Marx nunca escribió un trabajo especial dedicado a elucidar el concepto de ciencia, pero a pesar de no usar la frase “filosofía de la ciencia”, desarrolló en diversos trabajos una novísima filosofía de la ciencia, en particular de la economía política. Además, no cabe duda alguna de que fue un científico social practicante y lo que llamamos su filosofía de la ciencia es una reflexión crítica sobre la práctica científica de otros y una elucidación de la propia.
A la memoria de Marcelo Claros
Revolución, irracionalidad y fin de la historia: habría que agregar contra-natura social y tendríamos completa la cuarteta sintetizando los conceptos centrales de la defensa del fin de la historia por parte de los maestros mayores del neoliberalismo: Friedrich Hayek, en el plano teórico-económico, y Karl Popper, su mentor epistemológico. Ambos afirmaron reiteradamente que "el capitalismo es insuperable", es decir, que es imposible que haya algo mejor después del capitalismo. La gran pregunta es ¿por que? Ambos propusieron respuestas largamente fundadas en sus posturas acerca de la sociedad, el mercado, la racionalidad, así como el ser humano, la historia, y el bien.
Aunque existen diversas versiones del fin de la ciencia, criticaremos la más reciente (J. Horgan, 1996), según la cual está muy próximo el fin del progreso científico hacia teorías o paradigmas radicalmente distintos.
Mostraremos que tal extrema propuesta está fundada básicamente en dos tipos de argumentos: 1) el desarrollo científico ya ha alcanzado la verdad o está muy próximo a lograrlo, quedando sólo futuras tareas de mejor conocimiento, nuevas aplicaciones y corrección de detalles, y 2) tal desarrollo sólo puede dar en el futuro beneficios cada vez menores, por lo que la sociedad perderá interés en apoyar la investigación científica.