Buenos Aires, Siglo XXI Editora Iberoamericana, 2007, 397 páginas.
Desde fines del siglo XIX y hasta la llegada del peronismo al poder, el movimiento obrero argentino fue protagonista de luchas trascendentales. En aquellos años, este sector se retroalimentó de diversas corrientes políticas que moldearon su ideología e influyeron en su grado de radicalización. Dentro de ese bagaje de ideas que aportaron el anarquismo, el socialismo y el sindicalismo, están también las que animó el comunismo en la primera mitad del siglo XX. Teniendo presente tal contexto histórico, el historiador Hernán Camarero se propone responder básicamente dos preguntas: ¿cuándo y por qué el Partido Comunista de la Argentina (en adelante, PCA) se convirtió en una corriente con peso en el movimiento obrero local? ¿Cómo logró esa inserción? El autor se aboca al estudio del PCA entre 1920 y 1935 y su inserción en la clase obrera, particularmente en el naciente proletariado industrial. El eje de la investigación se coloca en el denominado mundo del trabajo y, en este caso, busca analizar por un lado, la influencia comunista en las luchas obreras por mejoras materiales y en la construcción de herramientas sindicales y, por otro lado, el rol del PCA en la denominada cultura obrera, es decir, aquellas construcciones que si bien parten de lo político, apuntan a la instrucción, la recreación y la sociabilidad de los trabajadores.