Los cuatro años de la presidencia de Luiz Inácio Lula da Silva se inician en una coyuntura mundial que sigue caracterizada por la derechización. Después de un interregno liberal-socialdemócrata, que asoció a Clinton, en los Estados Unidos, a los llamados gobiernos de tercera vía en Europa Occidental (incluso hubo un breve gobierno del partido socialista en Japón), se hizo evidente el giro hacia la derecha en la coyuntura mundial.