"Con la República se rompía con una tradición histórica, se rompía con los restos del imperio que representaba la monarquía española. Eso es lo que la gente saludaba. ¡La gente estaba tan feliz!".
Éste es el primer recuerdo que destila Wilebaldo Solano de tales acontecimientos. Por aquella época, con tan sólo quince años, Wilebaldo comenzaba a vivir, esperanzado, la revolución en ciernes que estaba protagonizando la sociedad ibérica.