Hardt, Michael

Nació en Washington DC en 1960, es un filósofo político y crítico literario, actualmente establecido en la Duke University, Carolina del Norte. Luego de su graduación en ingeniería, comenzó a trabajar para compañías de energía solar en América Latina, pensando que suministrar fuentes de energía alternativa a los países del tercer mundo era la mejor manera de activar políticamente. Finalmente, luego de trabajar para varias ONG en América Central, decidió volver a los EE.UU. y dedicarse a estudiar las posibilidades de cambios sociales y políticos fundamentales en su propio país. En 1990 se doctoró en literatura comparada en la Universidad de Washington. Sus obras más famosas son "Imperio" (2000) y "Multitud: guerra y democracia en la era del imperio" (2004), fueron escritas en colaboración con Antonio Negri. En el 2009 a estas obras se sumará la tercera parte de la trilogía, titulada "Commonwealth". Michael Hardt es también autor de "Gilles Deleuze: an Apprenticeship in Philosophy" (1993) y "Labor of Dionysus: A Critique of the State Form" (también escrita en colaboración con Antonio Negri, 1994), "Radical Thought in Italy (coeditada con Paolo Virno, 1996), y "The Jameson Reader" (con Kathi Weeks, 2000).

Una polémica sobre concepciones y perspectivas acerca de la revolución. Commonwealth y Agrietar el capitalismo. Una lectura mutua

                               (english version)

 

Polémica entre Michael Hardt y John Holloway
 
Michael Hardt y Antonio Negri son autores de Imperio (2000), Multitud (2005) ycompletando la serie– Commonwealth. El proyecto de una revolución del común, publicado en español por la editorial Akal en 2011.
Paralelamente, John Holloway publicó Cambiar el mundo sin tomar el poder (2002), Contra y Más Allá del Capital (2006) y, más recientemente Agrietar el Capitalismo. El hacer contra el trabajo (Ediciones Herramienta, 2011).
Cada una de estas trilogías, por su lado, abrieron polémicas que están lejos de haberse agotado, pues cada título dio nuevos impulsos y tópicos a la discusión.
Ahora, Michael Hardt y John Holloway, con la lectura cruzada de sus últimos libros y el intercambio de cartas que de la misma se derivó, abren un nuevo ángulo de debate que, más allá de coincidencias y discrepancias en sus respectivas posiciones, está referido a las perspectivas y concepciones en torno a la revolución.
Nota de la redacción.
 

 

Creating Common Wealth and Cracking Capitalism. A Cross-Reading

                                            (versión en español)

 

Michael Hardt and John Holloway
 
July 2010
 
Dear John,
One of the things I love about Crack Capitalism, which it shares with Change the World Without Taking Power, is that its argument traces the genealogy of revolt. In other words, you start with the indignation, rage, and anger that people feel but you don't stop there. Your argument leads revolt toward both creative practice and theoretical investigation.
On the one hand, although refusal is essential, perhaps even primary in your argument, especially the break with or exodus from capitalist social forms, every destructive force has to be accompanied by a creative one, every effort to tear down the world around us has to be aimed also toward the creation of a new one. And moreover these two processes, the destructive and the constructive, are not separable but completely embedded or entwined with each other. That is why, as you say, it makes no sense to defer creating a new society until after the complete collapse or demolition of capitalist society. Instead we must struggle now to create a new society in the shell of the old or, rather, in its cracks, its interstices. 
On the other hand, you demonstrate how revolt must lead not only to practical but also theoretical innovation. Although your book starts with an affective state and instances of practical resistance, the central argument involves a conceptual investigation, most importantly, it seems to me, about the role and potential of our productive capacities in capitalist society. I don't mean to pose a separation here between practice and theory. In fact, your argument requires that they too are completely embedded or entwined. In order to change the world we need not only to act differently but also to think differently, which requires that we work on concepts and sometimes invent new concepts.

 

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