Argentina

La violencia contra la naturaleza o el poder desnudo de las transnacionales

  Millones de argentinos sufren el hambre y la desnutrición, en la tierra que alguna vez fuera llamada granja del mundo. Otros millones se alimentan malamente con comidas industrializadas que, jamás habrían imaginado ingerir sus antepasados. En el Paraguay de Lugo el ejército todavía suele acompañar a las topadoras, a las máquinas de siembra directa y a los fumigadores brasiguayos, mientras el éxodo a las ciudades como Asunción se torna masivo. En Brasil, el gobierno de Lula acepta ser el exponente más claro del nuevo modelo de las corporaciones, y mientras presiona en los foros internacionales a favor de los biocombustibles convierte al Cono Sur en su patio trasero y de repoblamiento poblacional. En Uruguay, los líderes del Frente Amplio le demuestran al mundo su propia experiencia en socialismo municipal a la vez que su enorme indiferencia respecto al medio ambiente: no son capaces siquiera de comprender que las papeleras expresan un modelo de país monocultor de eucaliptos, que la soja contrabandeada desde la Argentina para no pagar las retenciones y la aprobación de semillas genéticamente modificadas como el arroz con caroteno, configuran el destino colonial del Uruguay en el siglo XXI. En Bolivia, la intervención de Lula y de Cristina ante la amenaza de la guerra civil, logró que se quitara de la nueva Constitución la prohibición a los organismos genéticamente modificados y ello parece haber detenido la confrontación, probablemente también los ímpetus de cambios existentes. El movimiento secesionista santacruceño se apoya fundamentalmente en los intereses de los sojeros y arroceros del departamento de Santa Cruz, cuyas exportaciones crecientes casi equiparan hoy a las exportaciones del gas boliviano. Desde estas perspectivas, tanto de la ecología como de la implantación de nuevos procesos de colonialismo corporativo, el común de las miradas que tan sólo logran un recuento de países latinoamericanos ordenados a izquierdas o a derechas, parecieran evadir la creciente complejidad de las situaciones locales, y nos hacen prisioneros de la confusión de los viejos paradigmas de los años 60 y 70 sin poder resolver los desafíos del presente. 

El último de los piquillines

        “La vitalidad se revela no sólo en la capacidad de
        persistir sino en la de volver a empezar.”
       (Francis Scott Fitzgerald)
 
Estoy persuadido de que el escritor estadounidense no fue lo suficientemente feliz en esta frase. O, al menos, debió aclarar “La vitalidad humana”, etcétera. Trataré de explicarlo.
El vallecito de Raco guarda o por lo menos guardaba una ecología dictada por el asombro. Mitad selva de yungas, mitad monte xerófilo. Proporción que tuvo en sus partes y medidas, el dibujo de dos sistemas tan disímiles y encontrados, luchando allí por sobrevivir, coexistiendo lo árido contra las lluvias y la jungla descontenta con esos ciclos de aridez. Un adorno puesto a la Tierra en forma y materia diferentes que, como en los dijes antiguos, se colgaban a los niños por el cuello. 

¿No hay alternativa frente al ajuste? Crisis, competitividad y opciones populares en Argentina

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Introducción

La ideología dominante es la ideología de la clase dominante. Esa idea, enunciada por Marx y Engels, resume una de las principales dificultades que enfrentan los sectores populares organizados: producir a partir de su práctica un discurso que realice, a la vez, una crítica del mundo social, prefigure una política transformadora y se imponga como discurso contra-hegemónico. En el marco de la actual coyuntura argentina (crisis económica a escala global, derrota electoral de la alianza gubernamental, relativa debilidad organizativa de los sectores populares) las consecuencias de este problema se potencian, en tanto el país parece atravesar la crisis de la coalición política en el gobierno pero no la crisis política del proyecto dominante. Situación que se manifiesta en avances de los sectores políticos más conservadores junto a la reactualización de un discurso de política económica explícitamente ortodoxo.
El discurso dominante en la sociedad tiende a imponer una determinada lectura de la situación (causas y consecuencias de la crisis) que conduce a propuestas de acción, para el Estado y los actores sociales, que no impugnen el modo de reproducción social predominante. Frente a la crisis económica las opciones más difundidas y debatidas en ámbitos académicos o políticos así como en los encuentros empresariales, plantean la profundización de una forma de desarrollo basada en una modalidad de capitalismo mundialmente periférico y regionalmente subordinado. Si durante la etapa expansiva del ciclo, tras la crisis política de 2001/2002, los sectores dominantes en Argentina se sirvieron de un discurso y un práctica neodesarrollista para avanzar en la reproducción ampliada de sus intereses, en la crisis presente ese discurso recupera sus rasgos neoliberales.

 

Estado y lucha de clases: una aproximación desde la política social en la Argentina neoliberal

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Introducción
Desde mediados de la década del ´90 se observa un desplazamiento del eje de la política social promovida por el Estado nacional: desde la protección de las condiciones de trabajo, en términos de derechos laborales y la prestación (pretendidamente) universal de ciertos bienes y servicios considerados básicos para el bienestar social, hacia la asistencia focalizada a grupos poblacionales específicos identificados como vulnerables, en función de la fragmentación de las problemáticas sociales.

Elecciones del 28 de junio de 2009: el giro a la derecha en el ciclo político abierto por las jornadas de diciembre de 2001.

Es ya un lugar común vincular el resultado de las elecciones del domingo 28 de junio con el conflicto entre el gobierno y el conjunto de la burguesía agraria iniciado el 11 de marzo de 2008. Pero, ¿cuál es el sentido profundo de ese nexo? Y, ¿cuál su relación con el ciclo político abierto por las jornadas de diciembre de 2001? En este artículo, intentaremos señalar sólo los principales puntos de lo que, entendemos, constituye un giro a la derecha de las relaciones de fuerza políticas entre las clases y el inicio de un nuevo período de intensificación de la ofensiva del capital contra el trabajo luego de 6 años de atenuación y de tibias concesiones a la clase obrera. 

“La fuerza transformadora del kirchnerismo" Elecciones 2009: el kirchnerismo frente al espejo, la (ir)resolución del 2001

1. Al principio, el final: “Hubo un día en que nos dimos cuenta de que la hegemonía menemista no había terminado”

 
A pocos días de haberse sucedido las elecciones del 28 de junio (28J) de 2009, un militante de una vertiente del peronismo kirchnerista[2] me dijo en una entrevista informal: “Con las elecciones, nos dimos cuenta de que el menemismo[3] es una fuerza cultural, social, económica y política que está presente en todos los sectores sociales. Nosotros pensábamos que después del 2001, y con Néstor[4] después, eso había quedado sepultado. Hoy, gracias a las elecciones, vimos que el menemismo era mucho más fuerte (…) Hubo un día en que nos dimos cuenta de que la hegemonía menemista no había terminado”, ese día fue (¿tardíamente?) el 28 de junio de 2009.

 

Expropiar Zanón

Ahora nomás, un miércoles 12 de agosto de 2009, la Legislatura de la Provincia de Neuquén (norpatagonia argentina) aprobó (con 26 votos a favor y 9 en contra) la expropiación de Cerámica Zanón, también conocida como Fábrica Sin Patrones (FASINPAT), un vigoroso y actual ejemplo de lucha obrera que, por unas cuantas razones, se ha convertido en un símbolo de autogestión que supo traspasar fronteras territoriales y temporales.

En lucha por un nuevo sindicato. Crónica de la lucha por un sindicato de los trabajadores del subte

A las 13.52 del miércoles 16 de septiembre una formación se detuvo en los andenes de la Estación Federico Lacroze de la Línea B del subterráneo. Un delegado, megáfono en mano, anuncia a los usuarios que esa es la última formación que sale antes de que comience el paro. Mira a la conductora y le dice que a las dos en punto, en la estación en la que se encuentre, corte el servicio. La chica le devuelve la mirada como diciendo “¿Con quien te pensás que estas hablando?”. Arroja una sonrisa, toca bocina y parte. Hace ya media hora que las puertas están liberadas para que los pasajeros puedan viajar sin pagar. Minutos más tarde, otra formación se detiene justo delante del cartel rojo que en letras blancas advierte: “Este tren se detiene aquí”. El reloj marca las 14 horas, horario estipulado para el inicio del paro que durará tres horas. Un grupo de muchachos grandotes, vestidos con trajes, intentan impedir en vano que los delegados tomen posición adentro de la formación. “Este tren continua su viaje”, dicen. “Dale, subí a manejarlo”, responde desafiante uno de los delegados. Sobre el andén, unos 25 trabajadores aplauden y comienzan a cantar: “Unidad, de los trabajadores, y al que no le guste, se jode, se jode”. Una situación similar se repite en el andén de enfrente. Episodios parecidos, a esa altura, deben estar sucediéndose en las estaciones Medrano y Carlos Pellegrini, también de la B, y en varias estaciones más de las otras cinco líneas y el Premetro, totalmente paralizadas.

Frente a la economía política del capital, la economía política de la clase trabajadora: Alternativas populares ante a la crisis capitalista en Argentina.

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1. Introducción

La actual crisis capitalista pone contra las cuerdas buena parte del saber dominante. Frente a la profundidad de la destrucción que se abate contra los pueblos del mundo, la economía liberal se ha quedo muda, balbuceando, a lo sumo, las recetas ya fracasadas.
La alternativa neodesarrollista, la propuesta del Estado post–2001, intenta presentar como nuevo la recuperación de un intervencionismo que, antes que nada, busca sostener la legitimidad de las formas sociales capitalistas que la crisis tiende a poner “en suspenso”. Desde las medidas más “simpáticas” (como la recuperación del sistema de previsión social a manos del Estado) a otra no tanto (como el persistente subsidio, directo e indirecto, al gran capital) todo apunta a postergar en el tiempo –absorberlo o disfrazarlo– el impacto que la crisis capitalista tiene sobre el ciclo del capital en la periférica y dependiente economía argentina.
Frente a la verdad del capital en tiempos de avanzada (neoliberal) o en tiempos de su reflujo–recomposición (neodesarrollista), pueden plantearse otras alternativas que, sobre la base de las iniciativas concretas de las organizaciones populares, propongan cursos de acción realizables y abran a la vez un mayor espacio para la organización del pueblo en pos del cambio social. 

Los orígenes de las expresiones dramáticas libertarias en Córdoba

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A diferencia de los centros portuarios del país, que fueron objeto de un explosivo crecimiento demográfico determinado por la inmigración, la provincia de Córdoba, como otras mediterráneas, sufrieron este fenómeno pero en virtud de un proceso paulatino. En 1882 aparecía una obra teatral de Alberto Stirner, inmigrante alemán, afincado en las cercanías de Villa Allende. Comedia en dos actos que bajo el título de El orden familiar nos entregaba una pincelada de la sociedad de la época. Allí, en su escena segunda, Alberto, criado de la hacienda, decía a su patrón: “Así están las cosas señor; para algunos la opulencia y la holgazanería y para otros la agitación.” A esto respondía el interlocutor: “Me parece adivinar en tus palabras demasiada tendencia al razonamiento y sobre todo a quejarte de tu suerte”. Este lejano antecedente encuentra marco orgánico en la última década del siglo XIX, cuando comienzan a estructurarse los gremios locales en torno a la seccional de Obreros Tipógrafos de la capital provincial. En un periódico de efímera vida perteneciente al círculo ácrata, “La antorcha”, aparece una pequeña pieza dramática que culminaba en el siguiente monólogo rimado: “Amemos la lucha compañeros / luchemos que la lucha regenera / la vida de su cauce verdadero / se aparta si el dolor no impera.”

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