Zangaro, Marcela B.

Estudió en la Universidad de Buenos Aires (UBA), donde se recibió de Profesora en Filosofía. Obtuvo su título de Doctora en Ciencias Sociales en la Universidad Nacional de Quilmes (UNQ). Su formación incluye, también, el Programa de Actualización en el Campo de la Subjetividad, que se dicta en la Facultad de Psicología de la UBA. Trabaja como investigadora en la Universidad Nacional de Quilmes y como docente en las universidades UADE y CAECE. Ha publicado diversos artículos en torno a la relación entre subjetividad y trabajo, tema central de sus investigaciones. Colaboradora activa de Herramienta. Dirección de correo electrónico: mzangaro@yahoo.com.ar

Trabajo y dominación: reflexiones sobre el poder

 
 
Para nosotros, reflexionar acerca del trabajo y la dominación implica una obligación y un desafío. La obligación consiste en no perder de vista que, para hacerlo, se debe considerar el poder como un factor de análisis fundamental. La manera en la que entendamos el poder definirá un abordaje particular de esa relación entre trabajo y dominación. El desafío, por su parte, es resultado de aceptar esa obligación: nuestra reflexión debe ser capaz de ser sensible a las variaciones del ejercicio del poder en el trabajo, aunque este parezca no sufrir modificaciones. En las próximas páginas acercaremos algunas de nuestras ideas respecto de estas dos cuestiones.

Movimientos asamblearios y empresas mineras: la lucha en torno a la megaminería. Entrevista a Sergio Onofrio

 

Mendoza, provincia argentina de la región cuyana, es un territorio mayoritariamente conformado por zonas montañosas y áreas de planicie. Sus características secas y áridas son producto de la escasa cantidad de lluvias, que ronda los doscientos milímetros anuales, son estacionales y se producen predominantemente en el verano. La porción del territorio en la que se realiza la mayoría de las actividades se limita a un 3% del total, y allí se concentra al 90% de la población. Este espacio se abastece del agua que proporcionan tres oasis: la cuenca Norte, conformada por los ríos Mendoza y Tunuyán inferior; la cuenca Centro, alimentada por el Río Tunuyán superior y la cuenca Sur, que es abastecida por los ríos Diamante y Atuel. Estos oasis recorren la provincia de oeste a este y resultan del deshielo de las nieves acumuladas en la cordillera y del aporte de los glaciares. De ahí la importancia del agua en Mendoza: el agua es vida, la historia de Mendoza que va desde las comunidades originarias Huarpes hasta nuestros tiempos se encuentra íntimamente relacionada con este bien natural. Quien lo ponga en riesgo va a encontrar la resistencia de los pueblos porque en Mendoza “el agua vale más que el oro”.[1]
Allí nos encontramos con Sergio Onofrio, sociólogo nacido en Buenos Aires y que hace veintiséis años decidió radicarse en Mendoza. Militante comprometido y activo participante de la Asamblea Popular del Agua que a su vez integra la Unión de Asambleas Ciudadanas[2], nos concedió una extensa entrevista en la que hablamos de la preocupación que tienen los habitantes de la provincia por las consecuencias nocivas derivadas tanto de los proyectos megamineros que se están llevando a cabo desde hace unos años como de otros, que están tratando de implementarse en la actualidad. Conversamos también acerca de las formas de organización que, fuera de los cánones partidarios habituales y recuperando las prácticas asamblearias surgidas en el país en el 2001, generaron los vecinos para decidir y llevar adelante la lucha por el futuro que quieren. Acompañamos la información obtenida en la entrevista con numerosos links en los que se puede ver de qué estuvimos hablando. Y es suficiente ingresar en Google o Youtube los términos que a modo de palabras clave se repiten insistentemente durante la charla: megaminería, San Jorge, potasio, agua pura, etcétera, para ampliar la percepción de estas experiencias.
El texto que presentamos en este número de Herramienta y que da cuenta sólo de una parte de la conversación mantenida en ese encuentro resultó del trabajo conjunto con Sergio y contó con la colaboración de Laura Álvarez, especialista en el tema de la megaminería. El 12 de mayo próximo pasado mientras le estábamos dando los últimos retoques, se produjo en el acceso a Tinogasta, exactamente en la ruta nacional 60, una nueva represión a militantes[3] de los movimientos que se oponen a los emprendimientos extractivistas.

 

La revolución contra el trabajo. Entrevista a John Holloway

 

Introducción
 
Podrían decirse muchas cosas acerca de los libros de John Holloway. Pero si hay algo que no puede dejar de decirse de ellos es que dan que hablar. Y si bien es cierto que sus trabajos vienen publicándose desde hace bastante tiempo (desde la década de los ´70 en inglés y desde la de los ´80 en español y en varios otros idiomas –véase al respecto la larga lista detallada en su página web: www.johnholloway.com.mx- ), no menos cierto es que dos de sus últimas obras: Cambiar el mundo sin tomar el poder y Agrietar el capitalismo. El hacer contra el trabajo (ambas publicadas por ediciones Herramienta en 2002 y en 2011 respectivamente), han suscitado encendidos debates.
 
Quienes hemos tenido la oportunidad de entablar un contacto cara a cara con Holloway o participar en la cocina de su escritura (como fuera el caso, por ejemplo, de un seminario intensivo de posgrado realizado en la Universidad de Rosario en el que se discutió un versión preliminar de Cambiar el mundo…), podemos dar fe de que algo con lo que este autor se siente cómodo es con el debate y con la crítica. Lejos de pretender establecer escuela (o de fundar iglesia), para Holloway lo esencial es el hacer: hacer que no implica institución sino movimiento, hacer que implica revolución de lo dado, generación de otra realidad posible, hacer que implica diálogo. Un hacer juntos a partir de la discusión, por ejemplo, de sus trabajos.
 
Muchos de los diálogos entablados a partir de Cambiar el mundo han tenido eco en Agrietar. En este último podemos encontrar respuestas a inquietudes surgidas en diferentes ámbitos a partir de aquel texto. Pero a pesar de esto, sería erróneo considerar que esta última producción viene a cerrar las brechas abiertas en 2002 y a constituir un todo completo y acabado. Más bien, haciendo honor a su título, Agrietar abre nuevos frentes de debate, da lugar a nuevos intersticios. Son esos intersticios los que están en el origen de las preguntas que componen la entrevista que mantuvimos con Holloway, de manera virtual, en diciembre de 2011 y que reproducimos a continuación.

 

Capitalismo cognitivo, renta, saber y valor en la época posfordista, Carlo Vercellone

Traducción de Vladimiro Verre y Anaïs Roig
Prometeo: Buenos Aires, 2011, 249 págs.
 
Capitalismo cognitivo, renta, saber y valor en la época posfordista nos acerca, por primera vez traducidos al castellano, un conjunto de nueve artículos de Carlo Vercellone (tres de ellos escritos en colaboración con Dider Lebert y Jean Marie Monnier), publicados en diversas revistas extranjeras entre 2004 y 2010. La selección apunta a ofrecer un panorama general de las ideas directrices de una de las corrientes que nutren las aguas del debate en torno a las características (y las posibilidades) de la actual fase de desarrollo del capitalismo: la corriente integrada por intelectuales que, como Moulier Boutang, Lazzarato, Negri y el mismo Vercellone, entre otros, sostiene que el capitalismo se encuentra en una fase que reviste características estructurales diferenciales respecto de la anterior, la del capitalismo industrial. Las diferencias se establecen tanto en la manera en la que se organizan los procesos de trabajo como en las formas de creación de valor, las modalidades de acumulación, de circulación y distribución del saber, en los espacios de sociabilidad y las formas de subjetividad individual y colectiva que se crean a partir de las prácticas modificadas. Si bien  las diferencias aún no tienen carácter generalizado, tal como estos mismos autores sostienen, su presencia da cuenta de una tendencia que va cobrando cada vez más fuerza. En el contexto de estos cambios tendenciales y crecientemente potentes se vuelve necesario considerar las particularidades que hacen hoy a la relación entre capital y trabajo para pensar y proponer otras formas de socialidad distintas de las dadas. Desde nuestro punto de vista el libro de Vercellone, prologado por Pablo Míguez (bajo cuyo cuidado se realizó la edición) y con epílogo de Toni Negri, aporta líneas interesantes para comenzar a pensar tanto lo dado como la forma que puede asumir esa propuesta.

Subjetividad y trabajo Una lectura foucaultiana del management

Marcela B. Zangaro, Ediciones Herramienta, Buenos Aires, Argentina, octubre de 2011, ISBN 978-987-1505-21-0, 216 páginas.

 

 
 
 
 
 
 
 
 
Índice:
Prólogo de Edgardo Castro

Introducción

CAPÍTULO I
1. Subjetividad y trabajo
2. Constituir un sujeto: los modos de subjetivación
2.1. Episteme
2.2. Dispositivo disciplinario
2.3. Tecnologías del yo
3. El management: un modo de subjetivación en la modernidad
4. La consideración de lo discursivo: formaciones discursivas y orden del discurso
5. Reflexiones sobre la propuesta foucaultiana

El management en el cruce de la subjetividad y el trabajo

 

Para cualquier gerente, uno de los mayores desafíos siempre ha sido el de lograr que sus su­bordinados se identifiquen con la organización y consideren los éxitos de la empresa como propios.
 
J. Katzenbach, El orgullo, un activo estratégico
 
Partamos de una definición general, que podría ser fácilmente aceptada: las formas de gestión o management constituyen un conjunto de prácticas por las que el capital organiza la fuerza y el proceso de trabajo a los fines de la acumulación. Esta definición, que aborda el management como un cuerpo de saber acerca del trabajo y de dispositivos de poder sobre los sujetos que trabajan, nos habilita para tratar las formas de gestión en términos de lo que Michel Foucault considera dispositivos de saber y tecnologías de poder: conocimientos que se constituyen socialmente como cuerpos de verdad sobre determinados objetos (en este caso, el trabajo) y prácticas por la que ciertos individuos determinan la conducta de otros imponiéndoles finalidades (producir en condiciones capitalistas). El management puede ser visto, así, como conjunto de prescripciones heteroimpuestas sobre los individuos en situación de trabajo. En esta clave, por ejemplo, sería posible leer la denominada “teoría del control patronal” propuesta por H. Braverman (Braverman, 1974). Algunos autores evaluaron el trabajo de Braverman como un tratamiento parcial de la relación capital-trabajo y de los procesos de gestión en tanto no tenía en cuenta que las acciones de resistencia contra el capital inciden en aquélla (Smith, 1995). En esta línea, V. Smith apunta a consolidar la propuesta de Braverman poniendo sobre la mesa de discusión otros factores relevantes para el abordaje de dicha relación como, por ejemplo, la lucha de clases o el género. Pero podríamos extender a Smith los propios términos de su crítica: su recorte deja algo fuera también al no considerar que la relación capital-trabajo no afecta a los trabajadores sólo como clase o como género, es decir, formando parte de colectivos, sino también como individuos. En el día a día de su relación, el capital opera sobre el trabajador en tanto miembro de una clase y en tanto individuo particular; y el trabajador opera sobre él como individuo y, quizás también, como miembro de una clase. En el contexto de la relación capital-trabajo los sujetos se constituyen, entonces, no sólo en subjetividad colectiva (en la clase obrera, en las trabajadoras o los trabajadores), sino también en individuos, en subjetividades particulares. Desde mi punto de vista, comprender el impacto que tiene el trabajo en la conformación de la subjetividad implica tener en cuenta también ese proceso de constitución de una subjetividad particular. 

El trabajo en debate, Ana C. Dinerstein, Michael Neary (compiladores)

Ediciones Herramienta, 2009, 304 páginas.

 
¿Qué se debate? Acerca de El trabajo en debate
 
Desde hace ya algunas décadas vemos correr ríos de tinta en torno al tema del trabajo. Generalmente las aguas alimentan debates de variado nivel de profundidad, relativos a distintos aspectos del tema en cuestión. De manera muy esquemática podríamos decir que se preocupan por determinar si el trabajo conserva o no un papel central como articulador de las relaciones sociales y de las identidades individuales y colectivas. A la vez, cuestionan si las transformaciones experimentadas en el ejercicio mismo del trabajo implican o no su desplazamiento de la función central de creador de valor. También versan acerca de si, dadas las transformaciones generales experimentadas en las relaciones laborales durante las últimas décadas, el fin del trabajo es actual, inminente o sencillamente inexistente. ¿A cuál de estas corrientes aporta sus aguas El trabajo en debate? Afortunadamente, a ninguna en especial. 
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