Marando, María Guadalupe

Es investigadora del proyecto de la UBA "Lukács, Bloch y la literatura alemana".

Prolegômenos para uma ontologia do ser social. Questões de princípios para uma ontologia hoje tornada possível, György Lukács

Trad. de Lya Luft y Rodnei Nascimento

Supervisión editorial: Ester Vaisman
Revisión técnica: Ronaldo Vielmi Fortes
Prefacio y notas de Ester Vaisman y Ronaldo Vielmi Fortes
Posfacio de Nicolas Tertulian
Boitempo: San Pablo, 2010, 415 págs.
 
Lukács escribió los Prolegómenos a su Ontología del ser social en 1971, tres años después de la primera redacción de la Ontología. En un ensayo que acompaña la presente edición en portugués, y que apareció como introducción a la edición italiana de los Prolegómenos, Nicolas Tertulian repasa las hipótesis más frecuentes acerca de los motivos que impulsaron a Lukács a elaborar el texto preliminar. La primera apunta a la insatisfacción del autor respecto de la división de la Ontología en una parte histórica y una sistemática, esquema que no se repite en los Prolegómenos. La segunda y más difundida señala que el texto sería una respuesta a las críticas de que fue objeto por parte de los discípulos de Lukács. En las Anotaciones sobre la Ontología para el compañero Lukács, publicadas por primera vez en italiano en la revista Aut aut, en 1970, Fehér, Heller, Márkus y Vadja señalaban que en la obra convivían dos ontologías divergentes e incompatibles: una dominada por el concepto de necesidad, aún tributaria del marxismo tradicional, y otra cuyo centro era la autoemancipación del hombre, y por lo tanto de carácter finalístico. Pero lo cierto, señala Tertulian, es que Lukács, lejos de corregir sus tesis de acuerdo con esta u otras objeciones, mantuvo en los Prolegómenos sus posiciones centrales. Podría decirse, entonces, que en su último gran texto teórico –Tertulian lo considera su “testamento filosófico”–, Lukács se propone insistir sobre aquellos puntos de la Ontología que pudieron no haber resultado del todo claros.

György Lukács e i problemi del novecento, de Guido Oldrini

 

Nápoles, La città del sole, 2009, 550 páginas.
 
En el final del tercer capítulo de György Lukács e i problemi del marxismo del novecento, Guido Oldrini cuenta una anécdota en la que descifra la intención de Lukács de clausurar un período intelectual, de “cancelarlo, si era posible, incluso en la memoria”. Se trata del episodio de la valija con papeles de Heidelberg, depositada en un banco en 1918 y para siempre “olvidada” allí. Sin embargo, el libro de Oldrini, que abarca la totalidad de la producción intelectual lukácsiana, con sus transiciones y cesuras, es menos fiel a esta interpretación parcial, que subraya el ánimo de cortar lazos con el pasado, que a una segunda interpretación posible y no dicha de esta anécdota; una interpretación que privilegiaría la responsabilidad subyacente al acto de desprenderse de un bagaje convertido en carga inútil, de un patrimonio ineficaz para dar cuenta del presente. Porque, como el mismo Oldrini explica en su libro, las rupturas de Lukács con su pasado nunca supusieron su olvido, sino su honesta reconsideración: un meticuloso inventario de lo superado y de lo conservable en un contexto nuevo y superador. Y también porque estas rupturas, que implican la renuncia a un capital –el sacrificio de parte de lo aprendido, el abandono de los confortables esquemas de pensamiento familiares–, son inseparables de la aguda conciencia, por parte de Lukács, de lo que él llamó la “responsabilidad social del filósofo”; de la certeza de que el filósofo debe hacerse cargo del impacto objetivo de lo pensado en la corriente sociohistórica en la que se inscribe ese pensar; de que debe hacerse cargo incluso de la valija de lo olvidable con la que ya no carga. De allí que el libro se detenga, no sólo en los momentos y giros del pensamiento de Lukács considerados por sí mismos, sino también en los juicios que estos momentos y giros inspiraron al filósofo en tanto responsable de su obra. Así, el libro recorre con este doble gesto el abandono de la visión pantrágica, indirectamente apologética de lo existente, de los escritos de juventud; el reemplazo del punto de vista metafísico por el histórico a mediados de la década de 1910; la adopción del marxismo y el alejamiento progresivo de la disposición “anticapitalista-romántica” después de 1917; la sustitución de Kant por Hegel en Historia y conciencia de clase (1923); el cuestionamiento de los aspectos sectarios y utópicos de este libro en la década siguiente –ante todo, la identificación mecánica de conciencia del proletariado y necesidad histórica–; y la centralidad que las categorías de objetividad y esencia genérica asumen a partir del treinta.

Lukács e a arquitectura. Juarez Duayer

 

Niterói, Editora da Universidade Federal Fluminense, 2008, 191 páginas
 
En su ensayo sobre la lógica cultural del capitalismo tardío, Fredric Jameson señaló que uno de los rasgos fundamentales de la arquitectura posmoderna es la operación de transformaciones en el espacio objetivo para las que la subjetividad no está preparada, de manera que el hombre, en este nuevo hiperespacio, pierde su ubicación como sujeto individual y colectivo. El edificio, por otra parte, no ofrece un contraste sino que duplica el lenguaje de la ciudad y los comercios circundantes, y se apropia, al azar, de todos los estilos del pasado en un complacido eclecticismo.

'György Lukács y la literatura alemana' de Miguel Vedda (compilador)

Buenos Aires, Facultad de Filosofía y Letras (UBA) / Herramienta, 2005, 155 páginas.

La deliberada imprecisión con la que en el título del volumen queda designado el vínculo entre Lukács y una zona de la literatura de la que se ocupó, anticipa lo que el lector encontrará en sus páginas: un amplio panorama de las perspectivas desde las que es posible pensar esa unión, un conjunto heterogéneo de indagaciones acerca de la relación -crítica o personal, efectiva o postulable- entre Lukács y una serie de exponentes de la literatura en lengua alemana. La diversidad de procedencia de los artículos, a cargo de especialistas e investigadores europeos y latinoamericanos, explica, en parte, la variedad de enfoques, y permite, al mismo tiempo, cotejar las apropiaciones del legado lukácsiano en unos y otros espacios, obtener una primera respuesta a la pregunta de para qué -en busca de cuáles soluciones, a partir de qué inquietudes- se lee, todavía, a Lukács en cada ámbito.

Distribuir contenido