Para nosotros el tema del trabajo siempre fue un punto más de discusión, y siempre fue esta intención que lleva a decir: no queremos volver al sistema […]. No puede haber trabajo digno habiendo esa explotación; en todo caso es trabajo que te sirve para cubrir algunas necesidades básicas, y no la realización como ser humano. […] para nosotros es un ensayo, un espacio de experimentación de un nuevo tipo de relación, un espacio donde las relaciones de dominante y dominado se van poniendo en cuestión. […] lo común es que la gente entre sin estar acostumbrada a tomar iniciativas, a actuar sin órdenes, y ahora de repente hay que opinar y tomar la iniciativa. Ésta es otra de las conclusiones que sacamos: la terrible mutilación al ser humano que hace el trabajo capitalista al quitarnos la capacidad de iniciativa. Nos mutila en un aspecto central de nuestra organización que es la creación a través del hacer.
Introducción
El presente trabajo tiene el objetivo de reflexionar en torno a los cambios en la construcción de subjetividad que despliegan los nuevos movimientos sociales a través de la praxis particular del Movimiento Resistir y Vencer 26 de Junio (MRV 26 de Junio). Creemos que su papel constantemente cuestionador abarca una amplia gama de instituciones materiales y simbólicas que condicionan y atraviesan las subjetividades contemporáneas produciendo efectos de "despolitización" y retraimiento respecto de lo público. Frente a este fenómeno subjetivo masificante, los nuevos movimientos sociales centralmente señalan y sostienen el conflicto de clases en el seno de una sociedad paralizada de subjetividades privatizadas. La creación de alternativas a los modos de ser instituidos por el sistema capitalista devela el desarrollo de un pensamiento crítico, la elección por la humanización de la vida y la liberación de la imaginación colectiva hacia el cambio social y la autonomía.