Roux, Rhina

Politóloga y profesora-investigadora en la Universidad Autónoma Metropolitana, Xochimilco (México). Ha publicado en Herramienta 40 (marzo de 2009) el artículo “Capitales, tecnologías y mundos de la vida. El despojo de los cuatro elementos”, escrito en colaboración con Adolfo Gilly.

México: territorio sin ley

Autor(es)

 

La revolución mexicana interrumpió un ciclo secular de despojo de tierras comunales, y forzó la incorporación, en el orden constitucional, de dos principios heredados de la tradición de derecho público de la monarquía española que serían constitutivos de la relación estatal mexicana y fundamento de la legitimidad de sus élites dirigentes: el derecho de las comunidades agrarias al usufructo de la tierra (bajo la forma del ejido) y el dominio primigenio de los bienes naturales comprendidos en el territorio nacional como patrimonio público.

Capitales, tecnologías y mundos de la vida. El despojo de los cuatro elementos

Resumen

Este ensayo propone una reflexión sobre el presente cambio de época, visto como una nueva configuración mundial de la relación de capital en sus fundamentos y tendencias, y en particular en la relación fundante entre trabajo objetivado y trabajo vivo. Aborda esta mutación desde el mirador de la historia antes que desde los ciclos y las coyunturas de la economía. En esta perspectiva analítica, la crisis financiera global y el presente desorden en la relación entre capitales aparecen como partes necesarias de violentos procesos de expansión global de la relación de capital y de crisis y reestructuración de la dominación, en donde se gestan nuevos equilibrios y confrontaciones. Esta reflexión ubica el epicentro de estos procesos no sólo en su aspecto aparencial -pero no menos real- de aguda lucha entre diversos capitales, sino sobre todo en su relación de confrontación/resistencia y oposición con el trabajo vivo bajo todas sus formas presentes. Este es uno de los hilos conductores del escrito.

Dominación, insubordinación y política

Autor(es)

"El acto de “intervención” política propiamente dicho no es solo algo que da resultado dentro del marco de las relaciones existentes, sino algo que cambia el marco mismo que determina el funcionamiento de las cosas. La política es el arte de lo imposible, ya que cambia los parámetros mismos de lo que se considera “posible” en la constelación existente."

Slavoj Zizek, El espinoso sujeto. El centro ausente de la ontología política.

1.

El trabajo intelectual de John Holloway se ha inscrito, desde hace más de tres décadas, en la tradición del marxismo crítico: una tradición de pensamiento que partiendo de las categorías y del método crítico de análisis de Marx, se ha esforzado por pensar la dominación y la insubordinación partiendo de la comprensión del capital como una forma de relacionalidad social y, por tanto, incorporando en la reflexión las dimensiones de la subjetividad, el Estado y la política.

Marx y la cuestión del despojo. Claves teóricas para iluminar un cambio de época

Autor(es)


Despojar. (Del latín despoliāre). Privar a alguien de lo que goza y tiene, desposeerlo de ello con violencia.

Diccionario de la Real Academia de la Lengua Española.

En el verano de 1850, en suelo londinense, Marx emprendió un monumental proyecto de investigación teórica al que dedicaría el resto de su vida: la llamada crítica de la economía política. Se trataba, según los diversos planes de investigación proyectados, de un ambicioso proyecto de análisis teórico de la sociedad moderna cuya exposición ordenada comprendería seis libros: capital, renta de la tierra, trabajo asalariado, Estado, comercio internacional y mercado mundial.[1] La inquietud intelectual y los resortes morales de esa empresa teórica venían de lejos: desde aquellos días en que el joven Marx, indignado, escribía sus artículos periodísticos defendiendo el derecho consuetudinario de los campesinos pobres del Mosela, habituados a recolectar para su uso la leña seca de los bosques, frente a la promulgación de una ley que castigaba como "robo" esas costumbres. En aquellos años había arrancado un itinerario político-intelectual en el que, persiguiendo las huellas que le permitieran descifrar la naturaleza del poder estatal, Marx había transitado de la crítica a la filosofía política de Hegel y del problema del Estado al tema de la "sociedad civil" y a los terrenos de la economía clásica.

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