El objetivo de este trabajo es rastrear los fundamentos del muro que el Estado de Israel erige sobre tierra palestina en la construcción de una memoria colectiva hegemónica por parte del sionismo. Memoria que se ha edificado sobre el olvido y la negación del otro, del palestino, de aquel que mayoritariamente habitaba la región antes de la proclamación del Estado de Israel. Olvido del saqueo, la apropiación de tierras y la expulsión del pueblo palestino.
El estudio de la imposición de esta memoria colectiva hegemónica permite comprender no sólo el sentido de la edificación del muro, sino que también explica la impasibilidad con que los israelíes aceptan -casi sin resistencia- su construcción.
El presente trabajo se centra en el estudio y análisis de los diferentes dispositivos represivos que el Estado guatemalteco diseñó e implementó durante un relativamente corto período, entre 1978 y 1983, cuando los procesos de represión estatal se generalizaron en el país centroamericano, alcanzando niveles de terror masivo, genocidio, etnocidio y ecocidio.
Pasados varios meses de la rebelión masiva en la Argentina de finales del 2001 que dio por tierra con dos gobiernos nacionales, y luego de un relativo regreso a la "normalidad institucional" tras las elecciones presidenciales de abril de este año, no son pocas las voces que se preguntan qué ha sido del grito ¡Que se vayan todos! que resonaba en aquellos días fuertemente a lo largo y a lo ancho de todo el país.
Para algunos analistas el "encauzamiento institucional" y el retrotraerse de las expresiones populares, como las asambleas barriales, las manifestaciones ante la banca, o la ausencia de cacerolazos en las calles estarían expresando que este grito no era más que una consigna rabiosa, pero desesperada e impotente, incapaz por sí misma de dar una respuesta positiva a lo que cuestionaba.