Mascaro Querido, Fabio.

Doctor en Sociología por la UNICAMP, con estancia doctoral en la EHESS (París). Autor del libro Michael Löwy: marxismo e crítica da modernidade (São Paulo: Boitempo/FAPESP, 2016). Actualmente realiza una estancia post-doctoral en Ciencia Política en la USP.

Écologie et libération. Critique de la modernité dans la théologie de la libération, Luis Martínez Andrade

 
París: Van Dieren Éditeur, 2016, 279 p.
 
La liberación entre teología, marxismo y ecología
 
La relación entre los movimientos sociales y/o políticos potencialmente anticapitalistas y las religiones siempre ha sido permeada por la tensión, que surge del ímpetu cada vez más “profano”, sobre todo a partir del siglo XIX, de las tentativas de transformar el mundo y de cambiar la vida. Generalmente concebidos como instrumentos para la lucha y, tal vez para la superación “concreta” y racional del orden establecido, estos movimientos a menudo se esforzaban por desmarcarse ante las elucubraciones “idealistas” que se visualizaban en las utopías religiosas. El marxismo, no por casualidad llamado “materialismo histórico”, constituye quizá el punto más alto de esta “racionalización” del conflicto (de clases) contra la “irracionalidad” capitalista, intentando localizar las condiciones de posibilidad “objetivas” para la superación del sistema, en oposición a las hipóstasis normativas de las utopías (religiosas o no) del pasado.

Progreso, catástrofe y crisis de civilización: resistencia y alternativa ecosocialista en América Latina

 
Marx dice que las revoluciones son la locomotora de la historia mundial. Pero tal vez se trata de algo por completo diferente. Tal vez las revoluciones son el manotazo hacia el freno de emergencia que da el género humano que viaja en ese tren  (Benjamin, 2009: 37).
 
Crisis civilizatoria y alternativa ecosocialista
 

Cuando “la política pasa al frente de la historia”: Gramsci y Benjamin en el pensamiento de Daniel Bensaïd

                                     (versão em português)
 
 
“A todo momento, ustedes suponen otro momento siguiente que no es aquel que acontece: a todo
presente imaginario en que se colocan, imaginan otro futuro que no es aquel que se realizó”

Quando “a política passa a frente da história”: Gramsci e Benjamin no pensamento de Daniel Bensaïd

   
                              (versión en español)                        
 
 
 “A todo momento, vocês supõem um outro momento
seguinte que não aquele que aconteceu: a todo presente
imaginário em que se colocam, imaginam um outro futuro
que não aquele que se realizou” (Paul Valery, “Discurso
sobre a história”, 2007, p.114).
 
Resumo: Recém falecido em Paris, em janeiro de 2010, Daniel Bensaïd é, sem duvida, um dos principais nomes da esquerda intelectual francesa contemporânea. Em toda sua trajetória intelectual e política, o filósofo nascido em Toulouse estabeleceu um amplo espectro de interlocutores. Particularmente nas duas últimas décadas, Bensaïd dedicou-se – apoiando-se nas reflexões de Gramsci e, sobretudo, de Walter Benjamin - à reflexão sobre a política como campo de possibilidades para a reabertura concreta da história. O objetivo deste artigo é exatamente sistematizar, de forma introdutória, as implicações teóricas desta recuperação contemporânea – levada a cabo por Bensaïd - das reflexões de Gramsci e de Benjamin, cujas obras não são puramente instrumentalizadas a fim de serem utilizadas em investigações acadêmicas específicas, mas sim tomadas como ponto de partida para uma releitura criativa do marxismo, que almeja reforçar a relevância da práxis humana - e, por conseguinte, da política em sentido amplo -, na constituição da história. 
Palavras-chave: teoria política marxista; Gramsci; Benjamin; Daniel Bensaïd.

Afinidades electivas. Benjamin, Mariátegui y los movimientos sociales contemporáneos a contramano de la historia del progreso de los vencedores

Y si la eliminación de la burguesía no se hubiese logrado
hasta un momento casi calculable del desarrollo económico y
técnico, todo está perdido. Antes que la llama llegue a la
dinamita, es preciso que el pabilo que se quema sea cortado.
Walter Benjamin, Calle de dirección única
 
I
 
Movimientos sociales latinoamericanos como el  Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN) y el Movimiento de los trabajadores Sin Tierra (MST) mantienen diferencias significativas entre sí. México y Brasil poseen escenarios históricos y políticos relativamente distintos, cuyas singularidades históricas son irreductibles a la universalidad abstracta de los modelos teóricos cerrados. No por casualidad, en la medida en que están asentados en las condiciones específicas de sus diversos contextos histórico-nacionales, el MST y el EZLN son organizaciones muy distintas. Mientras el primero tiene raíces en casi todo Brasil y hace de la lucha por la tierra (y contra quienes la usurpan de su utilización social y ecológica) uno de sus ejes programáticos, el segundo, a su vez, apoyado por  las comunidades indígenas, se caracteriza entre otras cosas por una reapertura no sólo de la historia de México en sí, sino también de los presupuestos de clase que condicionan las diversas –y a veces antagónicas– formas de contar, o mejor dicho de escribir la historia.

Memoria y utopía en México. Imaginarios en la génesis del neozapatismo, de Fernando Matamoros Ponce

Buenos Aires, Herramienta, 2009, 384 págs.

En Teoría de la novela, György Lukács presentó a la novela como el género literario expresivo de una época –la Modernidad– marcada por la escisión y la ruptura de los lazos entre individuo y comunidad. En el mundo moderno ya no hay una totalidad espontánea del ser. No hay ya un sentido inmanente de la vida, una coincidencia entre esencia y vida empírica. Precisamente por ello, algunos de los movimientos y de las luchas sociales modernas en busca de una genuina comunidad humana del futuro, reconocieron en la memoria de las comunidades del pasado una fuente de inspiración utópica inagotable, cuya rememoración simbólica ayuda a las luchas del presente contra la civilización capitalista. La memoria del pasado emerge, entonces, no como una nostalgia regresiva –que alienta un retorno imposible–, sino como combustible utópico de las luchas pro la emancipación humana futura.

Revolución y (crítica del) progreso: la actualidad ecosocialista de Walter Benjamin

El concepto de progreso debe ser
fundamentado en la idea de catástrofe. Que
“las cosas continúen así” es la catástrofe.
Walter Benjamin
 
El capitalismo y la emergencia de la crisis ecológica
Desde mediados de la década de 1970, la reorganización de los parámetros de acumulación y reproducción ampliada del capital anunció la emergencia de una crisis ecológica sin precedentes, revelando el ímpetu destructivo que preside la lógica capitalista. Desde el crecimiento exponencial de la polución del aire, el agua potable y el medio ambiente a la destrucción vertiginosa de las selvas tropicales y la biodiversidad, desde el agotamiento y la desertificación del suelo a la drástica reducción de la biodiversidad por la extinción de millares de especies, son varios los ejemplos del carácter destructivo del modelo civilizatorio capitalista.
            Desde entonces, “las amenazas contra las condiciones físicas de reproducción de la vida alcanzaron, en numerosos, países y hasta en regiones enteras, una dimensión mucho más trágica que a comienzos del siglo XX”.[1] Si hasta entonces los defensores del “progreso” capitalista aún podían ensalzar su poder de “destrucción productiva”, ahora, más que nunca, el aspecto predominante es el de la “producción destructiva cada vez mayor y más irremediable”, activando la posibilidad de “eliminación de las condiciones de reproducción sociometabólica del capital”.[2]

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