para ello del análisis de los Escritos políticos de Weber, para pasar luego a intentar establecer puntos de continuidad y diferenciación con la obra teórica de György Lukács y con las del -por muchos considerado- "núcleo interior" de la llamada escuela de Frankfurt, concretado en los desarrollos teóricos de Adorno y Horkheimer.

Ha sido reconocida la influencia del pensamiento de Weber en las posteriores formulaciones lukácsianas, en la medida que es sabido que el húngaro estudió con el propio Weber y con otro de los autores "clásicos" de la sociología europea, como Simmel.

Gramsci y la educación del educador

Con la fundación de la revista L’Ordine Nuovo -que pasó por fases diversas-, Gramsci intentó desarrollar una teoría y una práctica política que tenía en el problema de la educación un elemento constitutivo esencial. Desde entonces, en 1919, hasta el momento de su encarcelamiento, en 1926, atravesó por tres diferentes momentos de elaboración y que serán objeto de esta exposición. Un primer momento en el cual Gramsci prioriza la escisión, el antagonismo y la auto-actividad de los trabajadores frente al capital en el propio proceso productivo capitalista en ciernes. Educación se confunde con auto-educación. El momento siguiente es el de la necesidad de educar al partido comunista, recién fundado, particularmente su dirección. El tercer momento es pensado como necesidad de educar al educador de las masas, reflexión que aparece en la acción de la resistencia antifascista, como una posible síntesis, pero que sería madurada en los Cuadernos de la Cárcel, tópico que ya no hace parte de este texto.

Democracia y dictadura: medios y fines del Estado

I

El propósito del "gobierno militar es proteger el bienestar de los gobernados" - está "inspirado por consideraciones humanitarias" (Friedrich, 1968, Pág. 547).

Hacia fines del siglo XIX, el coautor del Manifiesto Comunista de Marx, Friedrich Engels, pareció distanciarse de la idea memorable del Manifiesto de que el estado capitalista es el comité ejecutivo de la burguesía En su Prefacio a la edición inglesa del volumen I de El capital, Engels (1886/|1983, pág. 17) observaba que en Inglaterra las condiciones eran tales que "la revolución social podría hacerse por ... medios legales".

El marxismo y la democracia: itinerario reflexivo desde Marx hasta Mariátegui

Marx y Engels no abordaron de forma particular, en tratado aparte, el problema de la democracia; sin embargo, en sus trabajos tempranos y maduros aparecen análisis importantes sobre la misma, que se proyectan en tres dimensiones esenciales. En primer lugar, la crítica a la falsedad de la democracia burguesa, que quiere presentarse como la abanderada de la igualdad, de los derechos de los ciudadanos y de la libertad. En segundo lugar señalan los límites de la democracia burguesa como escenario de lucha del proletariado. En tercer lugar destacan las características de la democracia socialista cuya esencia es significativamente la dictadura del proletariado.

Teoria política, ideología y populismo

En agradecimiento a Pablo Slavin, jurista, y a Aldo Romero-Casas, antropólogo, militantes de la pelea teórico-política.

Hace poco tiempo nos ha visitado nuestro compatriota Ernesto Laclau, al tiempo que se distribuía su trabajo La razón populista.[1]

Creo que nos ha dejado una receta -que es algo más que la de las empanadas y vino pre-electorales- proveniente de la más sofisticada cocina lacaniana, de mejor y más permanente tiempo de degustación.

El problema del poder en la revolución. Diálogo con John Holloway

Cualquiera sea el punto de vista de quien intervenga en la realidad histórica, no hay muchas dudas de que la teoría socialista y la cultura marxista, junto con el movimiento obrero y sus instituciones tradicionales -los sindicatos y los partidos de masas-, sufrieron una rotunda derrota en el último cuarto de siglo. Independientemente de la corriente político-ideológica a la cual se adhiera, el hecho es que la desintegración de la URSS afectó decisivamente a las organizaciones políticas y culturales de los sectores subalternos, que sufrían ya una pesada presión desarticuladora, inducida por la ofensiva del capital en crisis, que provocó transformaciones significativas en la propia composición del mundo del trabajo.

Ensayo con relación a la auto-nomía: Normatividad ético-política en las relaciones de exclusión. Modo de producción ideológico y separación de las normas del Estado

Introducción

La tan mentada discusión sobre la auto-nomía (auto-generación de normas) y el Estado nos pone inmediatamente frente al Derecho. Sin embargo, algo nos dice que no es a la Ley que conocemos a lo que nos queremos referir, lo cual indica la existencia de un problema: queremos hablar de las normas y no nos referimos a las normas.

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