Santella, Agustín

Graduado en Sociología (Universidad de Buenos Aires, UBA) y maestro en Ciencias Sociales (FLACSO Mexico), el autor fue becario y actualmente es asistente de investigación en el Instituto Gino Germani (UBA). Colaboró asiduamente en las revistas Dialektica y Razón y Revolución. Su última publicación, La confrontación de Villa Constitución (Argentina, 1975), IIGG-UBA, marzo 2003.

Workplace conflict. Mobilization and solidarity in Argentina, de Maurizio Atzeni

Palgrave Mcmillan, Londres, 2010, 170 páginas.
 
Este estudio es teórico y empírico a la vez. Primero realiza una discusión con las perspectivas teóricas sobre las luchas de los trabajadores. Luego esta discusión se sostiene con un estudio de casos de conflictos fabriles en la industria automotriz argentina, concretamente en dos plantas ubicadas en el cordón industrial de la ciudad de Córdoba en los años 1990 (ahora Renault y Fiat). Los estudios empíricos extienden el argumento conceptual que afirma la capacidad colectiva de los trabajadores de protestar, movilizarse, organizarse. Diferenciándose de otras teorías, esta capacidad se explica por la inserción social colectiva de los trabajadores en el proceso de la cooperación capitalista antes que por la organización política o las ideologías de “injusticia” que movilizan las dirigencias. “En su conjunto, el enfoque adoptado en este libro rehabilita una visión de la acción colectiva como una expresión de las bases, estructuralmente determinada, del poder de los trabajadores. Mientras que la importancia de los dirigentes, los partidos políticos y organizaciones obreras establecidas en construir y fortalecer la acción obrera son fundamentales para contrapesar la tendencia del capital a crear divisiones entre los trabajadores, las repetidas explosiones espontáneas de la resistencia obrera son testimonio de su poder de auto-organización.” (p. 12). Aunque esta frase reconoce tanto la organización como la espontaneidad, la perspectiva marxista se ancla en la naturaleza del proceso de trabajo “el punto de vista de la auto-organización de los trabajadores que va más allá de los sindicatos como instituciones” (p. 14). El énfasis en la auto-organización ubica a esta investigación en una fuerte tradición marxista en el movimiento obrero que se opone a la centralidad de las dirigencias y las organizaciones burocráticas de los partidos y sindicatos. Esta línea interpretativa es coherente con un relato del papel de la “burocratización sindical” en la historia laboral argentina (1943-2008) que se esboza en el capítulo 3. En este capítulo el autor muestra como en la historia se encuentran los episodios de movilizaciones espontáneas basadas en la auto-actividad de los trabajadores, en conflicto con las dirigencias burocráticas.

La precarización del trabajo en América Latina. Perspectivas del capitalismo global, de Claudia Figari y Giovanni Alves (org.)

Praxis, Brasil, 2009.
 

Las relaciones sociales del trabajo constituyen a las sociedades contemporáneas, no sólo al “capitalismo industrial” o la “sociedad salarial”. Este libro realiza aportes para el estudio del trabajo en sus formas novedosas, con estudios de caso de países latinoamericanos, principalmente Brasil y Argentina, aunque también en Bolivia. Foucault es una herramienta útil de lectura para las transformaciones en curso. En efecto, la cuestión de los dispositivos de poder disciplinario es una de las líneas analíticas que recorren los estudios del libro. En el libro se complementa con el análisis de la explotación capitalista, los mecanismos hegemónicos y las metamorfosis en el metabolismo social del trabajo capitalista. Como una cuarta línea conceptual, se destaca la experiencia objetiva y subjetiva de los trabajadores en estos contextos novedosos. Edward Thompson completa a Foucault, Marx, Gramsci y Antunes. El libro sugiere que su combinación contribuye a una agenda renovada en la sociología del trabajo. Esto conlleva una toma de posición. Los discursos legitimadores son puestos en el banquillo de los acusados. Las ideologías modernizadoras ocultan el poder, la dominación, la explotación. La perspectiva del libro aporta a la resistencia de los trabajadores y a otra concepción social de las relaciones laborales.

«La economía política argentina: poder y clases sociales (1930-2006)», de Mónica Peralta Ramos

Buenos Aires, FCE, 2007, 453 páginas.

El libro constituye una actualización de los trabajos de la autora publicados en Argentina. La obra se extiende en el tiempo y se modifican (aunque conservando algunos núcleos) las versiones previas sobre los años 1930-1970. Precisamente aquí se observan cortes. Si hasta mediados de los setenta se mantiene el anterior análisis económico estadístico construido con firmes categorías marxistas, en la extensión a los análisis posteriores no se continuará midiendo el proceso de acumulación del capital a través de las distinciones de los tipos de plusvalía y las implicancias sobre la estructuración de la clase obrera. Aquí hay un llamativo contraste. Los capítulos hasta los setenta dan lugar a análisis de estas categorías, mientras que los de los noventa presentan un relato económico más coyuntural.

«Sobre los orígenes del sindicalismo revolucionario» de Alejandro Belkin

Buenos Aires, Ediciones del Centro Cultural de la Cooperación, Cuaderno de Trabajo Nº 74, Buenos Aires, 2006, 56 páginas.

Antes del peronismo el movimiento obrero cuenta con una rica y heroica trayectoria de luchas y organizaciones dieron forma a la primera etapa de la clase trabajadora argentina, sin la cual no hubieran sido posibles ni el vínculo especial entre peronismo y clase obrera en nuestro país ni la posterior pujanza de sus alas clasistas. El trabajo de Alejandro Belkin viene a cubrir un punto particular y decisivo de esta trayectoria, el de los primeros pasos de la corriente sindicalista revolucionaria que llegará a ser preponderante en los sindicatos argentinos preperonistas. ¿Cómo surge, a principios del siglo XIX, el sindicalismo revolucionario y que efectos tiene sobre los realineamientos organizativos e ideológicos? El autor lo responde en las dos secciones de su trabajo.

Habermas y la complejidad social

Tanto en las recientes reflexiones de Habermas sobre el derecho, como en las que hiciera sobre esfera pública, la cuestión de la complejidad social impuso las condiciones de su actualización. ¿Qué es el derecho y cómo conservar su pretensión de validez? En primer lugar, Habermas critica la insuficiencia en que incurre aquella sociología del derecho que lo concibe como sistema autopoiético de la sociedad compleja (Luhmann). Para Habermas, esta teoría funcionalista no puede dar cuenta del derecho como categoría de mediación social, ni cómo ámbito de validez o normatividad. Si la complejidad surge como diferenciación funcional de los subsistemas y, además, es vista como suponiendo un definitivo un descentramiento de lo social, ¿qué teoría de la acción explica la integración social? Intentaremos mostrar a lo largo de este ensayo que en Habermas estas dos preocupaciones remiten a lo que en la sociedad moderna - aún no vista desde la "complejidad" - era la "idea de conjunto" o de unidad provista por las imágenes de totalidad, o sociedad como todo.

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