Si el Pueblo delega su Soberanía, la renuncia.
Ya no se gobierna: es gobernado…
¡Oh, Pueblo, delega tu Soberanía!
Te garantizo un destino opuesto al de Saturno:
tu Soberanía será devorada por tu hija,
la Delegación.
(Victor Considérant, La Solución o el Gobierno directo del Pueblo)
Si el Pueblo piensa que es libre, comete un grave error;
sólo lo es durante la elección de los miembros del Parlamento;
pero apenas elegidos éstos, el Pueblo es esclavo, ya no es nada…
los diputados del Pueblo no son ni pueden ser sus representantes;
por tanto, no son sino sus comisarios
(Jean-Jacques Rousseau, El Contrato Social)
Contra la Unidad de la Miseria
Decía el situacionista Guy Debord que “el espectáculo es el discurso ininterrumpido del Orden actual sobre sí mismo, su monólogo elogioso. Es el autorretrato del Poder en la época de la gestión totalitaria de las condiciones de existencia. La lucha de los poderes que se han constituido para administrar el mismo sistema socioeconómico es la que se presenta como la contradicción oficial, cuando en verdad pertenece a la unidad real. Bajo las oposiciones espectaculares se oculta la unidad de la miseria”. El sorprendente y rápido Movimiento Social 15M
1 (un conglomerado que componen DRY, Acampados, Todos a la calle, #No les votes, Asociación de Desempleados ADESORG, plataforma ATTAC
et altri) podría hacer suyas sus palabras: su sola presencia en las plazas de capitales y pueblos de toda España significa el fin de la política burguesa como espectáculo y el primer desafío real a la nueva clase política del sistema desde el siglo pasado. Quizá el golpe mortal contra el rapaz neoliberalismo extremo español sea precisamente la crítica central del Movimiento al complejo capital-parlamentario, el verdadero talón de Aquiles del capitalismo español: el bipartidismo (con sus derivaciones desde la perversa Ley Electoral, la reducción de la dimensión ciudadana al voto-
zombie, la falsa división de poderes, el estamento corporativo de los políticos profesionales, etc.). Recordemos que España es uno de los países más neoliberales del mundo junto con Estados Unidos, Holanda y Japón, indicado en su veneración por el
Free Market, el constante ataque al mercado laboral, su estructura impositiva cada vez más regresiva, la baja o casi nula sindicalización, las privatizaciones y descentralizaciones, la transformación del gobierno en una asunto de lógica empresarial-gerencial y en el desmantelamiento de la poca cobertura social que heredaba del Estado paternalista del Franquismo y de los logros de las luchas sociales de los 1970’s.