Teoría política

A propósito de la sobre-población y del proletariado

Una mañana de 1930, en la ciudad industrial de Osaka, Koh Joon-Sok se despierta en su pequeña pieza individual de obrero coreano. Desde hace más de un mes, endeudado con el propietario, sin éxito, busca un empleo. Al igual que muchos coreanos dejó su lugar de nacimiento a raíz de la imposición a gran escala de la cultura del arroz bajo la colonización japonesa. Esto provocó no sólo numerosas expropiaciones sino también un gran éxodo rural hacia las ciudades japonesas. Esta población coreana “excedente”, que aumenta y no encuentra trabajo en las grandes unidades de producción se limita esencialmente al trabajo de la jornada o al empleo que jamás está garantizado. Koh, uno de ellos, espera poder encontrar trabajo en Osaka para poder ayudar a su familia coreana. Pero, después de haber sido despedido de su primer empleo tuvo que renunciar al segundo, por causa de los incesantes insultos racistas y, posteriormente, fue dado de baja de un tercer empleo por una falta menor con lo que ya no pudo más subsidiar a su familia. Mientras tanto, se desarrolla un discurso político que concierne a lo que el gobierno japonés califica de “problema coreano”. La incapacidad de la economía japonesa –entonces en crisis – de absorber esta mano de obra “sobre-poblada” precaria y casi exclusivamente coreana, permitió la emergencia de un discurso contra la migración y por el reforzamiento del control de esta “sobre-población” en el sistema de desempleo y de asistencia social. Las políticas públicas acentuaron la racialización de los problemas económicos a los que se tuvieron que enfrentar las poblaciones coreanas. En realidad, la situación de Koh es ilustrativa respecto de la manera en que, por lo general, se superponen el aumento del desempleo o la precariedad bajo el capitalismo y la fragmentación del proletariado a través de sus dimensión étnicas y de género. El ejemplo de Koh –nos dice Kawashima– esclarece tanto en los debates teóricos como políticos referentes a las “sobre-poblaciones”, la contingencia en la relación entre trabajo y capital, la pobreza y la segmentación del asalariado.

¡Comunicemos!

Autor(es)

Tiene que ser un verbo, ¿o no? Un sustantivo no puede expresar el tipo de sociedad que queremos. Un organizar social autodeterminante no puede ser contenido en un sustantivo. La noción de comunismo como sustantivo es un sinsentido peligrosamente autocontradictorio. Un sustantivo sugiere cierta fijación que sería incompatible con la constante autocreación colectiva. Un sustantivo excluye el sujeto activo, mientras que la razón de ser del mundo que queremos es que el sujeto social activo esté en el centro.
La nuestra es la revuelta de los verbos contra los sustantivos. Ésta es la revuelta del ser capaz de en contra del poder. El movimiento de la autodeterminación (o del comunizar) contra la determinación alienada difícilmente pueda existir de otra manera. La determinación alienada es la reclusión de nuestras vidas en coagulaciones, barreras, reglamentaciones, fronteras, hábitos. En otras palabras, dentro de formas sociales, que son los moldes en los que se rigidiza la acción humana.

Requisitos estratégicos

Autor(es)

Los agentes históricos, al conquistar su
auto-emancipación colectiva elegirán los
rumbos y la forma de la nueva sociedad.
Florestan Fernandes
 
Miedo es dejar de sembrar por temor los pájaros.
Henry Miller
 
I
No existe una fórmula general para el socialismo. No existen, ni es necesario ni bueno que existan, formas orgánicas absolutas (o programas) aplicables eficazmente a condiciones de tiempo y lugar distintas. El socialismo tiene tantos rostros como espacios y tiempos en los que germina con autenticidad, es decir: con raigambre, radicalidad y potencia emancipadora. Esta trilogía, a la que consideramos fundante de la autenticidad de todo proceso y proyecto que se asuma como socialista, también incluye una “fe”.

Desde abajo, desde arriba y a la izquierda. Cambiar el mundo transformando el poder y... la sociedad

Una reflexión sobre este laboratorio latinoamericano en términos de experiencias democráticas, autogestionarias, participativas, y potencialmente emancipadoras, como las que aquí se presentan, se muestra rica en pistas sobre toda una serie de cuestiones: relación entre autonomías sociales y Estado, relación entre movimientos, partidos e instituciones, formas de organización de las clases populares y relaciones entre lo local, lo nacional y lo global, relación con el mercado así como con otros sectores sociales subalternos, etcétera. Desde hace algunos años, están muy presentes en América Latina los debates en torno a cómo “cambiar el mundo” (Whitaker, 2006), pero también sobre la relación que las diversas modalidades de transformación social entablan con el Poder.
Algunos analistas y militantes han sido seducidos por la idea de construir un “antipoder”, o un contra-poder, basado únicamente en la autonomía de los movimientos sociales, de las “multitudes” y de espacios comunitarios autogestionados. Podemos encontrar estas ideas, con sensibilidades diferentes, en Toni Negri, Miguel Benasayang y, sobre todo, John Holloway.

La revolución hoy implica ser anticapitalista y anti-Estado

 
Los pensamientos que pretenden llevar
a nuestro mundo en nombre de la
revolución se han convertido en realidad
en ideologías de consentimiento, no de
rebelión. He allí por qué nuestro tiempo
es el de las técnicas privadas y públicas de
aniquilamiento... la revolución, obediente
al nihilismo, se ha vuelto, en efecto,
contra sus orígenes rebeldes.
Albert Camus, a cien años de su natalicio

Indignados

 
                              (versione italiana)
 
La actual crisis del sistema capitalista está abriendo panoramas imprevisibles hasta hace algunos años, porque parece una crisis definitiva del sistema dominante o, por lo menos, una crisis que empujará a una reestructuración del mismo sistema. El movimiento global de los Indignados nació, imprevisiblemente, a consecuencia de esta crisis y se desarrolló en situaciones extremadamente distintas y en lugares diferentes del globo. Indignados no son sólo los jóvenes españoles que han ocupado las plazas de las principales ciudades españolas o los jóvenes israelíes que acamparon en el centro de Tel Aviv o el movimiento Occupy Wall Street en Nueva York, sino que también son los jóvenes egipcios, tunecinos y libios que se han levantado contra sus regímenes dictatoriales. Podremos, entonces, considerar Indignados también a los jóvenes sirios que luchan contra un sistema dictatorial brutal y sanguinario, así como a los rusos que protestan contra un régimen que es democrático sólo en apariencia y que en realidad es autoritario y se está transformando en una verdadera dictadura, e incluso a los húngaros democráticos que se enfrentan a un gobierno fascista, racista, nacionalista y etnocéntrico. Ser Indignado significa hoy estar contra el capitalismo globalizado, por motivos muy diversos, pero substancialmente porque no se puede proyectar ningún futuro. Ser Indignado significa negociar los derechos mínimos vitales que se han vuelto totalmente incompatibles con la reproducción del capital, del sistema político y económico dominante. En este punto de nuestra lucha política, los Indignados han expresado al tiempo un rechazo completo de la sociedad de consumo y una profunda atención respecto de la cuestión ambientalista, con lo que han puesto en discusión dos de los principios de la reproducción del sistema dominante. Quisieran poder integrarse al sistema económico dominante pero, en tanto excluidos del mismo, ponen en discusión sus rasgos más esenciales, aunque aún no tienen un proyecto económico alternativo.
Su protesta parte de una toma de posición individual, inspirada por un comportamiento conveniente (καθεκοντος, que sería lo que el sujeto individual llega a concebir de sí mismo) para alcanzar sus objetivos de protesta. Es un comportamiento inspirado en el decoro (decorum, que es una máscara pero que también significa “dignidad”), que se une a un comportamiento análogo de otros sujetos que también se encuentran en estado de rebelión, hasta el punto de transformarse en un comportamiento colectivo. Todo estos sujetos, en estado de rebelión, tienden a la búsqueda de lo que es justo hacer (officium) en las condiciones y situaciones en las que se encuentran, lo que es un deber social; por lo tanto también lo que es apropiado (decorum) para los fines de la lucha, un comportamiento subjetivo comunitario. Nos encontramos ante la elaboración de un nuevo modo de comportamiento individual y colectivo, un comportamiento individual que se exhibe en público y se transforma en modelo de comportamiento difundido, como sucedió en el caso de las protestas juveniles de 1968.

Indignados

 
                              (versión en español)     
 
L’attuale crisi del sistema capitalistico sta aprendo panorami imprevedibili fino a qualche anno fa, perché pare una crisi definitiva del sistema dominante, o quanto meno una crisi che costringerà a una ristrutturazione del sistema stesso. Il movimento globale degli Indignados è nato, imprevedibilmente, in conseguenza di questa crisi e si è sviluppato in situazioni estremamente diverse e in luoghi diversi del globo. Indignados non sono soltanto i giovani spagnoli che hanno occupato le piazze principali delle città spagnole o i giovani israeliani che si sono accampati nel centro di Tel Aviv o il movimento Occupy Wall Street a New York, ma anche i giovani egiziani, tunisini, libici che hanno rovesciato i loro regimi dittatoriali. Potremmo, quindi, considerare Indignados anche i giovani siriani che lottano contro un sistema dittatoriale brutale e sanguinario; o ancora potremmo considerare Indignados i russi che protestano contro un regime, solo apparentemente democratico, in realtà autoritario, che si sta evolvendo verso una vera e propria dittatura; o ancora gli ungheresi democratici che contestano un governo fascista, razzista, nazionalista ed etnocentrico. Essere indignado significa oggi essere contro il capitalismo globalizzato per motivi diversissimi, ma sostanzialmente perché non si può più progettare alcun futuro. Essere indignado significa negoziare i diritti minimi alla vita che sono diventate totalmente incompatibili con la riproduzione del capitale, del sistema dominante politico ed economico. A questo punto della loro lotta politica gli Indignados hanno espresso, allo stesso tempo, un rifiuto completo della società di consumo e una profonda attenzione verso la questione ambientalista; hanno messo in discussione due principi della riproduzione del sistema dominante. Vorrebbero poter essere integrati nel sistema economico dominante, ma essendo nella condizione di esclusi dal sistema, ne mettono in discussione i tratti più essenziali, ma non hanno ancora un progetto economico alternativo a quello del sistema dominante.

Cuando “la política pasa al frente de la historia”: Gramsci y Benjamin en el pensamiento de Daniel Bensaïd

                                     (versão em português)
 
 
“A todo momento, ustedes suponen otro momento siguiente que no es aquel que acontece: a todo
presente imaginario en que se colocan, imaginan otro futuro que no es aquel que se realizó”

Quando “a política passa a frente da história”: Gramsci e Benjamin no pensamento de Daniel Bensaïd

   
                              (versión en español)                        
 
 
 “A todo momento, vocês supõem um outro momento
seguinte que não aquele que aconteceu: a todo presente
imaginário em que se colocam, imaginam um outro futuro
que não aquele que se realizou” (Paul Valery, “Discurso
sobre a história”, 2007, p.114).
 
Resumo: Recém falecido em Paris, em janeiro de 2010, Daniel Bensaïd é, sem duvida, um dos principais nomes da esquerda intelectual francesa contemporânea. Em toda sua trajetória intelectual e política, o filósofo nascido em Toulouse estabeleceu um amplo espectro de interlocutores. Particularmente nas duas últimas décadas, Bensaïd dedicou-se – apoiando-se nas reflexões de Gramsci e, sobretudo, de Walter Benjamin - à reflexão sobre a política como campo de possibilidades para a reabertura concreta da história. O objetivo deste artigo é exatamente sistematizar, de forma introdutória, as implicações teóricas desta recuperação contemporânea – levada a cabo por Bensaïd - das reflexões de Gramsci e de Benjamin, cujas obras não são puramente instrumentalizadas a fim de serem utilizadas em investigações acadêmicas específicas, mas sim tomadas como ponto de partida para uma releitura criativa do marxismo, que almeja reforçar a relevância da práxis humana - e, por conseguinte, da política em sentido amplo -, na constituição da história. 
Palavras-chave: teoria política marxista; Gramsci; Benjamin; Daniel Bensaïd.

El aborto como derecho de las mujeres. Otra historia es posible

 
En 2011, la editorial Herramienta publicó Colectiva Feminista La Revuelta. Una bio-genealogía, escrito por Mónica Reynoso en colaboración con Ruth Zurbriggen. Al mismo tiempo, como parte del compromiso adquirido con las vibrantes batallas políticas y culturales del movimiento feminista en la Argentina, la revista Herramienta estrenó una sección permanente para que las mujeres y el activismo relaten sus propias experiencias. Su objetivo: generar un espacio para el intercambio de ideas, abierto a la reflexión y además a la polémica; algo que, a decir verdad, las izquierdas se deben a la hora de pensar con otras herramientas la encrucijada y sus derivaciones del régimen heterocapitalista. Y como no hay dos sin tres, también en la página web de la revista se constituyó el Foro Géneros y Sexualidades. Tu cuerpo es un campo de batalla, una esfera motriz esfera motriz para el combate teórico y la acción contra la hegemonía heterosexual que ha reposado históricamente sobre el derecho de oprimir a las minorías sexuales y de género.[1]
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