Fromm, Georg H.

Universidad de Puerto Rico

En torno al materialismo de Gramsci

Autor(es)

§1. En un importante ensayo, Francisco Fernández Buey1 traza un lúcido cuadro de las peripecias de la noción de materialismo en el pensamiento de Antonio Gramsci, desde sus precoces escritos juveniles hasta los Cuadernos de la cárcel, para concluir que aún en sus textos más maduros, Gramsci no logró trascender –superar­– del todo el lastre del idealismo filosófico en el cual se formó inicialmente. Por ello, no puede menos que concluir lapidariamente al respecto: “[...] no puede considerarse al Gramsci de los Cuadernos un materialista en sentido propio.”2 Y los planteamientos gramscianos que aduce en apoyo de esta conclusión3 no admiten discusión posible.

En torno a un malogrado intento de “desmitificar” a Marx

Autor(es)

Increíble, pero cierto: un conocido estudioso inglés, Chris Arthur, repudió categóricamente la acendrada convicción, que tradicionalmente ha prevalecido entre los especialistas, de que el célebre análisis hegeliano sobre la relación Amo-Siervo, tal como aparece en la Fenomenología del espíritu, ejerciera una significativa –y hasta poderosa– influencia sobre el pensamiento del joven Marx. Tan inequívoco y rotundo fue su rechazo, que Arthur tildó de puro mito esta presunta influencia.[1] En vista de que este añejo ensayo ha sido desenterrado recientemente,[2] otorgándole así el status de un ejemplo “clásico” de la siempre necesaria labor de desmitologización del pensamiento de Marx, resulta insoslayable dedicarle algunas reflexiones críticas a sus peculiares pretensiones y alegatos.

«Marx-Engels-Jahrbuch 2003: Karl Marx, Friedrich Engels, Joseph Weydemeyer»

Autor(es)

 Die deutsche Ideologie: Artikel, Druckvorlagen, Entwürfe, Reinschriftfragmente und Notizen zu I. Feuerbach und II. Sankt Bruno. 2 vols. [Text und Apparat].

Internationale Marx-Engels-Stiftung, Amsterdam-Berlin, Akademie Verlag, 2004.
 
La publicación de este volumen de Marx-Engels Jahrbuch amerita particular atención en el mundo de los estudios marxistas, porque representa un hito en el prolongado y extremadamente tortuoso proceso (que ya abarca casi un siglo) de producción de una edición crítica definitiva de las obras completas de Marx y Engels; un proceso que, como es bien sabido, iniciaron David Riazanov y sus colaboradores a finales de los años veinte y a principios de los treinta con la publicación de los primeros volúmenes de una Marx-Engels Gesamtausgabe (conocida subsiguientemente como MEGA1), y la cual incluyó, entre otros materiales, la primera edición de los Manuscritos de economía y filosofía de 1844 (también conocida como los Manuscritos de París de 1844), así como la primera publicación del texto completo del manuscrito de La ideología alemana (del cual solo diversos fragmentos se habían publicado hasta ese momento).[1]  
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