Quisiera empezar por un párrafo final de uno de los capítulos del libro: "No quiero terminar sin llamar a apoyar a todos estos movimientos, o sea, las FARC, el Movimiento de los Sin Tierra (MST) de Brasil, los zapatistas, en esta gran lucha antiimperialista y anticapitalista que tiene posibilidades de ser ganada". La esperanza -de un luchador infatigable como Petras- contagia alegría, pasión, admiración y respeto por las formas insurreccionales "sociales" a inventar que construyen en Latinoamérica la utopía de un nuevo modelo de socialismo. Por fuera de los partidos políticos tradicionales de izquierda. El nuevo socialismo será alegre o no será.
Los condenados de la tierra. Pedro Orce, un personaje de la última novela de José Saramago La balsa de piedra, percibía que la tierra temblaba ante sus pies. Sentía una especie de murmullo que le producía un suave cosquilleo en la planta de sus pies. Sólo Orce sentía ese murmullo mientras la Península Ibérica se iba lentamente desprendiendo de Europa, que a través de una grieta abierta a lo largo de los Pirineos se producía la separación del continente europeo de la península, transformándola en una gran isla flotante... Camino de una utopía nueva, decía Saramago.