Venezuela

Venezuela. Crisis y transformación del sistema político. Dos breves ensayos

I. El sistema político venezolano en el Siglo XX y su crisis
 
Introducción
 
El Estado venezolano fue producto de la alianza de castas cuya fragilidad recurrente se manifestó en las diversas guerras civiles[1] y revueltas, así como sus diversos caudillos regionales, durante todo el siglo XIX de la era republicana. La ruptura política exitosa en contra de la monarquía española trae cambios sociales y políticos en los que las castas empiezan a ser desplazadas por clases sociales. Así la conformación del Estado venezolano se erige en un marco de relaciones precapitalistas, con una mixtura de algunos elementos semi-feudales en conexión con agentes económicos que se articulan con el capitalismo mundial emergente. A partir de ello se generan unas relaciones de poder que van configurando las élites desde el Estado, constituyendo los diversos proyectos políticos y de gobierno que marcaron a Venezuela cultural, política, económica y socialmente como nación.

La entrega de Joaquín Pérez Becerra: ¿un punto de inflexión en la Revolución Bolivariana en Venezuela?

Durante las tres últimas semanas se ha dado un fuerte debate sobre la acción del gobierno de Venezuela, en la que de manera expedita e ilegal entregó al periodista Joaquín Pérez Becerra a las autoridades colombianas. Las protestas llegadas del exterior, pero sobre todo de diferentes organizaciones políticas y sociales de Venezuela llevaron al gobierno a tratar de aplacar los ánimos. Primero fueron los ministros de Relaciones Exteriores y Comunicaciones, pero sus declaraciones no convencieron, más bien encendieron aún más los ánimos por el tono pendenciero y desobligante utilizado: “No estamos sometidos ni estaremos sometidos al chantaje de nadie, ni de la ultraizquierda ni de la ultraderecha”. Casi inmediatamente el Presidente Chávez se refirió al hecho, pero, en contra de lo se esperaba de un político de su estatura, su argumentación se basó en la endeble premisa: “Que cada uno asuma su responsabilidad”. Incluso entre quienes lo aplaudían en el acto público donde hacía las declaraciones había caras de desconcierto. ¿De cuándo acá la Revolución Bolivariana, que consideramos un ejemplo para toda Latinoamérica, seguía la política de “cada uno sálvese como pueda”? Creemos que una revolución que se precie de tal debe, por el contrario, basarse en la solidaridad y la coherencia con los principios que la animan. Eso es lo que de manera fraternal pero decidida le piden sus seguidores al presidente Chávez. 

No habrá revolución sin conciencia de clase

Carlos Lanz Rodríguez entrevistado por Modesto Guerrero.
 
Carlos Lanz Rodríguez es un cuadro marxista venezolano de la generación de los años 60. Fue jefe militar del movimiento guerrillero FALN, dirigido por el legendario Douglas Bravo.[1] Obtuvo reconocimiento nacional a mediados de la década de los 70 por mantener en cautiverio tres años a un alto gerente de una empresa imperialista en Venezuela. Pasó más de una década en la cárcel, encierro que aprovechó para especializarse en El Capital y la obra económica de Marx. Desde entonces, Lanz se caracteriza por una militancia dentro de los movimientos sociales y obreros del país, dentro de los cuales ha elaborado una obra escrita caudalosa de unos 50 libros y folletos sobre temas relacionados con el control y la autogestión obrera, contrainteligencia y medios de información, la transición al socialismo, la agroecología, el sistema educativo integrado a las comunidades, los sistemas organizativos sociales, el carácter de la vanguardia y sobre temas de economía política.
Ha actuado como alto funcionario en el gobierno del presidente Chávez. Un cargo reciente que lo destacó en su condición militante fue el de director de las empresas del aluminio (ALCASA y VENALUM), las dos más grandes del país; allí experimentó con un sistema interno democrático de gestión y control obrero de base mediante asambleas, con nivelación de salarios, elección de directivos y formación marxista de los trabajadores. El resultado, como es natural, fue controvertido, según el punto de vista que se tenga sobre esos métodos de trabajo en el enfrentamiento al capitalismo. Es asesor del Ministro de Educación y responsable de educación marxista del PSUV en la ciudad de Maracay, ciudad donde realizamos esta conversación, el 19 de enero de 2010.
El contexto de la entrevista fue la devaluación monetaria decretada por el gobierno la segunda semana de enero, la nueva presión de la crisis económica internacional sobre el país, la crisis eléctrica provocada por la sequía más larga del país en 118 años y una nueva demanda social de los trabajadores, barrios y movimientos sociales, que han abierto una nueva realidad en el chavismo donde comienza a imperar el malestar, alejamiento y el fraccionamiento.
 
Modesto Emilio Guerrero
Enero de 2010 

Hugo Chávez y el socialismo del siglo XXI en Venezuela.

Las experiencias de construcción de sociedades socialistas tuvieron en el siglo XX importantes reveses; la caída del supuesto “socialismo real”, dada su aplicación forzosa y exógena, la crisis de un inoportuno modelo extensivo en la economía, el aislamiento de la clase dirigente y la no fidelidad al pensamiento autóctono de las naciones, ha hecho pensar en la obsolescencia del modelo socialista para satisfacer a las necesidades de la humanidad.

La Revolución Bolivariana: "o inventamos o erramos". Claves para leer el proceso de transformación social venezolano

El proceso venezolano de transformación social es ampliamente desconocido en el exterior. Los medios se concentran principalmente en la persona de Chávez ignorando los amplios procesos de cambio y los movimientos emprendidos desde abajo. Las interrogantes que provocan dudas son muchas: ¿Hay realmente un proceso de transformación social en Venezuela? ¿Se está copiando el modelo cubano? ¿Como se puede confiar en Chávez que es un militar? ¿No es Chávez un autoritario? Y la mayoría de los que escriben y opinan lo hacen en base de informaciones que sacan de la prensa burguesa y sin averiguar lo que están repitiendo.

Constitución, dinámica y desafíos de las "vanguardias" en la revolución bolivariana

Uno de los fenómenos más llamativos y alentadores del proceso revolucionario que vive Venezuela es la emergencia y renovación constante de su base social militante. Por base social militante queremos significar la actividad de cientos de miles de jóvenes, mujeres y hombres que a diario realizan acciones sociales y políticas de diversa índole y maneras. De esa masa, decenas de miles se organizan en forma permanente para la actividad política en diversas agrupaciones de la vida económica, social, política y cultural.

El caracter de la ofensiva del capital y su incidencia en la crisis hegemonica de Venezuela

En un artículo publicado en la revista Herramienta, "La tortuosa configuración hegemónica en Venezuela"[1], señalamos que la crisis venezolana era la expresión de la dificultad de constituirse una nueva hegemonía. Advertíamos que el actual proceso al no haber sido resultado de un pacto como otrora lo fuera el de Punto Fijo[2], llevaría en su seno un conjunto de contradicciones determinadas por el carácter de las alianzas que se estaban constituyendo; por la aparición de nuevos actores en la escena política nacional y por el contenido de los cambios que se manifestaban como consecuencia de una ruptura institucional con el pasado.

La tortuosa configuración hegemónica en Venezuela

Resumen

El presente artículo forma parte de un conjunto de reflexiones que hemos venido haciendo en distintos trabajos, foros y congresos internacionales (España 2000, 2002; Estados Unidos y Perú 2001), que han pretendido dar cuenta de la evolución política de Venezuela luego de 1999, con la llegada de Hugo Chávez Frías a la Presidencia de la República. Este nuevo intento busca enmarcar el contexto dentro del cual, en mi opinión, se dan los eventos del 11 de abril de 2002, con el supuesto golpe de Estado. Pido de antemano disculpas por lo que pueda ser una redundancia ante la posibilidad que existan ideas y frases que se repitan.

Del golpe a la insurrección: El chavismo en la encrucijada.

De la noche a la mañana un golpe militar derrocó al presidente Chávez, un gobernante al que Bussines Week había apodado el “huracán del Caribe”. Y de la noche a la mañana un contragolpe militar con apoyo de masas lo devolvió al gobierno. Parecía una chanza de mal gusto. Todo en cuestión de horas.

El vértigo de los hechos que consumó ambos sucesos llevó a las reacciones y conclusiones más diversas, curiosas y, en algunos casos, desopilantes. Y, como siempre en situaciones parecidas, pueden conducir a derrotas amargas a los trabajadores y el pueblo. En ese sentido es acertado el título-concepto de Le Monde Diplomatique, edición argentina, cuando advierte que Latinoamérica debe revisar las “Lecciones desde Venezuela” (mayo 2002).
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