Entendemos que hay un hilo conductor en el pensamiento que James Petras expresa en estas páginas: se trata de su convicción de que la hegemonía cultural conquistada por el imperialismo entre los intelectuales, incluidos los de izquierda, ha impuesto un lenguaje adrede eufemístico que oscurece intencionalmente la comprensión del mundo real. Así, entonces, imperialismo troca en globalización, las nuevas (y crecientes) formas institucionales autoritarias se llaman transiciones democráticas, las nuevas (y antiguas) formas de superexplotación y precarización del trabajo mutan en flexibilización, el desmantelamiento de las conquistas obreras se nombra ajuste. Ese lenguaje ideológicamente trastocado que Petras insiste en desnudar es el que ha inspirado el título del libro. Baloney en inglés significa "tontería". Globaloney, expresión utilizada por el autor en una de sus conferencias, podría traducirse como "globalización de la tontería".
Los editores de Herramienta agradecen la sincera y llana disposición del compañero Petras para la edición del libro y manifiestan su íntimo orgullo por contarlo en nuestra Colección.
Después de los ataques contra el World Trade Center y el Pentágono, los teóricos de la conspiración han prosperado. Si bien en el pasado las teorías conspiratorias tenían su origen en grupos marginales situados más bien en las periferias del poder político, en el caso que actualmente nos ocupa los conspiradores se encuentran en las altas esferas de gobierno, en medios de comunicación que cuentan con las mayores audiencias a nivel mundial, y entre los más respetados académicos.
Las teorías conspiratorias enunciadas desde Los Estados Unidos y Europa se extienden por todo el planeta, y son repetidas por líderes, ilustres personajes religiosos y medios de comunicación por todo Asia, África y América Latina.
La "conspiración", de acuerdo con lo argumentado por sus máximos exponentes en Los Estados Unidos, es la de un entramado de conspiradores secretos islámicos agrupados en torno a un líder fundamentalista, Osama Bin Laden. Según esta teoría, Bin Laden y sus seguidores estarían organizados en torno a una red global terrorista, y se hallarían conspirando para derrocar a los gobiernos occidentales y establecer regímenes islámicos en todo el mundo, comenzando con los ataques sobre el World Trade Center y el Pentágono. Los formuladores de estas teorías contra el fundamentalismo islámico no se basan sobre ninguna evidencia concreta.
La temática de hoy, democracia y capitalismo, puede presentarse como interrogante: ¿estamos en una transición democrática o vamos hacia un neoautoritaritarismo Esa es la primera pregunta que quiero plantear. Después quiero discutir sobre la relación entre capitalismo y democracia. Y tercero, quiero vincular todos estos debates con el efecto que han tenido sobre la intelectualidad en América Latina, porque yo creo que gran parte del giro hacia el centro, centroderecha de la intelectualidad, está profundamente vinculado con las actividades, discursos y escritos sobre la temática de las llamadas transiciones y el sentido que tienen la democracia y el autoritarismo. Vamos finalizar, entonces, con esta cuestión de la intelectualidad, de las fuerzas y debates que están influyendo sobre su trayectoria.
Dos de los principios fundamentales en la transición democrática en América Latina han sido la alternancia –es decir, la posibilidad de que los partidos de oposición accedan al gobierno— y la existencia de ciertas reglas de juego que suponen la imposibilidad de que los regímenes gobernantes utilicen los recursos del Estado para perpetuarse en el poder.
El Movimiento de Trabajadores Sin Tierra brasileño (Movimiento Rural Sem Terra), fundado hace una década, es el movimiento social rural más dinámico de América Latina. Sus actividades abarcan a más de medio millón de trabajadores rurales, incluyendo miembros de cooperativas, ocupantes ilegales de tierras, y afiliados rurales en un territorio que abarcaría la mayor parte del territorio de los Estados Unidos. El MST comenzó como un movimiento estrechamente ligado a la Pastoral Rural, de la Iglesia Católica, orientada hacia la provisión de servicios sociales y a facilitar la organización entre los pobres del campo.