Duayer, Mario.

Es PhD por la Universidad de Manchester (Inglaterra). Posdoctorado por la University of Massachusetts y en Duke University (EE.UU.). Profesor titular, hasta su jubilación del Departamento de Economía de la Universidade Federal Fluminense (Río de Janeiro). Se desempeña actualmente como Profesor Visitante del Programa de Posgraduación en Servicio Social de la Universidade do Estado do Rio de Janeiro. Supervisor Técnico y traductor (en colaboración) de la primera edición en portugués de los Grundrisse por la Editora Boitempo (San Pablo). Corresponsable por la traducción del primer volumen de la Ontologia, de György Lukács, lanzado en 2012 por Boitempo. Publicó diversos artículos sobre crítica ontológica – inspirados en las obras de Lukács y de Roy Bhaskar– en los que aborda temas relacionados con filosofía de la ciencia, economía, el problema de la centralidad del trabajo, entre otras cuestiones.

Filosofía de la ciencia y crítica ontológica: verdad y emancipación

Autor(es)

 
Pensé que Argos y yo participábamos de universos distintos; pensé quenuestras percepciones eran iguales, pero que Argos las combinaba de otra manera y construía con ellas otros objetos; pensé que acaso no había objetos para él, sino un vertiginoso y continuo juego de impresiones brevísimas.
J. L. Borges, “El inmortal”
 
Este artículo busca sostener que uno de los aspectos centrales de la falta de salida, de alternativa en las diversas crisis experimentadas en numerosos países en los últimos tiempos es la ausencia de una ontología crítica que permita imaginar otro mundo social, más digno de lo humano y capaz de cautivar a las personas. A fin de sostener el carácter inevitable de la crítica ontológica para la praxis transformadora, el artículo explora, en primer lugar, ensayos de Borges en que el escritor, a su modo, muestra cómo toda actividad humano-social tiene en su base nociones ontológicas y, a diferencia de lo que Foucault parece inferir de sus ensayos, subraya su objetividad, siempre sujeta, es evidente, a la refutación. De la literatura a la filosofía de la ciencia, el artículo argumenta que la ciencia tampoco puede funcionar en un vacío ontológico. El examen sucinto de las concepciones de ciencia y explicación científica del positivismo lógico de Kuhn y Lakatos permite demostrar esa afirmación, a pesar del desprecio e indiferencia de esas teorías hacia las cuestiones ontológicas. Por último, recurre a la Ontología de Lukács para demostrar que la genuina ciencia se orienta por necesidad para el ser de las cosas, o sea, para la verdad.
En el caso de una ciencia social, que, siendo ciencia, no puede operar en un vacío ontológico, orientarse hacia el ser de las cosas significa concebir lo que es la sociedad, fundar y estar fundada, explícita o implícitamente, en una ontología del ser social. Y si la teoría social es parte de la sociedad, si se crea una inteligibilidad sobre cuya base los sujetos actúan preservando o transformando las formas sociales, se puede afirmar que toda disputa entre teorías y las respectivas prácticas que promueven es disputa ontológica; que, por lo tanto, la crítica ontológica es un imperativo de cualquier emancipación respecto de estructuras sociales que oprimen, constriñen y degradan lo humano.

György Lukács: Años de peregrinaje filosófico

  
 
 
Mario Duayer y Miguel Vedda (Compiladores)
 
Ediciones Herramienta, Buenos Aires, Argentina | septiembre de 2013 | 240 páginas | ISBN: 978-987-1505-39-5    
 
 
Presentación de los compiladores
 
Ajena a todo servilismo dogmático, la obra de György Lukács se define por un espíritu exploratorio en el que podríamos legítimamente reconocer una de las múltiples afinidades que presenta con el pensamiento de Marx. Con el gran proyecto novelístico maduro de Goethe –Los años de peregrinaje de Wilhelm Meister– se encuentra también vinculado Lukács por el convencimiento en que la realidad necesita ser continuamente reexaminada y recorrida: convertida en objeto, a la vez, de un aprendizaje y un viaje, ya que ella, aunque de manera intrincada, es siempre más rica que cualquier elucubración pergeñada acerca de ella. En ¿Marxismo o proudhonismo en la historia de la literatura? (1940) señaló Lukács, a propósito de Goethe y Hegel, que ambos poseían
 
una insaciable hambre de realidad; ambos quieren asimilar y concebir la entera realidad, tal como es; quieren aprender ininterrumpidamente de la realidad; están hondamente convencidos de que la razón oculta en el movimiento del mundo externo está por encima del pensamiento individual incluso de las personalidades más geniales. Así consiguieron concebir el movimiento concreto de las contradicciones como contenido unitario de la naturaleza, la historia y el pensamiento.[1]
 

La ontología crítica de Lukács: para una ética objetivamente fundada.

1. Introducción

Prolegómeno de la Ética que proyectaba escribir, Lukács preparó lo que sería su obra póstuma, Para una ontología del ser social, como contribución esencial para restaurar el sentido de la auténtica crítica marxista. Su elaboración se remonta al “giro ontológico” del pensamiento del autor, identificado por Oldrini (2002: 54) en los inicios de la década de 1930. Tertulian tiene razón al afirmar que el proyecto de Lukács de desarrollar una ontología siempre estuvo ligado al problema de la praxis humana emancipatoria. Para superar las aporías de la Realpolitik, resultaba necesario expulsar, como dice Lukács,
La identificación de la acción revolucionaria con la Realpolitik (Esto es, el pragmatismo no ético), pues, por sus propios objetivos (la liberación y desalienación del hombre), ella trasciende el pragmatismo y el utilitarismo vulgares, y tiende, por el contrario, a la realización del “género humano para sí” (Tertulian, 1999: 131-2)
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