Argentina

Respuestas estatales y empresarias al conflicto social en el sector minero post 2002

Durante los años 90, el Estado argentino desarrolló el marco jurídico propicio para la expansión sin precedentes de la inversión extranjera directa en el sector minero, iniciando un acelerado desarrollo de la minería metalífera a gran escala en el país. No obstante, este contexto de estabilidad y crecimiento halló su primer “obstáculo” a mediados de 2002, cuando el profundo proceso de movilización social transcurrido en Esquel (Chubut) culminó con la sanción de una ley provincial que prohibía la minería a cielo abierto con cianuro en determinadas zonas de la jurisdicción, impidiendo la radicación de la empresa minera Meridian Gold/El Desquite, y abriendo un período de incertidumbre que puso en entredicho la legitimidad y continuidad de esta actividad en el país a partir de 2003.

En el presente trabajo analizaremos las respuestas elaboradas por el Estado y las transnacionales mineras frente a la emergencia y proliferación de resistencias sociales en torno a la explotación minera a gran escala en la Argentina, considerando como punto de inflexión el “caso Esquel”, principal referencia de las acciones de protesta que se gestaron en otras regiones desde entonces. En este marco, tanto el Estado como las trasnacionales desarrollaron una serie de resoluciones y estrategias en pos de reconstruir una estabilidad más duradera para el sector. El Estado, a través de la jerarquización administrativa del área minera en 2003 y de la formulación del Plan Nacional Minero en 2004; y, las empresas, profundizando sus políticas de “responsabilidad social empresaria” como forma de construir legitimidad social. De esta manera, nos centraremos en el análisis de cada una de estas respuestas y sus interrelaciones. 

Notas sobre la emergencia de una Nueva Generación Intelectual en la Argentina

A modo de introducción

Como en la historieta de Héctor Germán Oesterheld, El Eternauta, para quienes nos sentimos parte de la Nueva Izquierda Autónoma, las jornadas insurreccionales del 19 y 20 de diciembre de 2001 funcionan como símbolo insoslayable de un héroe que es colectivo. Tanto las experiencias que surgieron entonces como las que se venían desarrollando y se fortalecieron con la rebelión dan cuenta de un proceso de insubordinación al modelo neoliberal y de revisión de las apuestas revolucionarias de transformación social. La revuelta permitió volver a entender la política en una clave creativa y no subordinada a los poderes hegemónicos. Puso en cuestión la lógica estatal, pero también las visiones vanguardistas, partidocéntricas e intelectualistas a las que tan apegadamente se encontraron siempre ligadas las experiencias de la izquierda tradicional.

Diciembre de 2001: la resistencia de los ajustados

Autor(es)

En estas páginas queremos volver sobre los acontecimientos de diciembre de 2001 en Argentina para proponer una explicación sintética de los mismos y pasar revista de una serie de discusiones que suscitaron. Apenas aspiramos a reavivar ciertos debates que creemos importantes, sabiendo de antemano que no podemos agotarlos en estas pocas páginas. En la primera parte, repasaremos la naturaleza de la convertibilidad, para entender mejor su crisis. En la segunda, nos concentraremos en la dinámica de la crisis de la convertibilidad, poniéndola en relación con la dinámica de las luchas sociales. Y en la tercera nos detendremos en estas luchas sociales durante los acontecimientos de diciembre. Acompañaremos nuestros argumentos con algunas referencias bibliográficas, no demasiadas, que incluiremos en notas al pié para agilizar la lectura.

QSVT 10

Autor(es)

                  (versión en español)

            Ten years! Don’t look back. Or look back only to go forward.

             The rage and the fury and the desperation are still there. The injustice and the exploitation and the oppression, they are still there. And nothing has happened to stop humanity’s rush towards its own self-destruction. Capital still rules. Money still binds us into a dynamic of death.
 
            There is a social flow of rage, sister to the social flow of rebellion, of which Sergio Tischler speaks. It is hard to pin down, impossible to institutionalise. Inseparable from capitalism, rage flows through the world, constantly varying in intensity, always bubbling just below the surface, exploding now here, now there: in Argentina, in Bolivia, in Venezuela, now in Egypt, in Tunisia, in Greece, France, Italy, Ireland. Sometimes it seems to calm down, even to disappear, but it is never far from the surface in a world built on the frustration of human potential.  

Que se vayan todos (QSVT), 10 años

Autor(es)

          (english version)
 
¡10 años! No miremos hacia atrás. O miremos para atrás sólo para seguir avanzando.
La ira y la furia[2] y la desesperación aún están ahí. Todavía están ahí la injusticia y la explotación y la opresión. Y no ha ocurrido nada que detenga la carrera de la humanidad hacia su propia autodestrucción. El capital aún domina. El dinero todavía nos ata a una dinámica mortal.
Hay un flujo social de la ira y de la furia, hermano del flujo social de la rebelión, del que habla Sergio Tischler. Es difícil sujetarlo, e imposible institucionalizarlo. Inseparable del capitalismo, la ira fluye por el mundo, variando constantemente en su intensidad, siempre burbujeando bajo la superficie, explotando ahora aquí, ahora allá: en la Argentina, en Bolivia, en Venezuela, ahora en Egipto, en Túnez, en Grecia, Francia, Italia, Irlanda. A veces parece calmarse, hasta desaparecer, pero en un mundo basado en la frustración del potencial humano nunca está lejos de la superficie.

De la multitud al pueblo, del no-poder al poder popular

Autor(es)

 

En 2002 John Holloway publica Cambiar el mundo sin tomar el poder y da una conferencia en el aula magna de la Facultad de Filosofía y Letras de la UBA, que resultó colmada de alumnos ávidos de escuchar esa nueva concepción, venida de México. En 2010, la revista mexicana Proceso, en su número 1.773, publica un dossier bajo el estremecedor título “Medio país bajo el poder narco”. 

La autonomía en las fauces del progresismo

Autor(es)

Diez años parece un tiempo razonable para poder reflexionar los hechos históricos con una mínima perspectiva. Desde este punto de vista, estrictamente temporal, los sucesos del 19 y 20 de diciembre de 2001 que, en realidad, son el emergente mayor de un ciclo de luchas que podemos fechar entre 1997 y 2002, o sea, entre los primeros cortes de rutas en el Gran Buenos Aires y los asesinatos del puente Pueyrredón, pueden ser analizados con la distancia que permite sacar algunas conclusiones sobre su impronta en la historia reciente, tanto en el movimiento popular como en los diversos arribas, los estatales, los partidarios y los vinculados al capital. 

2001-2011: Las dimensiones de la rebelión al calor de la experiencia de los movimientos barriales y de trabajador@s desocupad@s

 Los aspectos coyunturales y la dimensión estratégica de la rebelión popular del 2001 pueden leerse en la potencialidad y las limitaciones que mostraron los Movimientos de Trabajadores Desocupados en aquel entonces, y en su conformación actual. Después del 19 y 20 se posó la lupa sobre aquella mezcla de masividad, trabajo de base, combatividad, propuestas organizativas antijerárquicas y anhelos de cambio social que emergieron de los cordones más postergados de los grandes centros urbanos. Desde una mirada retrospectiva, pueden verse con claridad los cambios, reconfiguraciones y continuidades de un movimiento de extensión territorial que nació piquetero, se sumó a los anhelos de cambio de todo un pueblo, y hoy sigue construyendo poder popular en los barrios pobres y manteniendo viva la llama del cambio social.

La clase trabajadora a diez años de la rebelión popular

En el curso del presente año y con pocos meses de diferencia, habrá una nueva elección presidencial (la tercera desde 2003) y se conmemorarán diez años de la rebelión popular que puso fin a la presidencia de Fernando de la Rúa. Acontecimientos tan distintos están sin embargo relacionados. Aquella irrupción popular “destituyente” conmovió hasta las raíces del régimen y tuvo como respuesta, tras algunas semanas de total incertidumbre, el transitorio mandato de Eduardo Duhalde y, algunos meses después, la salida electoral que puso a Néstor Kirchner en la Casa Rosada, iniciando una gestión que se prolonga en la de Cristina Fernández de Kirchner.

El levantamiento no revolucionó la estructura socioeconómica del país, pero transformó sustancialmente el panorama y las reglas del juego político, los equilibrios internos del establishment y el comportamiento de las clases subalternas.  

Estado actual de las asambleas barriales

Este artículo fue el resultado de las concordancias y discordancias expresadas en una ronda de reflexión que se llevó a cabo el 3 de septiembre de 2003 por dos asambleas barriales de la Ciudad de Buenos Aires. Mabel Bellucci (Asamblea Vecinal Plaza Rodríguez Peña) y Gabriela Mitidieri (Asamblea Popular El Cid Campeador) se encargaron de redactar y dar forma a un largo muestrario de ideas, enigmas e impugnaciones que se presentaron a lo largo de tal jornada entre veinte asambleístas. Se terminó después de dos meses de múltiples reuniones entre ambas integrantes, sin llegar a un cierre y abierto a múltiples miradas.

En la actualidad, circulan nuevos escritos de un número de activistas que abrieron interrogantes acordes con estos nuevos escenarios. Asimismo, generaron un polo de producción teórica e intelectual salidas del riñón de las asambleas, a partir de reflexionar nuestras prácticas, saberes y acciones políticas. De esta manera, contamos como referencias los borradores de investigación del Colectivo Situaciones; los análisis del Colectivo Nuevo Proyecto Histórico; el folleto de Gradocero; los artículos de Pablo Bergel; Nicolás Furlani; Mito Djanikian; Martín Krymkiewicz; Franco Ingrassia y de Ezequiel Adamovsky, entre otr@s tantos y tantas. 
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