Logiudice, Edgardo

Abogado y ex-docente de Ciencias Políticas de la Universidad de Buenos Aires y co-autor -junto a Leandro Ferreyra y Mabel Thwaytes Rey- de Gramsci Mirando al Sur, Buenos Aires, K&ai, 1994. Integró el Colectivo editorial de DOXA. Es autor de numerosos artículos y ensayos en publicaciones de Francia, Italia y nuestro país, referidos a las problemáticas de la pobreza, la propiedad, el Estado, la representación y la crítica a la ideología. Autor de Agamben y el Estado de Excepción, Ediciones Herramienta, Buenos Aires, 2007. Integra el Consejo de redacción de Herramienta

Pobreza, revolución y el capital. La startup-ización y el cuentapropismo digital

 

I.

Hace ya unos años Naomí Klein expuso los experimentos de la doctrina del shock de Milton Freideman para domar o desestabilizar gobiernos e imponer las políticas de ajuste, eufemismo de la creación de pobreza. Implementadas de distinta forma según los países, las circunstancias y los tiempos. El shock que anuncia, produce o amenaza un desastre. Se funda en el olvido y el miedo. El terror paraliza, elimina la memoria y genera nuevos sujetos obedientes. También induce a consentir la pobreza con otro nombre o con la ilusión de escapar de ella.

¿Absolutismo político del Capital? Las satrapías financieras

 

Formas de Estado y de gobierno en la globalización

 

Creo que para intentar caracterizar y analizar las nuevas formas políticas, dado lo que llamamos globalización, deberíamos tomar distancia ‒sin abandonarlas, por supuesto‒ de las formas clásicas de Estado y de gobierno asentadas sobre el Estado-nación moderno. Aunque más no sea en los territorios geográficos donde la o las nuevas formas políticas aparecen y se ejecutan.

Trump ¿fin del neoliberalismo? La “protección” de los pobres

 

El electo a nombre propio.

Hace tiempo ya que Giorgio Agamben aludió al estado de excepción. Estado como situación en que la única norma es que no existen reglas. Reglas de juego.
Donde todos estamos sujetos, no a la ley, sino al bando. Porque de las normas con fuerza de ley, sólo ha quedado la fuerza. Y del Estado de Derecho, sólo la imagen del Estado como comunidad ilusoria, como lo definiera Marx en La Ideología Alemana.

El ceomacrismo, las Alianzas Público-Privadas y cambios estratégicos del capitalismo

 
El poder político privado
 
El ceomacrismo pretende la legalización de la privatización del poder político.
No se trata ya solamente de la privatización de los bienes y servicios públicos como ocurriera en la época de Menem, conforme a las políticas Thatcher-Reagan de los ochenta y noventa. Parece tratarse ahora, y no sólo en nuestro país, de la transformación legal del Estado en una empresa privada de modo tal que los gobiernos se integren directamente por los directivos del gran capital, los ceo-representantes. Algo más de lo que algunos llaman ceocracia: es el poder político privado. Un Estado como investidura legal del capital. Quizá los griegos llamaran a eso plutocracia.

De los regresos a Marx

 
El más mediático regreso a Marx en lo que va del siglo ha sido un pseudoregreso. Fue el de Pikkety con El Capital del siglo XXI, quien confesó que nada tenía que ver con el autor de la célebre obra. Un poco más acá, y con menos prensa y sin el matiz provocativo del economista francés, el filósofo alemán Joseph Vogl escribió un sugerente El espectro del capital.
Ello solo justificaría la aparición del trabajo que me ocupa: De regreso a Marx, nuevas lecturas y vigencia en el mundo actual (Editorial Octubre, 2015), editado por Marcello Musto y traducido por Francisco T. Sobrino.
Porque la apelación al teórico crítico más célebre del capitalismo en dos asuntos que conmueven hoy al mundo, en la desigualdad, uno, y en la crisis teórica y fáctica del capital financiero, el otro, aunque sesgada no puede eludirlo. Tal como inicia Musto su trabajo: “Pocos hombres han conmovido al mundo como lo hizo Karl Marx”. Y este libro es una panorámica de esa conmoción.

De deudas e inversiones

 
Deudas.
 
La patética "discusión" entre Kicillof y Prat-Gay pareció un torneo por el premio al mejor deudor pagador.
Pero la deuda, las deudas no son neutrales arbitrios técnicos, significan la dominación del acreedor sobre el deudor. Desde las preliminares de la economía mercantil capitalista hasta la sofisticada ingeniería financiera que divide hoy al mundo entre unos pocos y potentes acreedores y unos muchos y pobres deudores. Que esa es la, por premios Nobel de Economía, efectivos y candidatos y hasta el compatriota Francisco, tan mentada desigualdad.

Capitalismo del siglo XXI. El “escándalo” Volkswagen

 
Contaminación, capitalismo cognitivo y financiarización 
 
 El automóvil ha sido en nuestro siglo y es aún el objeto de producción por excelencia (las mayores innovaciones técnicas y organizativas en la fábrica fordista y también en la empresa post-fordista conciernen a la producción de automóviles), y es todavía el objeto de consumo por excelencia. […] "El automóvil es, al mismo tiempo, el símbolo privilegiado de la reclamada autoafirmación del «yo» (del yo entendido individualistamente) y de su solitaria introyección en el mundo (Prestipino, 2000: 191).
 
 

La derrota

 
Este texto fue pensado para intervenir en la coyuntura política argentina actual. Escrito para la sección En Foco de esta página web, representa la opinión personal del autor sobre la cuestión discutida, y por lo tanto no compromete el parecer del colectivo de Herramienta. 
 
Algunas reflexiones*.
 
Desde el punto de vista de los sectores más humildes y de quienes pretenden estar de su lado, de los militantes de verdad de los movimientos barriales, culturales, solidarios, se trata de una derrota agravada por la mucha sorpresa. Derrota en manos de una personalidad políticamente irrelevante en la provincia donde el candidato a Presidente gobernó ocho años. Y mucho más irrelevante frente a quien, para muchos de aquellos sectores, conducía un proceso presuntamente popular con ribetes de epopeya.

Marx, honra y muerte del deudor. El "acuerdo" griego

 
Alguna vez el viejo Marx fue joven, un joven estudioso, intuitivo e inconforme. Rebelde.
Por 1844 escribió a mano algunos textos conocidos como tales, Manuscritos. Entre ellos uno con el título de "Crédito y banca" que, al menos que yo sepa, no está traducido al castellano y que, me parece, viene al caso.
"El crédito es el juicio que la economía política tiene sobre la moralidad de un hombre".
En el crédito "un hombre reconoce a otro por el hecho de que le adelante valores. En el mejor de los casos…cuando [el prestamista] no es usurero, señala su confianza en su prójimo al no considerarle un bribón, sino como un hombre «bueno». Por «bueno», el acreedor, como Shylok, entiende solvente".
"Vemos que la vida de un pobre, sus talentos y su actividad son, a los ojos del rico una garantía de reembolso de lo prestado: dicho de otra manera, todas las virtudes sociales del pobre, el contenido de su actividad social, su existencia misma, representa para el rico el reembolso de su capital y de sus intereses. La muerte del pobre es, por lo tanto el peor accidente para el acreedor. Es la muerte del capital y los intereses".
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