Holloway, John

Nació en Dublín, Irlanda. Es abogado, doctor en Ciencias Políticas, egresado de la Universidad de Edimburgo y diplomado en altos estudios europeos en el Collège d’Europe. Es profesor e investigador del Instituto de Ciencias Sociales y Humanidades de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla, México. En la Argentina, con Ediciones Herramienta, ha publicado como autor: Cambiar el mundo sin tomar el poder (2002); Keynesianismo: una peligrosa ilusión (2003); Contra y más allá del capital (2006). Como compilador o coautor: Clase ˜= lucha (2004); Marxismo abierto (2 volúmenes, 2005 y 2007); Negatividad y revolución (2007); Zapatismo (2008); Pensar a contrapelo (2010). Varios de sus libros han sido publicados en inglés, francés, portugués, alemán, italiano, turco, neerlandés, griego, sueco, esloveno, danés, coreano, japonés, polaco y búlgaro. En América Latina existen ediciones en Bolivia, Brasil, México y Venezuela. Chile y Perú tienen obras en preparación. En el Estado Español se suman las Ediciones de Intervención Cultural, de Barcelona. Actualmente, se encuentra en preparación una selección de sus obras dirigidas por el autor y a cargo de Ediciones Capital Intelectual de Buenos Aires.

Agrietar el capitalismo. El hacer contra el trabajo. Índice y presentación

Autor(es)

Ediciones Herramienta, Buenos Aires, Argentina, abril de 2011,
336 páginas, ISBN: 978-987-1505-19-7


Presentación de los editores
 
Este nuevo libro de John Holloway se publica a diez años del movimiento insumiso que recorrió la Argentina a partir del 2001 que aceleró el desarrollo de los movimientos sociales nacidos de las luchas de los años noventa, facilitando el surgimiento de centenares de asambleas barriales en las principales ciudades de la Argentina y dando un nuevo impulso al desarrollo del movimiento de fábricas recuperadas por sus trabajadores. En estos diez años ese movimiento pasa por una ofensiva gubernamental centrada en la cooptación e institucionalización de esos núcleos, pero pese a ello la insumisión permanece latente y cuando reaparece la experiencia de organización horizontal se hace presente basando su funcionamiento en la autodeterminación, en la autonomía, rechazando toda organización verticalista y obviamente a las instituciones del Estado, los sindicatos, partidos, etcétera.
 
Esto estaba muy nítido en 2001 y de allí que su consigna central y común fuera el ya famoso: ¡Que se vayan todos! En aquel marco de movilización social publicamos en julio de 2002 el libro de John, Cambiar el mundo sin tomar el poder, que tuvo una amplia repercusión porque rechazaba la teoría estadocéntrica que sostiene que para cambiar el mundo se debe empezar por tomar del poder. Los fracasos del socialismo real obligaban a repensar otros caminos. La aparición del zapatismo en la escena de la lucha de clases, del feminismo, de la lucha antiglobalización, las experiencias de las movilizaciones de los pueblos de Europa oriental, y muchas otras indicaban que la lucha de los oprimidos no cesaba y abría nuevos rumbos, se formaban y se desarrollaban verdaderas grietas en el capitalismo. El “caminando-preguntamos”, el “mandar- obedeciendo”, la horizontalidad, eran adoptados en las luchas y posibilitaban la construcción de espacios de diálogo y experimentación que permitieron avanzar en la incertidumbre reinante.
 
La aparición de Cambiar el mundo sin tomar el poder provocó un debate muy importante sobre los caminos de la revolución, debate que se refleja en la página web de la revista Herramienta (www.herramienta.com.ar) y en el libro Contra y más allá del capital.
Reflexiones a partir del debate sobre el libro “Cambiar el mundo sin tomar el poder” que en 2006 también coeditamos con la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla.
A diez años del 2001 Holloway nos convoca nuevamente a seguir profundizando el pensar y el actuar, en la resistencia cotidiana, en las luchas que a veces no se visualizan fácilmente, pero que están presentes como tensión en el propio proceso cotidiano del trabajo asalariado y que son parte de la revolución aquí y ahora.
 
Agrietar el capitalismo: el hacer contra el trabajo refleja las luchas y las resistencias que desde entonces se han venido desarrollando con todas sus vicisitudes. Diez años de aprendizaje de la lucha contra el capitalismo, que van desde las insurrecciones antigubernamentales, pasando por los levantamientos de los pueblos originarios
de toda América Latina, la resistencia a los planes de las multinacionales mineras como en Esquel, frente a la deforestación de la Amazonía, o a la contaminación ambiental como la lucha del pueblo y de la Asamblea de Gualeguaychú, y muchas otras más.
El panorama internacional del primer mes de 2011 destaca a dos luchas que siguen abriendo grietas en el capitalismo: la Asamblea Ciudadana de Magallanes como la expresión del pueblo movilizado en el sur de Chile provoca el primer hecho importante al frenar el aumento del gas decretado por el gobierno de Piñera y, más recientemente,
en el norte de África un proceso de movilización popular que empezó en Túnez, tuvo su continuidad en Egipto y se extiende y profundiza en el resto de los países árabes. Vemos agrietarse el capitalismo por la fuerza de la insumisión de los pueblos. Este libro, que abreva en estas luchas, trata de aprender de la propia realidad conjugando la teoría crítica del marxismo abierto en la propia praxis social que desafía las formulaciones académicas
y los textos sagrados.
 
Esta nueva obra de John Holloway se presenta en el décimo aniversario del 2001, como un preámbulo más para continuar reflexionando sobre los caminos de la revolución. Ediciones
Herramienta al ponerlo en manos de nuestros amigos y lectores, vuelve a sentir un escozor parecido a cuando años atrás publicamos Cambiar el mundo sin tomar el poder porque seguimos caminando y seguimos preguntando.
 
Buenos Aires, marzo de 2011
 
 
 
Prólogo del autor
 
¿Un prólogo para la edición argentina de Agrietar el capitalismo?
¿Qué puedo decir? Obvio.
Obvio porque el libro es la hija (sé que me van a decir que un libro tiene que ser hijo, no hija, pero ni modo, éste es hija) de una madre, de otro libro que se llama Cambiar el mundo sin tomar el poder (y no tomar el poder sin cambiar el mundo, como a veces se piensa). La hija es independiente, uno no tiene que conocer a la madre para conocer a la hija. Pero la relación hace más fácil escribir este prólogo argentino, porque fue en la Argentina que
Cambiar el mundo se volvió más que un libro, que se convirtió en el centro de un torbellino, fue ahí que se desató un debate mundial sobre el significado de la revolución y sobre si realmente se puede pensar en una revolución que no tenga como eje la toma del
poder estatal. (¡Qué absurda idea! Pero de eso se trata, la idea de que pueda haber un futuro para la humanidad ya se ha vuelto absurda.)
¿Por qué en la Argentina? Por los tiempos, por supuesto. El libro se publicó en 2002, tiempo de esperanza, tiempo de locura. No solamente por el momento: también por el entusiasmo de Néstor López y todos los compañeros de Herramienta que hicieron
tanto para estimular el pensamiento y el debate. Y también por los argentinos, claro, con su combinación única de compromiso político y sofisticación teórica. Por todo eso me emociona mucho regresar a la Argentina ahora con la hija, con este nuevo libro. El primero, Cambiar el mundo, dejó a la lectora (y también al lector) en el aire de forma reprobable. El libro nunca reveló una receta para hacer la revolución, dejó la pregunta abierta. El nuevo libro ofrece la respuesta tanto tiempo esperada: ¡agrieten el capitalismo! ¡Rómpanlo, rómpanlo en pedazos! ¡Creen fisuras que se extiendan y se multipliquen y confluyan! Nada nuevo, puesto que es lo que ya venimos haciendo en millones de formas diferentes.
Nada más que la respuesta, cuando uno la ve de cerca, se va disolviendo en una multiplicidad de preguntas.
 
John Holloway, Puebla, febrero de 2011

 
 
ÍNDICE
 
Presentación de los editores
Prólogo del autor
Nota de los editores
 
Parte I. La ruptura
1. Romper, queremos romper. Queremos crear un mundo diferente, ahora. Nada más común, nada más obvio, nada más sencillo, nada más difícil
2. Nuestro método es el método de la grieta
3. Ya es hora de aprender el nuevo lenguaje de una nueva lucha
 
Parte II. Las grietas: la antipolítica de la dignidad
4. Las grietas comienzan con un no, a partir del cual crece la dignidad, una negación-y-creación
5. Una grieta es la creación perfectamente común de un espacio o momento en el que afirmamos un modo diferente del hacer
6. Las grietas rompen dimensiones, rompen la dimensionalidad
7. Las grietas son exploraciones en una antipolítica de la dignidad
 
Parte III. Las grietas existen al borde de la imposibilidad
8. La dignidad es nuestra arma en contra de un mundo de destrucción
9. Las grietas chocan con la síntesis social del capitalismo
10. Las grietas existen al borde de la imposibilidad, pero existen. Existen en movimiento: la dignidad es una danza ligera
 
Parte IV. El carácter dual del trabajo
11. Las grietas son la revuelta de una forma de hacer contra otra: la revuelta del hacer contra el trabajo
12. La abstracción del hacer en trabajo es el tejido social en el capitalismo
13. La abstracción del hacer en trabajo es un proceso histórico de transformación que ha creado la síntesis social del capitalismo: la acumulación primitiva
 
Parte V. Trabajo abstracto: el gran cercamiento
14. El trabajo abstracto encierra nuestros cuerpos y nuestras mentes
15. La abstracción del hacer en trabajo es un proceso de personificación, la creación de máscaras, la formación de la clase obrera
16. La abstracción del hacer en trabajo es la creación del trabajador varón y la dimorfización de la sexualidad
17. La abstracción del hacer en trabajo es la constitución de la naturaleza como objeto
18. La abstracción del hacer en trabajo es la externalización de nuestro poder-hacer y la creación del ciudadano, la política y el Estado
19. La abstracción del hacer en trabajo es la homogeneización del tiempo
20. La abstracción del hacer en trabajo es la creación de la totalidad
21. El trabajo abstracto domina: la abstracción del hacer en trabajo es la creación de una totalidad cohesiva regida por leyes sostenidas por la explotación del trabajo
22. El movimiento obrero es el movimiento del trabajo abstracto
 
Parte VI. La crisis del trabajo abstracto
23. La abstracción no es sólo un proceso del pasado, sino también del presente
24. El hacer concreto desborda el trabajo abstracto, existe en-contra-y-más-allá del trabajo abstracto
25. El hacer es la crisis del trabajo abstracto
26. La irrupción del hacer en contra del trabajo nos arroja a un nuevo mundo de lucha
 
Parte VII. El hacer en contra del trabajo: las melodías de la revolución intersticial
27. El hacer disuelve la totalidad, la síntesis, el valor
28. El hacer es el movimiento de la mulier abscondita contra las máscaras. Somos la mulier abscondita
29. El hacer disuelve la homogeneización del tiempo
 
Parte VIII. ¿Un tiempo de nacimiento?
30. Somos las fuerzas de producción: nuestro poder es el poder del hacer
31. Somos la crisis del capitalismo, el no caber y el desbordar de nuestro poder hacer, la irrupción de otro mundo, quizá
32. Dejemos de hacer el capitalismo
33. [Sin título]
 
Gracias
Índice analítico
Índice de autores
Referencias bibliográficas
 

 

Entrevista a John Holloway

Autor(es)

Nuevo libro de  John Holloway
Agrietar el Capitalismo, el hacer contra el trabajo
 
“La cuestión no es tomar el poder, sino romper con la lógica del capital”
 
Entrevistan para Caros Amigos
Gabriela Moncau y Julio Delmanto
 
 
Caros Amigos –El libro Cambiar el mundo sin tomar el poder tuvo una gran repercusión y una serie de críticas. Una de ellas fue la de que no había propuestas. Su nuevo libro Crack Capitalism [ya está disponible en español con el nombre Agrietar el Capitalismo, El hacer contra el trabajo, Ediciones Herramienta, Buenos Aires, 2011], parece desarrollar teorías de cómo caminar en dirección de un cambio del mundo sin tomar el poder. ¿Cómo fue el recorrido entre estos dos libros?
 
John Holloway –Tienen razón cuando dicen que hubo muchas críticas a Cambiar el mundo sin tomar el poder. Una de las principales fue el hecho de que el libro termina diciendo que bueno, no sabemos cómo cambiar el mundo sin tomar el poder. Y la respuesta a esas críticas es que es claro que no sabemos. No sabemos cómo hacer la revolución, si supiésemos ya la habríamos hecho. Lo que sabemos es que las tentativas del siglo XX fracasaron y de esos fracasos podemos aprender que es necesario concebir la revolución de otra forma. Pero no tenemos respuestas. Parte del repensar la cuestión de la revolución es justamente partir del hecho de que no sabemos como hacerla, por eso necesitamos pensar, discutir. Pero más allá de eso, decir que no sabemos, porque si yo digo que sé como hacer la revolución, parto del presupuesto de que yo tengo que explicarte a ti como se hace, lo que implica una política del monólogo. Si decimos que no sabemos, entonces se hace necesaria la conversación, eso implica una política del diálogo, horizontal y, yo supongo, más honesta. Recibí muchos tipos de críticas. Algunos decían “qué absurdo, qué locura, está absolutamente equivocado”; otros decían “estoy totalmente de acuerdo, no quiero entrar en la sucia lógica del estado, de la conquista del poder estatal. Pero entonces ¿qué hacemos?” Entonces, el nuevo libro es un poco una tentativa de avanzar con una respuesta en este sentido, una respuesta que es al mismo tiempo una pregunta.

De la Plaza de Mayo a la Puerta del Sol

Reseña de John Holloway: Agrietar el capitalismo. El hacer contra el trabajo
Buenos Aires,  Ediciones Herramienta, 2011.
 
A la hora de dar la bienvenida a la publicación en español del nuevo libro de John Holloway, Agrietar el capitalismo. El hacer contra el trabajo, es inevitable recordar la de Cambiar el mundo sin tomar el poder, ambos impresos en Buenos Aires por Ediciones Herramienta, y el enorme impacto político que tuvo entre nosotros. Sabemos que pasaron diez años desde aquellos días y que más de diez se pasaron a las filas del orden. Sabemos que nada garantiza, entonces, que este nuevo libro de John vuelva a tener entre nosotros aquel impacto. ¡Ojala así sea! Pero el hilo rojo que une ambos libros esquiva las coyunturas: ya sea ayer en la Plaza de Mayo u hoy en la Puerta del Sol, John puede dialogar con quienes luchan contra el capitalismo en la lengua viva de la revolución.
Me disculparán la insistencia, pero recuerdo también los debates suscitados hace una década por Cambiar el mundo sin tomar el poder. Intervine en aquellos debates, discutiendo incluso algunas de las ideas centrales que John proponía, pero después, poco a poco, comencé a cansarme. Había demasiados que ni siquiera estaban dispuestos a preguntarse por el significado de la revolución hoy. La pregunta les parecía dudosa porque estaban seguros de contar de antemano con la respuesta. La respuesta, en cambio, no les parecía dudosa, aunque apestara a humedad y sangre seca. Había demasiados que, antes de caminar preguntando, preferían quedarse parados en sus respuestas. O, para valernos de una vieja metáfora del propio John, había demasiados que, como el viejo arqueólogo del film Indiana Jones, se mezclaban entre la gente reunida en Plaza de Mayo preguntando: “¿habla usted alguna lengua muerta?”

Que se vayan todos (QSVT), 10 años

Autor(es)

          (english version)
 
¡10 años! No miremos hacia atrás. O miremos para atrás sólo para seguir avanzando.
La ira y la furia[2] y la desesperación aún están ahí. Todavía están ahí la injusticia y la explotación y la opresión. Y no ha ocurrido nada que detenga la carrera de la humanidad hacia su propia autodestrucción. El capital aún domina. El dinero todavía nos ata a una dinámica mortal.
Hay un flujo social de la ira y de la furia, hermano del flujo social de la rebelión, del que habla Sergio Tischler. Es difícil sujetarlo, e imposible institucionalizarlo. Inseparable del capitalismo, la ira fluye por el mundo, variando constantemente en su intensidad, siempre burbujeando bajo la superficie, explotando ahora aquí, ahora allá: en la Argentina, en Bolivia, en Venezuela, ahora en Egipto, en Túnez, en Grecia, Francia, Italia, Irlanda. A veces parece calmarse, hasta desaparecer, pero en un mundo basado en la frustración del potencial humano nunca está lejos de la superficie.

QSVT 10

Autor(es)

                  (versión en español)

            Ten years! Don’t look back. Or look back only to go forward.

             The rage and the fury and the desperation are still there. The injustice and the exploitation and the oppression, they are still there. And nothing has happened to stop humanity’s rush towards its own self-destruction. Capital still rules. Money still binds us into a dynamic of death.
 
            There is a social flow of rage, sister to the social flow of rebellion, of which Sergio Tischler speaks. It is hard to pin down, impossible to institutionalise. Inseparable from capitalism, rage flows through the world, constantly varying in intensity, always bubbling just below the surface, exploding now here, now there: in Argentina, in Bolivia, in Venezuela, now in Egypt, in Tunisia, in Greece, France, Italy, Ireland. Sometimes it seems to calm down, even to disappear, but it is never far from the surface in a world built on the frustration of human potential.  

Hacer en-contra y más allá del trabajo

Autor(es)

1. La revolución anti-capitalista es más urgente que nunca. Lo central en esto sería romper la dinámica de la cohesión social capitalista y la única manera de pensarlo es como un movimiento desde lo particular, como perforar de esa cohesión, como la creación de grietas en la trama de las relaciones sociales capitalistas. Espacios o momentos de negación-y-creación. Entonces, la revolución, será la creación, expansión, multiplicación y confluencia de estas grietas.[1] El trabajo abstracto tiene un papel central en este argumento ya que la cohesión social en el capitalismo está constituida por él y no por el dinero, y no por el valor, sino por la actividad que genera la forma valor y la forma dinero: el trabajo abstracto. Agrietar la cohesión social del capitalismo es confrontar la forma cohesiva del trabajo abstracto con un tipo de actividad diferente, una actividad que no cabe en el trabajo abstracto, que no está completamente contenida en él. Esto significa que hay que examinar la relación entre trabajo abstracto y trabajo concreto.

Cambiar el mundo sin tomar el poder - 4ª edición

Autor(es)

La primera edición en castellano de este libro de John Holloway, se publicó en el año 2002 y fue realizada por Ediciones Herramienta y la Universidad Autónoma de Puebla.

 
Fue traducido a varios idiomas y generó una importante polémica en todo el mundo. Gran cantidad de los textos en debate, se pueden encontrar en el foro: Cambiar el mundo sin tomar el poder, en esta página web.

Pensar a contrapelo. Movimientos sociales y reflexión crítica

Pensar a contrapelo, Movimientos sociales y reflexión crítica, contiene una selección de artículos aparecidos en los diez años de existencia de la revista Bajo el Volcán, del Posgrado de Sociología del Instituto de Ciencias Sociales y Humanidades de la Universidad Autónoma de Puebla.John Holloway, Sergio Tischler y Fernando Matamoros han sido orientadores de este proyecto. Los artículos que aquí se presentan tocan distintos temas y son heterogéneos en cuanto a las fuentes y tradiciones contenidas en ellos, pero tienen una unidad fundamental: cada uno de ellos se inscribe en la perspectiva crítica dirigida a abrir las categorías de la sociedad capitalista desde la centralidad teórica del antagonismo de las relaciones sociales en la forma social burguesa, y arroja una mirada desfetichizante de la lucha de clases, es decir, no identitaria y antipositivista; por cierto, una cuestión muy ligada a las actuales experiencias de los movimientos sociales en América Latina y Europa. De alguna manera, de tal forma se podría sintetizar lo que es el núcleo de la perspectiva teórica que señalamos con el nombre de teoría crítica. De allí, el título.

Memoria y utopía en México. Imaginarios en la génesis del neozapatismo. Prólogo de John Holloway a la edición mexicana

Autor(es)

"La miseria religiosa es, por una parte, la expresión de la miseria real y, por otra, la protesta contra la miseria real. La religión es el suspiro de la criatura agobiada, el estado de alma de un mundo desalmado, porque es el espíritu de los estados de alma carentes de espíritu. La religión es el opio del pueblo."

Karl Marx

 

A menudo es la última frase del famoso pasaje de Karl Marx, que forma parte de En torno a la Crítica de la Filosofía del Derecho de Hegel, la que concentra nuestra atención. Pero tal vez deberíamos enfocara más a las frases iniciales de ese pasaje. ¿Qué hacemos con el suspiro de la criatura agobiada? ¿No le prestamos atención? ¿Lo condenamos como algo reaccionario? ¿O lo respetamos como un suspiro en contra de la opresión? Respetar no en el sentido de no ponerlo en tela de juicio, sino en el de intentar entenderlo y, así, de ir más allá. El suspiro de los oprimidos, por confuso y contradictorio que sea, es, de modo inevitable, el punto de partida de la lucha, la base de la esperanza con vistas a un mundo mejor.

Marxismo Abierto Volumen II. Prólogo de los compiladores

¿Qué se entiende por marxismo abierto? ¿Será otro enfoque más que trata de "poner" sobre nuevas bases científicas el discurso teórico de Marx en un afán objetivista y antidialéctico, como el marxismo estructuralista o el marxismo analítico, para nombrar algunos que, de manera fatal, terminan por deformarlo? ¿Representa una salida a ese círculo vicioso? Y si fuera así, ¿en qué términos? ¿Tiene algo que decir en cuanto a la organización de la esperanza en un mundo aparentemente cada vez más cerrado y represivo hacia cualquier forma de pensar la posibilidad de cambiarlo? ¿Cuál es su importancia en el contexto actual de las luchas en América Latina contra las formas contemporáneas de dominio y explotación del capital, si es que la tiene?

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