América Latina

La paz de los empresarios. Impunidad y olvido para los financiadores de la guerra contrainsurgente

 
Los paramilitares operaron con el imperativo de ejercer el control territorial a
cualquier costo, imponer violentamente un nuevo orden social y defender la
propiedad privada a sangre y fuego, con el auspicio de militares y ganaderos.
Tribunal Especial de Medellín, citado en “Justicia investiga 12.000
empresarios que financiaron a paramilitares” (El Tiempo, 15 de mayo de 2015).
 
Tras la firma del acuerdo entre el gobierno de Juan Manuel Santos y las FARC-EP va quedando en evidencia el verdadero sentido de lo que el bloque de poder contrainsurgente (en el que los “empresarios”, vaporoso nombre en el que se encuentran, entre otros, industriales, comerciantes, ganaderos, exportadores, terratenientes y firmas transnacionales) entiende por paz y por fin del conflicto armado. Para esos “hombres de bien” que serían los empresarios, como los denomina cierta jerga periodística, la paz quiere decir simplemente que se desmovilice la insurgencia, se le juzgue por haber ejercido el derecho a la rebelión y no pase nada más. Esto significa que el país sea como siempre ha sido, antidemocrático, desigual e injusto, que no haya ninguna reforma y ellos, los empresarios –los verdaderos dueños de Colombia– sigan tranquilamente con sus negocios, acumulando capital y obteniendo jugosas ganancias (como lo hace a sus anchas el capital financiero y los grandes cacaos, como Luis Carlos Sarmiento Angulo, Carlos Ardila Lulle, o Alejandro Santo Domingo), sin interesar los métodos violentos que muchos de ellos han utilizado para conseguirlas. Para estar tranquilos, esos empresarios exigen que ni siquiera se pretendan establecer los mecanismos que muchas empresas utilizaron para apoyar y financiar a grupos paramilitares, cuyas acciones causaron miles de muertos, torturados y desaparecidos en todo el país, violencia de la cual finalmente ellos se lucraron para ampliar sus propiedades y riquezas.

Los tratados de libre comercio

 
El desarrollo de la crisis del capitalismo ha llevado a la aplicación de políticas neoliberales, tanto en los EE.UU. como en Europa que convergen en un llamado a la competitividad, que incluye un intento de reducir aún más el “costo del trabajo”. Los sectores más concentrados continúan actuando en estrecha colaboración, pero se encuentran atravesados por grandes rivalidades que se reflejan en una de las contradicciones del sistema es decir, la existente entre la producción transnacional y las relaciones productivas de tipo territorial, sin que hasta ahora surja un nuevo modelo de acumulación que permita a las clases dominantes superar este largo período de crisis. Los proyectos de tratados de libre comercio se inscriben dentro de esta problemática, en un intento por recomponer la tasa de ganancia y la acumulación de capital, si bien todo lo realizado hasta ahora no ha salvado el modo de producción capitalista de la crisis.

El Estado en el debate latinoamericano sobre el subdesarrollo y la dependencia: un enfoque crítico

 
Resumen
En este ensayo estudiaremos, bajo una perspectiva de análisis crítico, y desde el punto de vista del papel crucial del Estado en la reproducción social capitalista, los términos del debate latinoamericano que sobre el subdesarrollo y la dependencia tuvo lugar en los años sesentas y setentas del siglo XX. Se expondrán las principales contribuciones al mismo, dejando de lado la discusión sobre el subdesarrollo que tuvo lugar en las ciencias sociales “oficiales”, con la única excepción de la “escuela” de la CEPAL (Comisión Económica de las Naciones Unidas para América Latina y El Caribe). Nos centraremos en los principales aportes del pensamiento crítico latinoamericano que se reclama de izquierda, los cuales a lo largo del debate se polarizaron en dos posiciones extremas: los llamados “exogenistas” versus los denominados “endogenistas”. Para los primeros, las causas del subdesarrollo latinoamericano son fundamentalmente de origen externo, lo que ha llevado a la región a una situación de dependencia estructural respecto de los países dominantes centrales en la economía mundial. Para los segundos, el subdesarrollo tiene su origen en causas internas a los propios países periféricos latinoamericanos, derivadas de sus propias contradicciones, las cuales obedecen a su malformación congénita en tanto que economías capitalistas subdesarrolladas.

La era de las rebeliones, de las contrarrevoluciones y del nuevo estado de excepción

 
Una necesaria nota de advertencia
 
Hace más de cinco décadas atrás, una dictadura militar iniciada en 1964 torturó, encarceló y mató jóvenes y adultos, niños y niñas, hombres y mujeres en Brasil. Y, con intensidad aún más desconocida, hizo lo mismo en Chile, Argentina, sin dejar afuera a Uruguay, de entre tantos otros países de América Latina.
El inventario de esta era de genocidios lo podemos constatar con los resultados de las investigaciones realizadas en Brasil, en Chile y todavía con más intensidad en la Argentina: un nivel pavoroso de torturas, descubrimiento casi interminable de cadáveres, eliminación de cuerpos torturados, asesinados y destrozados, todo para poder esconder la masacre de aquellos que lucharon contra las dictaduras militares.
Recuerdo como si fuese hoy, en mi primer viaje a Argentina, ese país tan emblemático de nuestra América Latina, que cuando llegué en una mañana soleada a La Plata, a mediados de la década de 1970, con el florecer de la primavera, la primera imagen que a mí vino fue la de un cementerio político. Las flores escondían el horror de la juventud asesinada por la dictadura militar argentina.
En Brasil, incluso frente a esas evidencias terribles, todavía escuchamos a celebrantes y lacayos de la dictadura militar, pro-fascistas y fascistas, defendiendo el horror, pidiendo la vuelta de los militares. La mentira fue de tal envergadura que la dictadura militar de 1964, esa contrarrevolución burguesa dictatorial y autocrática, para recordar a Florestan Fernandes (Fernandes, 1975), se autodenominó como “revolución”, como también nos recordó Caio Prado Jr. (Prado Jr., 1966). La mentira comenzó desde el inicio, cuando el golpe militar escogió como fecha de origen el 31 de marzo, fraguando la facticidad histórica, ya que el golpe militar ocurrió de hecho el 1° de abril, el día de la mentira.

Ante la Guerra capitalista, rebeldía y construir autonomía

 

En el marco abierto con la iniciativa política de los capitalistas en los últimos quince años, con la que se escala de manera intensiva el despojo y privatización de la tierra, cultura, historia, naturaleza toda, los energéticos, la educación, la seguridad social y laboral, la salud y de la seguridad pública, se evidencian innovaciones en la estrategia de contrainsurgencia, que tienden a inhibir y desarticular la insubordinación antes de que se desborde.
Problematizar esta situación es una exigencia ético política y se puede hacer desde varios ángulos de mirada, pero la perspectiva que aquí interesa es reconocer que el Estado, vía las ONGS y los partidos progresistas, han implementado nuevos mecanismos para la asimilación y alienación, así como la lógica y racionalidad de las formas de hacer que facilitan la fragmentación, la cooptación y el control, que cada vez más se enfocan a intervenir en el seno de los propios procesos de los sujetos de la resistencia contra el despojo y la dominación capitalista.

El PRO y la derecha latinoamericana

 

 
Una serie de resultados electorales favorables a las fuerzas políticas de la derecha latinoamericana, para muchos imprevisible, ha torcido una tendencia que por más de una década se visualizaba equívocamente como una trayectoria lineal ascendente que dejaba atrás el tiempo del neoliberalismo económico y su hegemonía cultural.
No todo lo que se considera post-neoliberal, necesariamente, debe sumarse al universo de lo popular, aunque en sus gobiernos participen elementos progresistas e incluso de izquierda.  Del mismo modo existe una derecha que se tuvo que desprender obligadamente de varias de las recetas que llevaron al colapso de las políticas económicas y sociales de cuño neoliberal. Ante el default era necesario recomponer el mercado para generar recursos y poder afrontar los pagos externos y garantizar la gobernabilidad.

Argentina, Brasil, México entran en la tormenta. ¿Quo vadis América Latina?

Autor(es)

 
A partir del 2003 y  hasta el 2012, se abre un nuevo período en América Latina. El crecimiento es mayor que durante la década precedente (ver Anexo 2), los “fundamentales” (saldos de la balanza comercial y el presupuesto, reservas internacionales, desocupación, empleos formales, inflación) en general mejoran, los planes sociales son más o menos importantes según los países,  la pobreza retrocede y las desigualdades de ingresos parecen disminuir. Gracias a tasas de crecimiento superiores a las de los países avanzados, el ingreso per cápita de la mayoría de los países latinoamericanos se aproxima al de los Estados Unidos, aunque a un ritmo relativamente lento en comparación con el de los países asiáticos.

Conflictos socioambientales: la contracara del desarrollo en América Latina

1.      Neoextractivismo y conflictos socioambientales

 
El recrudecimiento de los conflictos socioambientales en América Latina en los últimos años, se asocia a la profundización de estilos de desarrollo neoextractivistas que bajo un discurso basado en la prosperidad material, el acceso al empleo y la mejora de la calidad de vida de vastos sectores de la población, promueven el desarrollo de actividades productivas extractivas las cuales no sólo están generando preocupantes impactos ambientales, sanitarios, culturales y económicos en las poblaciones que son objeto de estos emprendimientos, sino que, a su vez, resignifican las lógicas de acumulación, desposesión, exclusión y colonialismo que signaron la historia de la región desde la época colonial.

Repensando Venezuela

 
 
Para formular un diagnóstico del proceso bolivariano nos despojamos de toda pretensión de hacerlo derivando conclusiones de textos escritos en otras sociedades y momentos históricos. Tratamos de analizar una situación compleja en su particularidad utilizando las herramientas teóricas disponibles pero eludiendo la copia o la repetición de frases hechas en otros contextos.
Abordaremos cinco cuestiones: a) ¿Cuál era el proceso político previo a la asunción del gobierno por Chávez y cuál era el poder popular acumulado para sustentar los futuros cambios?; b) ¿Cuál era la matriz productiva que habían construido las clases en el país (consolidada con los gobiernos de la IV República) que condiciona al proceso bolivariano?; c) ¿En qué mundo está inserto el proceso bolivariano?; d) ¿Cómo se conjugan los distintos factores en la actual coyuntura?; e) ¿Cuáles son los límites estructurales y cuales las iniciativas que podrían modificarlos?
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