Guerrero, Modesto Emilio

Ligado orgánicamente al proceso venezolano por su militancia sindical y política desde 1973 hasta 1993, cuando se instaló en la Argentina. En 1982 fue electo diputado. Fue representante de la Unión Nacional de Trabajadores (UNT) hasta 2006. En julio de 2007 fundó el PSUV en Buenos Aires, la primera expresión de ese partido fuera de Venezuela. Su labor difusora de la revolución bolivariana en la Argentina lo ha convertido en una fuente obligada de informaciones para la prensa y de análisis para movimientos políticos y sociales. Ha pronunciado conferencias en Noruega, Chile, Uruguay, Brasil y Argentina. Es autor de Cuentos, Relatos y Poemas (1985), Haití: El Último Duvalier (1986), Panamá, Soberanía y Revolución (1990), Mercosur: Origen, Evolución, Perspectivas (2005), El Mercosur y la Revolución Bolivariana (2006), Reportajes sobre América latina (2007), la biografía analítica ¿Quién inventó a Chávez? (2007,1ª ed. 6000 ejemplares agotados y en preparación en portugués y alemán). Su otro libro biográfico, Reportaje con la Muerte (2002), sobre el periodista argentino Leonardo Henrichsen asesinado en Chile en 1973, fue llevado al cine en 2008 bajo el título “Aunque me cueste la vida”. Especializado en análisis internacional; fue director del semanario socialista La Chispa (Venezuela), redactor de Revista de América (Colombia); en Argentina, editor-jefe del diario Mercosur.Com y de la revista bilingüe Comersur especializada en integración. Es corresponsal del diario bolivariano Aporrea, y de El Independiente (El Salvador); escribe columnas de opinión en el diario Página 12 y las revistas ContraEditorial y Buenos Aires Económico. Es colaborador de la revista Herramienta.

Venezuela 10 años después. Dilemas de la revolución bolivariana. Palabras iniciales de Marcelo Maggio

Allá por el año 1999 en Buenos Aires estábamos asistiendo a la calma que anunciaba la tormenta. El tendal de pobreza, corrupción y tristeza generalizada que dejó  el neoliberalismo pudo ser aprovechado políticamente para sembrar esperanzas en remozadas fórmulas que no fueron más que un breve suspiro. Se extendía por el mundo aquella doctrina propagandizada por el sociólogo inglés Anthony Giddens: la Tercera Vía. El Estado retomaría las debilitadas riendas y el capital y el trabajo se conciliarían en un renovado contrato social. Como la historia no le da tiempo ni oportunidad a la cavilación extemporánea, en sólo dos años pasó el Argentinazo cual huracán y se llevó puesta cualquier impostura. A nivel mundial la anexión de Tony Blair a la carrera bélica imperial selló, definitivamente, el fin de esa aventura política.

Venezuela 10 años después. Dilemas de la revolución bolivariana. Prólogo de Aldo Casas

“Con el optimismo de la voluntad  y el pesimismo de la inteligencia…”

Este sugerente libro de Modesto Emilio nos ofrece un análisis de los resultados del referéndum, de sus diversas interpretaciones y las contradictorias tendencias que están en marcha. Reivindica el mérito de subsistir al asedio de los enemigos internos y del imperialismo yanqui, y lo que esto ha significado en términos de progresos sociales, culturales y políticos de los trabajadores desposeídos del campo y la ciudad. Y mucho más que eso: nos sirve de guía para emprender una vertiginosa recorrida por 10 años de revolución bolivariana, con sus logros, con sus fracasos y los inmensos desafíos que tiene por delante.

Comprensión de Celia Hart

Su muerte llamó tanto la atención como sus escritos y su actitud política dentro y fuera de Cuba. Solía definirse como un "souvenir de la Revolución Cubana", por ser la hija de dos héroes, Haydée Santamaría y Armando Hart.

Su realidad se parecía a esa frase, con la envoltura de sus virtudes y desafíos.

Constitución, dinámica y desafíos de las "vanguardias" en la revolución bolivariana

Uno de los fenómenos más llamativos y alentadores del proceso revolucionario que vive Venezuela es la emergencia y renovación constante de su base social militante. Por base social militante queremos significar la actividad de cientos de miles de jóvenes, mujeres y hombres que a diario realizan acciones sociales y políticas de diversa índole y maneras. De esa masa, decenas de miles se organizan en forma permanente para la actividad política en diversas agrupaciones de la vida económica, social, política y cultural.

Las provocaciones de un libro. A propósito de «A 100 años del ¿Qué hacer?», de Werner Bonefeld y Sergio Tischler (compiladores)

Ediciones Herramienta y Universidad de Puebla, México.
294 páginas

I

Pocas veces, en la historia de los debates políticos, una sola pregunta ha contenido tantas respuestas y ha provocado embrollos tan complicados, al punto de conducir a polarizaciones irrefrenables y fraccionamientos muchas veces evitables.

Si se pudiera hacer la cuenta de las divisiones sufridas por partidos, agrupaciones y movimientos, marxistas y no marxistas del siglo xx, sorprendería descubrir que casi todas tuvieron como punto de partida la respuesta final dada a las preguntas del ¿Qué hacer?. Lenin, que tenía muchos defectos, menos el de enamorarse de lo que escribía, habría modificado de buen gusto el citado título si eso permitiera evitar tanto lío.

Del golpe a la insurrección: El chavismo en la encrucijada.

De la noche a la mañana un golpe militar derrocó al presidente Chávez, un gobernante al que Bussines Week había apodado el “huracán del Caribe”. Y de la noche a la mañana un contragolpe militar con apoyo de masas lo devolvió al gobierno. Parecía una chanza de mal gusto. Todo en cuestión de horas.

El vértigo de los hechos que consumó ambos sucesos llevó a las reacciones y conclusiones más diversas, curiosas y, en algunos casos, desopilantes. Y, como siempre en situaciones parecidas, pueden conducir a derrotas amargas a los trabajadores y el pueblo. En ese sentido es acertado el título-concepto de Le Monde Diplomatique, edición argentina, cuando advierte que Latinoamérica debe revisar las “Lecciones desde Venezuela” (mayo 2002).

Emergencia y desafíos de las asambleas barriales

Veinticuatro horas antes, nadie entre los oprimidos podía imaginar que veinticuatro horas después estaría derribando al gobierno. Menos aún, que con esa rebelión engendraría un movimiento independiente de asambleas barriales, quizá el más importante producto social y cultural desde el Cordobazo. Ambas cosas ocurrieron. Desde entonces, toda la vida social se aceleró al ritmo de la crisis política.

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