El ghetto a la inversa
El presente trabajo pretende contribuir a la polémica entorno al proceso salud-enfermedad y el posicionamiento de las diversas disciplinas que intervienen en el campo de la salud respecto a la hegemonía médica, propia de la agudización de una sociabilidad medicalizada. Tan amplia temática, se particulariza aquí en el análisis de la salud mental en el contexto contemporáneo evidenciando algunas de las determinaciones y mediaciones que la transversalizan. Estudiar la salud mental significa comprender su especificidad en el devenir del ser como parte de una totalidad histórico-social. En este sentido, el concepto "salud mental" comprende todas las condiciones de existencia del ser social, trascendiendo los patrones clasificatorios propios de las ciencias médicas.
Las revoluciones científicas y las nuevas teorías que emergieron de ellas no se debieron tanto al hecho de haber encontrado nuevas respuestas para las viejas preguntas sino de haber sido capaces de formular nuevas preguntas para viejos problemas.
Rolando García, El conocimiento en construcción
La violencia de género forma parte del conjunto de las manifestaciones violentas de la sociedad. Pero resulta imprescindible observar cómo interactúan estas distintas manifestaciones, ya que la violencia de género cumple un papel diferenciado y estructuralmente esencial en la reproducción del conjunto.
1975. Tres de la mañana. Teléfono. (¿?) Raje. Abogados de La Liga. Beatriz Rajland ordena el desorden: borrarse. Cyro Cacho Eyras: sacate el tegobi. Ofrecen cobijo. David Tute Baigún me guarda en su casona de Belgrano, lejos de Lanús.
No se agradece, es deber de abogados militantes.
Déjenme que les agradezca hoy de esta manera.
¿Por qué Giorgio Agamben?
Mis reflexiones sobre la política y el derecho tienen puntos de partida muy alejados de Agamben.
Filosóficamente mis diferencias son sustanciales.
Dice Agamben: "La política ha sufrido un eclipse perdurable porque se ha contaminado con el derecho".
Yo pienso que la normatividad se ha contaminado con la dominación, una de cuyas formas es la dominación política.
Introducción
Nuestra intención en este trabajo será analizar las relaciones e influencias no siempre reconocidas entre el pensamiento de Max Weber y el de algunos de los autores más importantes y paradigmáticos del llamado "marxismo occidental".
Partiremos para ello del análisis de los Escritos políticos de Weber, para pasar luego a intentar establecer puntos de continuidad y diferenciación con la obra teórica de György Lukács y con las del -por muchos considerado- "núcleo interior" de la llamada escuela de Frankfurt, concretado en los desarrollos teóricos de Adorno y Horkheimer.
Ha sido reconocida la influencia del pensamiento de Weber en las posteriores formulaciones lukácsianas, en la medida que es sabido que el húngaro estudió con el propio Weber y con otro de los autores "clásicos" de la sociología europea, como Simmel.
En los últimos años la polémica en torno al fin del trabajo ha tamizado los debates centrales de las ciencias sociales. En las discusiones que de una u otra manera hacen alusión a la temática, generalmente se asimilan conceptos bien diferentes (como trabajo y empleo), cuando no se mixturan niveles de análisis (el de modo de producción, el de las formaciones sociales e históricas concretas), o se hace referencia a fenómenos diversos que se utilizan tanto para afirmar como para refutar la desaparición del trabajo (aumento / decremento del empleo, el desempleo, la precarización del mismo, los cambios en la composición del trabajo, en las formas de organizarlo, entre otros).
Tanto en las recientes reflexiones de Habermas sobre el derecho, como en las que hiciera sobre esfera pública, la cuestión de la complejidad social impuso las condiciones de su actualización. ¿Qué es el derecho y cómo conservar su pretensión de validez? En primer lugar, Habermas critica la insuficiencia en que incurre aquella sociología del derecho que lo concibe como sistema autopoiético de la sociedad compleja (Luhmann). Para Habermas, esta teoría funcionalista no puede dar cuenta del derecho como categoría de mediación social, ni cómo ámbito de validez o normatividad. Si la complejidad surge como diferenciación funcional de los subsistemas y, además, es vista como suponiendo un definitivo un descentramiento de lo social, ¿qué teoría de la acción explica la integración social? Intentaremos mostrar a lo largo de este ensayo que en Habermas estas dos preocupaciones remiten a lo que en la sociedad moderna - aún no vista desde la "complejidad" - era la "idea de conjunto" o de unidad provista por las imágenes de totalidad, o sociedad como todo.
Esta presentación tiene como objetivo dar cuenta de una serie de interrogantes de carácter, tanto epistemológico cuanto teórico y metodológico, que han surgido en el transcurso de un programa de investigación empírica que estoy llevando a cabo en la actualidad y que muestra la tensión entre los resultados de esas indagaciones y las representaciones sociales creadas tanto por el discurso de las teorías sociológicas como por el político, el jurídico, el científico, el de la prensa escrita, entre otros. Estas investigaciones responden a una perspectiva interdisciplinaria en la que se unen la sociología, el derecho y la lingüística y sus resultados serán expuestos en la contribución al Congreso ALAS XXIV.
I - Introducción
El materialismo histórico dialéctico -vulgarmente reconocido como marxismo- es un fenómeno plural, lo que implica una coexistencia problemática de sus múltiples tendencias. Sus fronteras de exclusión e inclusión han sido trazadas de manera diversa a lo largo del tiempo y en función de particulares y variables coyunturas, tanto en el medio académico como en las tórridas arenas del quehacer político. No es nuestra intención problematizar tales fronteras, sino descubrir con ojos atentos las múltiples formas de ser fiel a una visión del mundo y a una utopía.