Piva, Adrián

Sociólogo, especialista en Ciencias Sociales del Trabajo de la Universidad de Buenos Aires (UBA). Docente e investigador, CONICET/UBA/UNQ

Trabajo y producción: ¿categorías históricas o fundamentos universales de una filosofía de la historia?

Autor(es)

 
 
Introducción
 
Entre los tantos debates que se han suscitado en el campo de la teoría marxista hay dos que parecen poner en cuestión sus propios fundamentos. El primero, más reciente, es el debate en torno al carácter histórico (capitalista) o transhistórico (aplicable a todas la épocas y sociedades) de la categoría “trabajo”.[1] En este debate, sin embargo, muchas veces aparecen mezclados problemas que, si bien se encuentran entrelazados, deben distinguirse: a) la cuestión del carácter histórico de la dualidad trabajo concreto/trabajo abstracto y, por lo tanto, del alcance temporal y espacial de su aplicación; b) el problema del lugar del trabajo en diferentes sociedades y épocas históricas; c) el problema del trabajo como objeto, es decir, en qué medida la designación de un conjunto de actividades como trabajo es extensible a sociedades diferentes de la capitalista. El segundo debate es el referido a la validez de la denominada “determinación de lo económico en última instancia”. Es decir: a) ¿es un principio metodológico válido, aun para la sociedad capitalista, aquel según el cual las contradicciones situadas en el nivel de las relaciones sociales de producción –las que entablan los hombres para producir y reproducir sus condiciones materiales de existencia (producción y distribución de los valores de uso mediante los que satisfacen sus necesidades)– son determinantes de la estructura y dinámica de la sociedad en su conjunto?; y b) incluso siendo cierto para la sociedad capitalista, ¿es un principio válido para cualquier sociedad y época histórica? Si bien se trata de dos debates diferentes, se encuentran entrelazados por la centralidad explicativa de la producción material en la teoría marxista.[2] Aquí intentaremos unas breves reflexiones sobre la relación entre ambos problemas.

Elecciones del 28 de junio de 2009: el giro a la derecha en el ciclo político abierto por las jornadas de diciembre de 2001.

Es ya un lugar común vincular el resultado de las elecciones del domingo 28 de junio con el conflicto entre el gobierno y el conjunto de la burguesía agraria iniciado el 11 de marzo de 2008. Pero, ¿cuál es el sentido profundo de ese nexo? Y, ¿cuál su relación con el ciclo político abierto por las jornadas de diciembre de 2001? En este artículo, intentaremos señalar sólo los principales puntos de lo que, entendemos, constituye un giro a la derecha de las relaciones de fuerza políticas entre las clases y el inicio de un nuevo período de intensificación de la ofensiva del capital contra el trabajo luego de 6 años de atenuación y de tibias concesiones a la clase obrera. 

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