Mészáros, István

(Budapest, Hungría, 1930) Doctor en Filosofía. Fue alumno de Lukács antes de que el régimen estalinista húngaro desatara sobre éste una violenta polémica que causó su retiro. Mészáros, no obstante, continuó reconociéndose como su discípulo aun durante la época más difícil de la dictadura. Es uno de los más importantes intelectuales marxistas en la actualidad. Reside en Inglaterra, es profesor emérito en la Universidad de Sussex donde actualmente vive. Es autor de Más allá del capital (Beyond Capital, Merlin Press, Londres, 1995. Vadell, Caracas 2001. Boitempo, San Pablo, 2002) y El siglo XXI ¿socialismo o barbarie? (Buenos Aires, Ediciones Herramienta, 2003). Entre sus otros libros publicados se destacan Marx's Theory of Alienation(1970), The Work of Sartre: Search for Freedom (1979), Philosophy, Ideology and Social Science (1986), The Power of Ideology (1989). Premio Libertador, Venezuela, 2009. Integrante del Consejo asesor de Revista Herramienta.

LA CRISIS ESTRUCTURAL NECESITA DE UNA TRANSFORMACIÓN ESTRUCTURAL

Cuando se enfatiza la necesidad de una transformación estructural radical debe quedar claro desde el principio que ello no es un llamado a una Utopíano realizable. Al contrario, la característica distintiva primaria de las utopías modernas era precisamente la proyección de que la mejoría pretendida en las condiciones de vida de los trabajadores podía ser alcanzada en el ámbito de la base estructural existente de las sociedades criticadas. Así, Robert Owen de New Lanark, por ejemplo, que tenía una sociedad comercial básicamente insustentable con el filósofo liberal utilitarista Jeremy Bentham, intentó con ese espíritu la realización general de sus esclarecidas reformas sociales y educacionales. Ella pedía lo imposible. Como también sabemos, el altisonante principio moral “utilitarista” “el mayor bien para el mayor número” se redujo a la nada desde su defensa por Bentham. El problema para nosotros es que, sin una evaluación adecuada de la naturaleza de la crisis económica y social de nuestros días –que ya no puede ser negada por los defensores del orden capitalista, aun cuando ellos rechazan la necesidad de una transformación mayor–, la probabilidad de éxito a este respecto es insignificante. El fin del “Welfare State”, en el pequeño número de países privilegiados donde una vez fue instituido, ofrece una lección que nos hace reflexionar sobre ello.

Una crisis estructural del sistema. Entrevista

01/03/09
 
El reconocido filósofo marxista István Mészáros, entrevistado por Judith Orr y Patrick Ward en la Socialist Review de enero de 2009
 

La crisis que se despliega y la relevancia de Marx

(English version) 

(Versão em português)

Algunos de ustedes quizás hayan estado presentes en nuestra reunión en mayo de este año en este edificio, cuando recordé lo que dije a Lucien Goldman en París pocos meses antes del histórico mayo del 68 francés. En contraste con la entonces prevaleciente perspectiva de un “capitalismo organizado”, que se suponía había dejado exitosamente atrás la etapa del “capitalismo de crisis” –una visión notoriamente sostenida por Marcuse y también compartida por mi querido amigo Lucien Goldman- yo insistí en que, comparada con la crisis a la que en realidad nos estamos dirigiendo, “la Gran Crisis Económica de 1929-1933” parecería una “reunión de té parroquial”.

The unfolding crisis and the relevance of Marx

(Versión en español)

(Versão em português)

Some of you may have been present at our meeting in May this year in this building, when I recalled what I said to Lucien Goldman in Paris a few months before the French historic may 1968. In contrast to the then prevailing perspective of "organized capitalism", which was supposed to have successfully left behind the stage of "crisis capitalism" - a view prominently asserted by Marcuse and shared also by my dear friend Lucien Goldman - I insisted that, compared to the crisis we are actually heading for, "the Great World Economic Crisis of 1829-1933" would look like "the Vicar’s tea party".

In the last few weeks you had a foretaste of what I had in mind. But no more than a foretaste, because the structural crisis of the capital system as a whole, which we are experiencing in our time on an epochal scale, is bound to get considerably worse. It will become in due course much deeper, in the sense of invading not only the world of more or less parasitic global finance but every single domain of our social, economic and cultural life.

The obvious question we must now address concerns the nature of the globally unfolding crisis and the conditions required for its feasible re­solution.

El siglo xxi ¿socialismo o barbarie?. Presentación

Si Más allá de El Capital es la obra más importante de István Mészáros -casi sin paralelo por la envergadura y densidad con que, en este tránsito del siglo XX al XXI, el autor ha analizado y demolido algunas de las relaciones esenciales del capital de nuestros días-, su corolario político de combate es esta pequeña obra que ahora publica Ediciones Herramienta con el título El siglo XXI: ¿socialismo o barbarie?

Contra la falacia del fin del imperialismo en la era de los imperios, Mészáros hace una crítica actualizada, valiente y áspera, que muestra la conformación agresiva de los Estados Unidos en esta fase de profunda destrucción del medio ambiente, precarización del trabajo, masacre de los pueblos, pérdida de los sentidos y significados humanos y sociales. Es en este marco que los EE.UU. vienen imponiendo al mundo una política destructiva en su expresión (casi) límite.

Escrito antes de los hechos del 11 de septiembre, el libro (también publicado en EE.UU., Italia, la India y Brasil) tuvo un sentido claramente premonitorio: lo que ocurrió en aquella fecha fatídica, así como sus consecuencias, no son, según el autor, una aventura política y militar del "gran poder", sino la más evidente manifestación de la crisis estructural del capital, su carácter insoluble y su maraña de contradicciones. Se trata de una tesis que Mészáros viene defendiendo desde, por lo menos, los primeros años de la década del '70, cuando se originó la crisis estructural del capital, y cuando el autor se volcó a la elaboración inicial de Más allá de El Capital.

En la presente obra se podrán encontrar indicaciones y pistas desafiantes sobre los nuevos significados del imperialismo hegemónico global y la virulencia de los EE.UU., el fracaso de la política grotescamente llamada "modernización del Tercer Mundo", el papel de China y Japón en el mundo actual y la condición degradada del subimperialismo británico (tan arrogante como servil), así como los desafíos y contemporaneidad de la alternativa socialista.

John Bellamy Foster ha dicho recientemente en Monthly Review , en contraposición a la tesis del imperio sin centro , que el lector encontrará en este texto "una interpretación por completo diferente, que considera al imperialismo de los EE.UU. como factor central en la crisis terrorista". Un terrorismo que tiene muchas dimensiones y consecuencias, tal como se puede desprender de las palabras de István Mészáros: "tal vez la más seria de las actuales tendencias de dominación económica y cultural sea la forma voraz y terriblemente delictiva en que los Estados Unidos se apoderan de los recursos de energía y de materias primas del mundo: el 25 por ciento de las mismas para sólo el 4 por ciento de la población mundial, con un daño inmenso y creciente para las condiciones ambientales de supervivencia humana. Dentro del mismo espíritu, los EE.UU. continúan el proceso de sabotaje activo de todos los esfuerzos internacionales que buscan alguna forma de control que limite y reduzca en alguna medida la actual tendencia catastrófica de daño ambiental, que ya no puede seguir siendo negada ni aun por los más empedernidos apologistas del sistema".

¿Será capaz el siglo XXI de cerrar el paso a tanto descalabro?

Ricardo Antunes

A crise em desdobramento e a relevância de Marx

(Versión en español) 

(English version)

Alguns de vocês talvez tenham estado presentes na nossa reunião de Maio deste ano neste edifício, quando recordei o que havia dito a Lucien Goldman, em Paris, poucos meses antes do histórico Maio de 1968 francês. Em contraste com a perspectiva então prevalecente do "capitalismo organizado", que se supunha ter deixado para trás com êxito o estágio da "crise do capitalismo" - uma visão fortemente asseverada por Marcuse e nessa época também partilhada pelo meu querido amigo Lucien Goldman - insisti no facto de que, em comparação com a crise em que estamos realmente a entrar, "a Grande Crise Económica Mundial de 1929-1933" se parecer com "uma festa no salão de chá do vigário".

Nas últimas semanas vocês tiveram uma antevisão do que eu tinha em mente. Mas apenas uma antevisão, porque a crise estrutural do sistema do capital como um todo, a qual estamos a experimentar na nossa época numa escala de era, está destinada a ficar consideravelmente pior. Ela tornar-se-á na devida altura muito mais profunda, no sentido de invadir não apenas o mundo das finanças globais mais ou menos parasitárias como todos os domínios da nossa vida social, económica e cultural.

A questão óbvia que devemos agora tratar refere-se à natureza da crise global em desdobramento e as condições necessárias para a sua solução factível.

El socialismo en el siglo XXI (Segunda parte de "La única economía viable")

(Ver primera parte, "La única economía viable")

El capital no admite correcciones parciales

No es posible introducir en la estructura operativa del capital ni siquiera correcciones parciales, si éstas son genuinamente orientadas hacia la cualidad. Porque las únicas cualidades relevantes en este sentido no son determinadas características físicas abstractas sino cualidades humanamente significativas inseparables de las necesidades. Y como ya subrayamos, tales cualidades son siempre específicas, en correspondencia con necesidades humanas particulares claramente identificables, tanto de los individuos mismos como de sus relaciones sociales históricamente cambiantes. Por lo tanto constituyen, en su especificidad multilateral, un conjunto coherente y definido de determinaciones sistémicas, con sus propios límites sistémicos inviolables. Y es precisamente la existencia de esos límites sistémicos -para nada abstractos- lo que imposibilita la transferencia de algunas determinaciónes operativas y principios orientativos significativos desde un previsto orden social metabólico alternativo hacia el seno del sistema del capital. Ambos sistemas se excluyen radicalmente entre sí.

La única economía viable (primera parte)

Introducción

Alguna vez el modo de producción capitalista representó un gran avance sobre todos los otros modos precedentes, a pesar de lo problemático y en definitiva destructivo que este avance histórico terminaría -y debía terminar- siendo. Al romper la muy antigua pero limitativa relación directa entre uso humano y producción para reemplazarla por la relación mercantil, el capital abrió ocultas posibilidades de expansión aparentemente irresistibles para las cuales -desde el punto de vista del sistema del capital y de sus personificaciones- no existirían límites concebibles. Pues la paradójica y en definitiva bastante endeble determinación intrínseca del sistema productivo del capital es que sus productos mercantilizados son para su poseedor no-valores de uso y valores de uso para los no poseedores. He aquí porqué unos y otros tienen que darse constantemente la mano. Este apretón de manos forma el cambio, el cual versa sobre valores que se cruzan y se realizan como tales valores. Por lo tanto las mercancías tienen necesariamente que realizarse como valores antes de poder realizarse como valores de uso. [1]

La teoría económica y la política: más allá del capital

1. La suerte de algunas influyentes teorías económicas

Desearía comenzar con dos casos contrastantes, que ilustran la suerte –no muy afortunada– de algunas influyentes teorías económicas.

El primer caso se desprende de una cita tomada de un reciente editorial de The Economist de Londres:

Transformaciones dialécticas: teleología, historia y conciencia social.

Interacción social y desarrollo desigual
 
Según Marx, el impacto potencial de la interacción entre la base material y la superestructura puede ser tanto positivo como negativo, desde los estadios tempranos del desarrollo histórico hasta el punto de la historia en que los seres humanos tomen conscientemente el control sobre las fuerzas sociales conflictivas en que están situados. De ahí que también la ideología aparezca en su concepción con connotaciones diametralmente opuestas. Por un lado, se la presenta en su negatividad como una fuerza mistificadora y contraproducente que frena grandemente el desarrollo. Pero, por otro lado, también se la ve como un factor vital positivo –disposición a superar determinadas restricciones y resistencias sociales– sin cuya activa contribución las potencialidades progresivas de una situación histórica dada simplemente no podrían desplegarse.
Distribuir contenido